En ocasión que la Corte Suprema de Justicia de la Nación reconociera el acceso al Agua potable como derecho humano en el caso Kersich (donde mas de 2600 vecinos de 9 de Julio (Provincia de Buenos Aires) reclamaban por el elemento
esencial para la vida), el historiador Osvaldo Bayer escribió un artículo sobre el Agua, publicado en el matutino Pagina 12, el dia 6 de diciembre de 2014, bajo el titulo "Los Niños, el Agua".
Ahi Bayer con templanza elogia la decisión judicial señalando su importancia para el futuro de la ecología, y lo mas importante - a la luz de su experiencia - transmitió su vaticinio, que desde Naturaleza de Derechos abrazamos (ver nota), y reivindicamos, sobre el reclamo judicial de los vecinos de Andalgalá y la Asamblea El Algarrobo por el proyecto minero de Agua Rica, en la provincia de Catamarca, en pleno trámite ante el máximo tribunal de justicia nacional.
La doctrina Kersich ineludiblemente deberá ser aplicada al reclamo catarmaqueño, y estamos convencidos - mas allá de los tiempos de los procesos judiciales y de las presiones de los poderes económicos y políticos (nosotros los transcurrimos y padecemos, respectivamente en todos nuestros reclamos judiciales) - que Andalgalá, en este 2016, tendrá una sentencia que seguirá la senda ahi marcada por la Corte nacional.
Cabe recordar que en el reclamo de los vecinos de 9 de Julio, la Corte reconoce el acceso al Agua potable como un derecho humano básico para la vida dándole un estándar calificado al ser descripto como una "condición previa para la realización de otros derechos humanos" ya que "incide directamente sobre la vida y la salud de las personas", siendo en consecuencia "fundamental la protección del agua para que la naturaleza mantenga su funcionamiento como sistema y su capacidad de resiliencia."
Por eso transcribimos este hermoso y esperanzador artículo del inclaudicable Osvaldo Bayer.
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Los Niños, el Agua. Por Osvaldo Bayer (*)
Hace
unos días se realizó, en un salón del Congreso de la Nación, el
coloquio “Donde no hay agua, hay pobreza”. Sí, nada menos. Asistimos al
mismo y comprobamos la profundidad de pensamiento que unía a todos los
participantes.
Una actitud noble. Fijar la vista en la pobreza y en la falta de agua cada vez más amenazadora.
Se confirma ya que la expresión más sabia de la sociedad es “donde hay pobreza, no hay verdadera democracia”.
La
reunión llevó el título de “Primer coloquio social argentino sobre la
pobreza y el agua”. Y el subtítulo fue: “Repensar la pobreza mundial”.
Fue organizado por el decano de la Facultad de Ciencias Políticas y
Relaciones Internacionales de Rosario, Franco Bartolacci, y el director
de la Cátedra del Agua de esa institución, Aníbal Faccendini.
Sorprendió
la capacidad de los intervinientes en abordar el tema y el impulso que
se dio a la iniciativa. Al comienzo de la reunión se señaló que “la
intención es intercambiar opiniones, promocionar y concientizar sobre la
pobreza en el mundo y la escasez social del agua”.
Todo
ello en pos de que se declare ilegal la pobreza ante la ONU. Un paso
fundamental en busca de una verdadera democracia en el mundo, que
significa buscar vida.
Es
decir, en el futuro, un gobierno que permita la pobreza sería censurado
por los organismos internacionales. Lo mismo aquellos países que no
respeten las reservas del agua.
Lo
que se busca también es instalar en la sociedad la idea de la pedagogía
del buen vivir, y que ésta se enseñe en los institutos educativos.
Esta
actitud puede calificarse como “pensar en el futuro”, para revisar qué
mundo les estamos dejando a las generaciones futuras.
También
se busca que se destruya la pedagogía de la pobreza, que educa desde la
resignación y la naturalización de que haya pobres, y que se restituya
el derecho al debido proyecto para todas las personas. Toda persona tiene el derecho de proyectarse hasta el futuro.
Se
señala, por otra parte, que la educación cumple un rol importante en la
interpretación y la modificación de la realidad. Y se exige que en las
escuelas argentinas se puedan implementar estos módulos educativos
(quien quiera apoyar estas dignas búsquedas puede comunicarse al
0341-44855878).
Otro
empuje en defensa de la salud de los pueblos y de la ecología se
produce en Andalgalá, Catamarca, bajo el lema “El pueblo no descansa”.
Allí,
en 2009, nació la asamblea “El algarrobo” como una de las formas de
resistencia ante la explotación del yacimiento megaminero Agua Rica.
Este
yacimiento provoca la contaminación del agua, las tierras y el aire,
que afecta la salud de los habitantes de esa población y deteriora los
recursos naturales.
Además
se ha autorizado el proyecto megaextractivo Pilciao 16, el cual planea
extraer mineral ubicado debajo del casco céntrico del pueblo, amenazando
así la existencia de la población.
En
su comunicado, expresa la asamblea: “Desde entonces, cada sábado, los
vecinos caminamos por la vida de forma ininterrumpida, a pesar de la
judicialización de la protesta”. “Ya llevamos 260 caminatas y seguiremos
caminando hasta encontrar la verdad, la justicia y la paz para nuestro
pueblo, al que se ha condenado a vivir amenazado en forma permanente con
la pretendida instalación de estos megaproyectos de la muerte.”
Y
añade: “Los vecinos de Andalgalá tomamos la decisión de reclamar ante
la Corte Suprema de Justicia de la Nación la protección de nuestros
derechos, a raíz de la denegación de justicia que hemos sufrido en todas
las instancias judiciales de la provincia de Catamarca”.
Como
vemos, el profundo problema ha llegado a la máxima instancia de la
Justicia. Y en esto, como informó Página/12 el 3 de este mes, el supremo
organismo judicial acaba de aprobar una decisión importantísima para el
futuro de la ecología argentina. Una resolución que tiene que dar
muchas esperanzas también a la población de Andalgalá. La decisión de la
Corte es de una nobleza insuperable. Señala nuestra colega Irina Hauser
en esa nota: “La Corte Suprema reconoció el acceso al agua potable como
un derecho humano y dijo que son los jueces los que deben garantizarlo.
Lo hizo ante una demanda de los habitantes del partido bonaerense de 9
de Julio, donde se habían detectado niveles de arsénico que ponían en
riesgo la salud de la población.
La
misma resolución señala que el caso debe tramitarse como una demanda
colectiva y dispone que los tribunales inferiores corrijan el trámite
que le dieron hasta ahora al expediente como si se tratara de reclamos
sueltos individuales.
Hasta
que se resuelva la cuestión de fondo, el alto tribunal dejó firme una
medida cautelar que ordena a Aguas Bonaerenses SA (ABSA) y a la
provincia de Buenos Aires la provisión de agua potable a los
particulares, entidades educativas y asistenciales para satisfacer
necesidades básicas de consumo e higiene personal”.
Se
añade: “La Corte dice, en el fallo de ayer, que los jueces deben
tutelar el derecho al agua”. Y se lo reconoce como derecho colectivo:
“Aparece como un derecho humano que es autónomo, lo que significa que
amplía las posibilidades de reclamo de grupos que se ven privados del
acceso al agua potable”.
Y
finaliza diciendo: “Por el modo en que lo encaró la Corte, es factible
que se repliquen reclamos similares donde la problemática afecta a
muchas comunidades”.
Esta
resolución es fundamental para el futuro de nuestra ecología. Oír la
voz del pueblo, de las asambleas populares. Deben crecer ahora las
esperanzas de la población de Andalgalá, que verá que su lucha no fue en
vano.
Muestra
lo importante que es escuchar la voz del pueblo. Del auténtico pueblo.
Por eso me ha dado gran alegría el regreso de Herman Schiller a la radio
luego de que el intendente Macri le cerrara el contrato en Radio
Ciudad. Ahora volveremos a escuchar esa voz del pueblo a través de los
legítimos representantes de los problemas populares con los reportajes
que se oyeron siempre en su audición Leña al fuego, que se escucharán
ahora en Radio Belgrano.
Esto es lo que ayuda. Crecer en democracia.
(*) Publicado en Pagina 12. 6 de Diciembre de 2014
Link: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-261352-2014-12-06.html
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