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viernes, 20 de marzo de 2020

Tinkunaco 0382/20 - Re: Boletín diario del Portal Libertario OACA

Boletín diario del Portal Libertario OACA

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  • [Vídeo] El reto de una teoría anarquista en antropología
  • Análisis mínimo de una situación casi inédita
  • [Libro] Memoria y Combate: Compilado de las semanas de agitación en memoria del anarquista Javier Recabarren
  • Mundo COVID-19: Las epidemias en la era del Capitalismo
Posted: 19 Mar 2020 11:06 AM PDT
En los últimos años, se han sucedido los estudios acerca de las relaciones entre antropología y anarquismo, así como el estudio sobre las sociedades anárquicas. Son trabajos decisivos para comprender lo que es la sociabilidad humana y, en cuestiones políticas, ayudan a reactivar las propuestas del anarquismo moderno y a orientar los movimientos sociales actuales tan inspirados en las ideas libertarias.
https://www.youtube.com/watch?v=NU4t0FKgp1c
Sitios web:

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Posted: 19 Mar 2020 10:06 AM PDT
Hay que construir un complot contra el complot 
Ricardo Piglia
Intentamos un análisis mínimo de esta situación casi inédita. Casi inédita porque Black Mirror y las miles de series apocalípticas ya nos preparaban para lo que nunca ha sido. El gobierno del miedo, las hipocondrías, las paranoias, los individualismos del sálvese quien pueda. Ya lo anticiparon los linchamientos de justicia por mano propia y las bullyingneadas de rugbiers y otros arrogantes y los femicidios, infinitos y casi imparables.
Ya la biopolítica sabía de la regulación poblacional a través de pestes varias, negras y de laboratorio. De la tuberculosis a esta coronación, pasando por el ántrax, el VIH, la gripe A y sobretodo la raza. Y esa búsqueda imperial de pureza. Luego, esta relación entre vida y política, también erigió un nuevo adversario: el terrorismo. En este contexto, Agamben nos dice: “Parecería que, habiendo agotado el terrorismo como causa de las medidas excepcionales, la invención de una epidemia puede ofrecer el pretexto ideal para extenderlas más allá de todos los límites”.
Entonces, ahora pareciera que la regulación poblacional arranca con la eliminación del sector social que ya produjo y que ahora es improductivo pero come plata de los Estados (siempre codiciosos y venales). Para los Estados, la longevidad es un peligro, un costo1. Primero serán los ancianos (especialmente en Europa y Asia, regiones envejecidas y con baja tasa de natalidad). Luego lxs refugiadxs migrantes, a quienes ya están eliminando, pero que ahora quedan más expuestxs con la radicalización del cierre de fronteras. No hay a donde ir ni a dónde quedarse. 
No se puede obviar también que quedan más expuestxs quienes están sujetos a trabajos informales, del mismo modo que feriantes, manteros y quienes eligen trabajos autogestivos ajenos a la regulación estatal. ¿Qué angustias calan en qué cuerpos? ¿Angustia por no poder viajar al paraíso Disney del Capital? ¿Angustia porque el papel higiénico que acopiamos no será el suficiente? Angustia por no poder alimentar.
¿Puede ser que este virus deje al desnudo privilegios coagulados en pieles medias? ¿A qué clase trabajadora contiene las medidas de prevención implementadas por los Estados?
La lógica capitalista de acumulación hace creer que existe gente que posee un privilegio o un derecho nato basado en su poder adquisitivo que les permite impunemente maltratar y hostigar. Por lo tanto, el mundo pareciera dividirse en amos y esclavos, en estatales e independientes, asalariadxs y trabajadorxs temporales.
Dice Piglia en la conferencia dictada en el ciclo Plácidos Domingos en otro año apocalíptico, el 2001:
Y esa derrota que Klossowskilee en la enfermedad y en el aislamiento extremo de Nietzsche en Turín es un efecto del triunfo del cálculo económico por encima de cual estado, la maquinación económica como práctica que repite en otra dimensión e invierte las predicciones de Nietszche (…)  Escribe Klossowski: ´La idea del complot como práctica de experimentación sobre los sujetos, la idea del aislamiento de un grupo humano como método para crear una serie de plantas raras y singulares, una raza que tuviera su propia esfera de vida libre de todo imperativo de virtud, ese carácter experimental del proyecto constituía el propósito mismo de un complot para Nietzsche. ¿Qué planificación podía prever un invernadero de este tipo?
Confinamiento que se extrema para aquellxs migrantes que pudieron elegir dónde vivir, interpeladxs ahora por el mandato de revalorizar la patria latinoamericana, siempre menos hostil que las soberbias soberanas de Europa. Muchxs se encuentran compelidxs a pedir repatriación. Y la patria queda revalorizada. Patria paranoide. Patria mutilada y ventajera. 
Plantea Piglia:
Siempre digo en broma que los llamados científicos sociales o analistas de la política aprenderían más sobre la política argentina leyendo estas novelasque trabajando sobre el discurso explícito de los políticos. La sociedad capitalista no es lo que ella dice que es. Cuando denuncia lo que se supone que funciona mal (la corrupción, el fraude, el delito político) está reforzando la idea de que se trata solo de anomalías en una lógica que tiene la garantía de su propia autorregulación y de su visibilidad.(…) Estos textos que trabajan el complot como nudo enseñan, digamos así, a percibir la presencia de la ficción en lo real, la ficción en la política, la manipulación de la creencia, las historias que se vuelven reales.
Y, como siempre, morirán lxs pobres. Expatriadxs de su patria por insuficientes económicos. Población que, desde siempre, sabe que sobra. Sabe de sobras.
Biopolítica que busca paralizar revueltas, desmovilizar movimientos, encerrar rebeldías con el cerco del miedo al contacto al que ya vienen ofreciendo entrenamiento. 
A este capítulo de este mundo inmundo se superponen viejas capas de consabidas estrategias ahora en esta nueva coyuntura. Gobierno económico, desabastecimiento, encierro, massmedia, guerras químicas y gobierno del miedo. Todo mixturado.
Piglia nos dice:
Por un lado la economía es pensada bajo la forma del complot, una conspiración que mueve masas y territorios y por otro lado lo que podríamos llamar la respuesta conspirativa a la conspiración, el intento de integrar pequeños círculos que buscan construir una economía cerrada, una economía utópica, digamos así, una economía regulada por el goce y por los intercambios improductivos, la definición de un teoría económica potencial que define toda una línea del pensamiento contemporáneo.
Si las revueltas sorprendieron, estas formas de biopolítica también.
Sólo cabe confiar en que siempre y a pesar de todo, ante cada forma de dominación hemos logrado parir y oponer formas de lucha y resistencia. Aunque, esta vez, radicalicen cierre de fronteras, evitación de contacto entre cuerpos, profundización del otro como amenaza. 
Piglia se pregunta cómo se construye un complot, ¿cómo podríamos pensar las formas anti-sociales y anti-estatales y anti-artísticas de conspiración?:
En principio el complot supone una conjura y es ilegal porque es secreto, su punto de ilegalidad no debe atribuirse a la simple peligrosidad de sus métodos sino al carácter clandestino de su organización. Como política postula la secta, la infiltración, la invisibilidad. Intenta modificar relaciones de fuerza que le son adversas y tiene a la huida como condición. El complot implica una política basada en la debilidad extrema y en la amenaza continua de ser descubierto. Su política es una política basada en la inminencia de una derrota y en la construcción de redes de fuga y de repliegue.
Podemos afirmar que el sistema capitalista no está creado para proteger y resguardar a la población sino para utilizarnos y desecharnos según su conveniencia. Eso lo vemos reflejado en lo que está pasando en Europa con esta nueva crisis sanitaria. ¿De qué le sirve al “primer mundo” la tecnología, la moderna medicina y farmacología que tanto pregonan, si las políticas públicas de salud no pueden realizar algo tan básico y fundamental como es la prevención de la salud? ¿Será que no les importa? ¿Será porque lo intocable es el eterno dios moderno: el indefinido crecimiento y progreso económico, la rueda de la productividad imparable?  
El capital anula cuidados colectivos, desecha improductividades. Las aniquila.
Así de frágil,  es este sistema que nos explota y pareciera que no nos damos cuenta. 
Somos números, sujetxs sujetadxs, producto bruto interno, ciudadanxs al cuidado del Estado de Derecho que suben y bajan en la marea siempre inestable de la sagrada democracia.
Somos estadísticas y algoritmos.  
Estamos ahora en momentos de reflexión y cuidado. ¿Cómo nos cuidan los Estados? ¿Realmente los necesitamos? ¿Son ellos los que necesitan de nuestra espalda para que el mundo no se caiga? ¿Dónde y cómo pariremos resistencias ante esto que nos está pasando? ¿A qué insurgencias estamos dispuestxs?
Comenta Piglia:
(…) intenta pensar una economía dionisíaca, una economía del derroche y del gasto, y hace una exaltación de la noción de crisis como un punto de ruptura del funcionamiento normal del sistema, y por lo tanto, un momento donde se ve funcionar aquello que no es tan racional como a primera vista parece el sistema querer decirlo. El sistema dice de sí mismo lo que realmente es, sólo en tiempos de crisis.
Derroche de fuerzas que escapan a la explotación, evasión de energías que se liberan de algunas opresiones y hacen trampa a algunas alienaciones. 
¿Esta crisis sanitaria nos llevará a radicalizar la solidaridad? ¿Se expandirá el punitivismo? ¿Las crisis pandémicas nos unen? ¿Nos dividen?
Sabíamos que el capitalismo era (es y será) una enfermedad. Podemos pensar, entonces, que el coronavirus se constituye como una de las manifestaciones del Capital. Mientras, otras manifestaciones invisibilizadas siguen vigentes: el hambre, la guerra, el progreso, el trabajo, la precarización de vidas. Pandemias como radicalización del acto de globalizar que aniquilan cuerpos, restringen encuentros, producen muertxs.
Esto que podría ser el fin o no del capitalismo, del Estado, de una forma de vivir, una forma de relacionarse, se presenta como la vacilación de la vida tal y como la conocemos. La pregunta que asalta es: ¿cómo no vimos que el sistema no es inmune?
El control es incapaz de capturar lo vital. El virus que vive quiere vivir, contagia vitalidad. Se expande como la revuelta. De Hong Kong a Haití, de Honduras a Ecuador, de Chile a Irak. La revuelta y el contagio muestran la punta del iceberg de lo posible, de los mundos que podrían o no ser. En 14 días que es el tiempo que tarda en morirse el virus COD-vid19, ¿cuántas cosas pueden morir?
Se saturan los sistemas sanitarios, se cierran las fronteras, colapsan las guardias, se afectan los mercados, desaparecen los supermercados, se paraliza el sistema educativo, se ordena quedarse en las casas. Se rompe en mil pedazos la paradoja de los supuestos implícitos para vivir en sociedad. La gente podría ir a trabajar mucho menos. Se puede estar en el espacio que llamamos hogar y no salir por más de 24 horas sin enfermedad.
Si nadie fuera a trabajar, ¿quién produce?
¿Quién consume?
¿De qué vivirá el dinero?
Sabemos que el humor, los encuentros, la invención, los cuidados, la solidaridad y el complot por vidas vivibles siempre nos han funcionado como antídoto contra todo virus. 
Confiemos en que también radicalizaremos las luchas. 
Las luchas por lo improductivo e inútil de vivir por vivir, sin más.
¿Cómo se autorregularía la vida si toda esta farsa colapsa?
Gato Negro. Periódico Anarquista de Agitación Cotidiana.
Notas
2 Pierre Klossosky (1905 – 2001) “Inversión, agresión: transgresión. La obra de Klossowski se consolida desde la mirada paródica que pretende resolver el problema platónico del privilegio del original sobre la copia desde su reversión irreverente. Klossowski es el pensador del simulacro, de la sucesión de copias que borran decididamente el ser, el origen, la mismidad que entrampa a nuestro pensamiento. Es el filósofo de la parodia, porque parodiar es ya de entrada construir simulacros, (fragmento del texto Pierre Klossowski: La pornografía del pensamiento escrito por Jorge Fernández Gonzalo.
3 Se refiere a Los siete locos (1931) de Roberto Arlt, los cuentos del libro Ficciones (1944) “Tlon Uqbar Orbis Tertius”, “Tema del traidor y del héroe” y “La lotería en Babilonia” de J. L.  Borges y El museo de la novela de la Eterna (1967) de Macedonio Fernández
Referencias
Piglia, Ricardo (2001). Teoría del complot. Editorial Mate. Buenos Aires, 2016. 

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Posted: 19 Mar 2020 06:13 AM PDT
[Santiago, Chile] Libro: Memoria y Combate, compilado de las semanas de agitación en memoria del anarquista Javier Recabarren
La presente publicación nace con la intención de difundir destellos de la vida de un anarquista de la región chilena que falleció producto de un accidente. La publicación busca ser un aporte para la construcción de la memoria combativa, que, en este caso y como podrán encontrar en sus páginas se ha manifestado con diferentes gestos concretos a lo largo de los años con iniciativas, propaganda, sabotajes, fuego, reflexiones, anécdotas y más, gestos anónimos por el compañero y que hoy son compilados y salen a la luz en un nuevo formato. Para nosotrxs la muerte de un anarquista no puede pasar desapercibida, sea la forma que sea su muerte. Un/a compañerx que asume su vida en permanente lucha contra la opresión, la explotación y el poder en sus múltiples formas y concreta sus ideas en hechos es totalmente dignx de rescatar, difundir y replicar, es por eso que no olvidamos a Javier Recabarren, su muerte es un llamado para continuar firmes en la praxis subversiva anarquista.
Con esta breve presentación lanzamos vía online y de forma física el libro Memoria y Combate. Compilados de las semanas de agitación en memoria del anarquista Javier Recabarren. Donde se encuentran los gestos de tres antiguos llamamientos de propaganda y acción que se realizaron por él. Si bien esta compilación estaba “lista” desde diciembre del año 2018 y sus gestos y la gran mayoría de los textos aquí presentes se encuentran en diferentes webs anárquicas, nuestra intención era finalizar con este libro que ha podido ser publicado hoy gracias a la colaboración anónima de un proyecto editorial.
También no podemos dejar pasar que este día se cumplen 5 años de la muerte de Javier, además de 5 meses de iniciada la revuelta en la región chilena, en donde el nombre del compañero ha estado presente a través de propaganda, panfletos, rayados y por supuesto en la lucha callejera que se desata con fuerza en las calles del centro de Santiago, en la plaza de la Dignidad como en las poblaciones, siendo él uno más de lxs tantxs compañerxs recordadxs que han muerto en diferentes años y contextos y que hoy son parte de la revuelta. Inspiración para seguir luchando.
Así, dejamos a disposición este material para su difusión, además tenemos algunas copias físicas que repartiremos en algún lugar de forma gratuita, ya que no buscamos un negocio con las ideas revolucionarias -si no su propagación- ahora con más ganas en estos momentos que se necesita seguir estando en las calles contagiando la revuelta antiestatal, sobre todo por lxs muertxs, mutiladxs, violadxs y por nuestrxs compañerxs que se encuentran en las diferentes cárceles -presxs por luchar- desde antes y después de la agudización de este capítulo de lucha en la región chilena.
A 5 AÑOS DE LA MUERTE DE JAVIER RECABARREN…
¡¡¡ÉL VIVE EN LA JUVENTUD COMBATIENTE Y EN LA REVUELTA PERMANENTE!!!

Descargar Libro [PDF]

Santiago de Chile
18 de marzo de 2020

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Posted: 19 Mar 2020 05:41 AM PDT
La explotación de los recursos naturales del planeta está llevando a la humanidad al borde de la autodestrucción, vivimos en medio de epidemias causadas en su mayoría por la propagación continua de productos químicos (pesticidas, insecticidas, disruptores endocrinos, etc.) y nocivos para nuestra salud al mismo tiempo vivimos rodeados de una atmosfera con niveles tan altos de contaminación como para desarrollar alergias y enfermedades en gran parte de la población. Esta explotación de los recursos naturales lleva consigo igualmente la devastación del territorio por parte de tecno industria: el Mediterráneo convertido en una alcantarilla, el sudeste asiático en un desierto químico, África en un gran vertedero, etc.
La aparición del virus conocido como Covid-19 es consecuencia de la civilización industrial, para nosotros lo importante no es si el virus ha mutado de un murciélago debido posiblemente a la industrialización de su hábitat o de si es un ataque de EEUU a la economía China , para nosotros lo importante es que es la consecuencia de un sistema que mercantiliza cada proceso, objeto o ser vivo sobre la tierra, es la codicia de un sistema que persigue la aniquilación de todo lo vivo para artificializar el mundo. No podíamos pensar que nuestra forma de vida basada en el crecimiento continuo en un planeta que en realidad es finito no iba a traer estas consecuencias y otros desastres que vendrán. Cientos de productos químicos presentes en nuestra cotidianidad modifican los procesos naturales dando lugar a cientos de “catástrofes” (epidemias, cambio climático, etc.), son los mismos productos que en China producen un millón y medio de muertos al año y que no salen en las noticias, que no producen ni alarma social, ni confinamientos, ni estado de alarma. En España son 10.000 los que mueren al año por contaminación y no cunde el pánico, son parte de las víctimas necesarias para que el mundo industrial pueda seguir funcionando, lo importante es que el progreso y su codicia no se detengan.
En principio, el Covid 19 (aunque lo continúan investigando) es una gripe con síntomas similares a la gripe común y ambas afectan más a personas que sufriesen patologías anteriores y especialmente a la población de mayor edad, ambas gripes se diferencian en la rápida propagación y capacidad de contagio de la primera que es lo que ha levantado la alarma sanitaria. En el momento de escribir este texto son casi 300 las personas que han muerto a causa del Covid19, sin embargo, la gripe común causó en España el año pasado más de 6.000 muertes y en 2018 llego a las 8000. Ante esto nos preguntamos a que es debida esta situación excepcional, de alarma social creada en gran parte por los medios de comunicación y por la opacidad de la información que transmiten aquellos que gestionan nuestras vidas.
Como forma de acabar con la pandemia el Estado ha decretado el “Estado de alarma” que conlleva las prohibiciones de movimiento, el confinamiento, el aumento del control, suspensión de reuniones y de la vida pública en general, control de los medios de transporte y quién sabe si dentro de poco de la distribución de alimentos. En este proceso vemos como el Estado deviene en ecofascista donde el gobierno se verá cada vez más obligado a actuar para administrar los recursos y el espacio cada vez más “enrarecidos” dando lugar a que la preservación de los recursos más necesarios solamente puedan garantizarse sacrificando otra necesidad: la libertad.
A falta de un enemigo interior o exterior el Estado ha encontrado un enemigo ante el cual mostrar todo su potencial bélico y al mismo tiempo acentuar el sometimiento a la población mediante el miedo y la represión mientras se erige como la única posibilidad de salvación ante el terror producido por la epidemia. Para nosotros la solución no es un estado más autoritario es la desaparición de toda forma de autoridad. A partir de ahora posiblemente los estados de alarma, de emergencia… se sucedan como consecuencia de la devastación ecológica y social del mundo porque estamos seguros que las catástrofes seguirán ocurriendo. No exageramos cuando hablamos de potencial bélico: ya estamos viendo al ejército tomando posiciones en lugares estratégicos, la policía controlando más las calles y drones con cámaras vigilando los movimientos de la población. Las medidas del estado de alarma no persiguen únicamente acabar con la pandemia de la gripe sino que persiguen también extender otra pandemia: la de la servidumbre voluntaria de la población mediante la obediencia a las leyes ante el peligro de la pandemia, acabar con las críticas al Estado y al Capitalismo ante el miedo y los posibles riesgos. Esta servidumbre voluntaria sería imposible sin el sometimiento a nuestros aparatos tecnológicos y a la forma de vida que crean. Ante situación de pandemia o cualquier otro desastre quedamos sometidos a tecnócratas, especialistas, expertos, científicos, etc., a aquellos gestores del espacio y del tiempo que lo tienen todo planificado en sus racionales cálculos.
Igualmente las consecuencias de esta epidemia, o de cualquier otro desastre industrial, serán económicamente devastadoras, ya estamos viendo la situación crítica de miles de personas que se verán abocadas al paro o la precarización de sus trabajos, como siempre el empeoramiento de las condiciones de vida la sufrirán las capas más desfavorecidas de la sociedad que ya llevan años soportando las duras embestidas de la “crisis capitalista” y sus recortes. Por lo contrario, seguramente reportara grandes beneficios a las clases altas, como por ejemplo, a los propietarios de las grandes farmacéuticas.
Ante la epidemia, la confinación industrial en la que vivimos se agiganta, nos encierran en nuestras jaulas de ladrillo y hormigón de donde solo podremos escapar virtualmente de la agobiante realidad través de nuestros aparatos tecnológicos. Los mismos aparatos que nos someten y perpetúan la alienación ante la forma de vida industrial. Aquellos aparatos que nos deshumanizan y modelan nuestras percepciones, nuestro cerebro, nuestros sentimientos, etc. que rediseñan la forma de vernos a nosotros mismos y al mundo. Enganchados al mundo virtual nos mantenemos alejados de la realidad de un mundo hostil, de una epidemia o de una catástrofe nuclear. Desde aquellos que gestionan nuestras vidas no reclaman responsabilidad intentándonos hacer partícipes de las catástrofes del capitalismo industrial, curioso porque una de las características de la posmodernidad es la falta de responsabilidad en los actos de cada uno ya que participamos en la máquina “ajenos” a sus efectos. Para nosotros los únicos responsables son la organización técnica de la vida y quienes la gestionan.
CONTRA TODA NOCIVIDAD
MARZO 2020

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