Diario El Independiente de La Rioja
Por Asociación Madres de Plaza de Mayo Filial La Rioja (Luisa Torres de Toledo-Marcela Brizuela de Ledo)
Por estos días en esta ciudad, se está desarrollando el Juicio por el asesinato a nuestro querido y recordado Pastor: Monseñor Enrique Angelelli. Su muerte es un símbolo del mayor amor, que un ser humano puede experimentar por su pueblo. Un ejemplo de coherencia, de ser consecuente con lo que predicaba. Un ejemplo de lucha inclaudicable. Un hombre dispuesto a dar la vida por lo demás
Como Jesucristo, Angelelli fue signo de contradicción. las definiciones de su pastoral con una opción preferencial a los pobres, los desposeídos, los que sufren, los que no tienen voz, había concitado fervorosas adhesiones en el inmensa mayoría del pueblo humilde que se complace de que su obispo este al lado suyo, reclamando por sus derechos, denunciado que el Agua y la tierra estaba en manos de una minoría, la mortalidad infantil, remedios para unos pocos, la disminución de las fuentes de trabajo y el éxodo, planes de gobierno que no contemplan las necesidades del campesino riojano, en definitiva abre surcos de esperanza en el pueblo.
Pero por otro lado, en la sociedad conservadora riojana y en los sectores de poder riojana, comienzan a surgir odios y difamaciones hacia el obispo. Lo acusan de pervertir el culto católico cristiano. De ser un Obispo que politiza la religión para ponerla al servicio del comunismo.
EL SIDE –Servicio de Inteligencia del Estado- y la Inteligencia Policial, se suman a la campaña contra la Iglesia, con una usina de sospechas, intrigas y amenazas para todos los Agentes de Pastoral.
La Comisión Provincial de Derechos Humanos ha constatado en la SIDE, un plano de la Provincia, con la individualización de cada sacerdote en cada Parroquia de la Diócesis, titulada “Sacerdotes Tercermundistas existentes en La Rioja”, con datos, antecedentes e información tanto de los sacerdotes como de las monjas comprometidas en la tarea pastoral.
A partir de aquí El SIDE, estará detrás de cada hecho contra el Obispo, haciendo operaciones de inteligencia, provocando, teniendo como brazo ejecutor a los informantes de los servicios de inteligencia en cada lugar de la provincia.
El Martirio: Ya en 1970 durante el gobierno militar de Iribarren comienzan las primeras hostilidades al Obispo, señalándole que consideraban negativa su prédica. El SIDE trae a La Rioja a la “Sociedad Argentina de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad”, que en defensa de sus consignas, se pasea por las calles céntricas, inaugurando así un implacable hostigamiento a la Iglesia Riojana.
El obispo, desautoriza las actividades de este grupo, que estaba realizando una campaña de recolección de firmas, para un mensaje al Papa Pablo VI, solicitándole entre otras cosas, que adopte con toda urgencia, medidas, para que sea enteramente eliminada la acción de eclesiásticos y de laicos progresistas favorables al comunismo
Olta, Agosto de 1971: El Padre Ruiz es víctima de un anónimo difamatorio, y amenazado él y el sindicato de La Laja. Angelelli, se solidariza con el Párroco y los mineros de Olta, apoyando sus reclamos.
La Rioja,12 de Diciembre de 1971:Se suspenden las transmisiones de la Misa Radial, por ese medio el Obispo llegaba con la Palabra de Dios a toda la provincia.
Santa Cruz, Famatina: 12-3-1972: Agreden al Padre Pucetta y a sus compañeros laicos. Nueve personas que se movilizaban en dos vehículos, encerraron la camioneta del Sacerdote y los golpearon brutalmente. Los agresores, fueron identificados como peones del latifundio Huiracocha, del Dr. Romero, protegido de los terratenientes de Anillaco.
Angelelli les hace llegar su solidaridad, diciendo entre otros conceptos: “nos duele el dolor de nuestros hermanos, cobardemente golpeados; nos alegra todo lo que tiene de resurrección y de signo de personalización de un pueblo, que cada día toma más conciencia de su propia dignidad.
Suriyaco, San Blas de Los Sauces: Se desata una campaña de difamación contra la Congregación de los Hermanos del Evangelio.
Sierra de Los Quinteros: Se produce un allanamiento en la residencia del Padre Huello.
El 28-4-72 El SIDE funda el Diario “El Sol” aparece como propietario: Tomás Agustín Álvarez Saavedra, vinculado a los Servicios de Inteligencia, , que será el medio por el cual el SIDE iniciara la más tenaz e infame campaña de desprestigio público contra el Obispo y su presbiterio.
La Rioja, 27-8-72, se detiene a los sacerdotes: Antonio Gil y Henry Praolini, se los acusa de practicar tiro, en una estancia, de “La Ramadita” cercana a esta ciudad. De Antonio Gil, el SIDE difundirá la versión y le hará la fama del “cura tira bombas”.
Anillaco, polo de la resistencia contra el Obispo
En la campaña electoral que llevo a la Gobernación a Carlos Menem (11-03-73), éste en encendidos discursos, decía que: “la tierra debe ser de quien la trabaja” por lo tanto “el latifundio de Azzalini será de CODETRAL. Caiga quien caiga”
En el año 73, durante el Gobierno de Carlos Menem, le restituirán las Misas Radiales, suspendidas en el 71, por la que el Obispo se comunicaba con todos los pueblos de la provincia. Pero el Proyecto de ley de expropiación del latifundio de Azzalini, navegará entre la resistencia del radicalismo y la falta de decisión política del justicialismo.
Mientras el Obispo alienta la expropiación y la cooperativa de los trabajadores rurales, que de hecho ya estaban en posesión del latifundio de Azzalini, cuya tierra estaba ociosa, los terratenientes de la Costa del Cerro El Velasco, tenían su propio interés sobre esas tierras, entre ellos la propia familia del Gobernador Carlos Menem.
Como en el Patronazgo, las familias conservadora de la Costa, mediante veladas y explícitas amenazas de que iban perder sus fuentes de trabajo, obligaron a sus peones rurales, a reaccionar en contra de CODETRAL.
Así la Costa Riojana, se transformó en un Centro de Operaciones, en un laboratorio de inteligencia, donde se asentaron los Grupos foráneos, traídos para actuar en contra del Obispo, que estaban claramente identificados. A parte de la Sociedad Tradición Familia y Propiedad, actuaban: la Cruzada Renovadora de la Cristiandad, el Movimiento Católico Seglar; y el Pro Defensa de la Fe.
Estos Grupos, tendrán un rol muy importante, fueron los encargados de ponerle contenido religioso al alzamiento de los complotados “cruzados de la fe”, tal como se autodenominaban. Es decir, le pusieron un manto pretendidamente religioso a lo que en realidad era un ataque político, claramente ideológico, contra la prédica solidariamente cristiana del obispo, en la que ellos veían al comunismo marxista.
Fueron los autores, de todas las presentaciones que realizaron los “Cruzados de la fe” ante las más altas autoridades de la Iglesia Argentina, y ante el Papa, acusando al Obispo y a su presbiterio de no ser fiel al Evangelio de Cristo. Telegramas y Nota con la que se quería lograr la remoción del Obispo o su destitución, y que fueron también motivo para que el Papa enviara a su representante.
Estaba también, el grupo Pro Recuperación del Padre Virgilio –Sacerdote, anciano ya, que durante 50 años había ejercido su ministerio en los pueblos de La Costa. El SIDE lo usó inventando un conflicto inexistente surgido de la nada entre el Cura Párroco y el Obispo con la finalidad de potenciar el enfrentamiento con Angelelli y su presbiterio.
En su libro sobre Angelelli, Ricardo Mercado Luna expresa: Ese pueblito medieval, se convirtió en la década de los años 70, en el centro operativo de la resistencia a la prédica de Angelelli. Y no solo eso, sino que se convirtió también en el núcleo exportador de la repulsa violenta contra el Obispo.
Desde allí, se instigo la agresión física contra el padre Pucheta y los laicos Rivero y Harispe, ocurrida en Famatina el 12-3-72. Desde allí se contribuyó a la alimentación de la injuriosa campaña de desprestigio de la Iglesia riojana vehiculizada por el diario “El Sol”.
El Día de la expulsión y agresión física al Obispo y a su comitiva:
En Anillaco, el 13 de junio de 1973, se celebran las Fiestas Patronales de San Antonio, al que concurren como es común para estas fiestas: el Obispo, acompañado por sacerdotes y religiosas. Ese día será el elegido por los vándalos para expulsarlos violentamente y tirarles tierra y piedra, al Obispo y sus acompañantes - entre éstos, estaban: Aurelio Ortiz y Fabriciano Sigampa-.
En la crónica que se hace, en el libro del Audiovisual: Monseñor Enrique Angelelli, Pastor Riojano dice que, días antes, “el comando Pro-defensa del Padre Virgilio, se había movilizado recorriendo los pueblos de La costa, para invitar a una concentración a realizase el mismo día de la fiesta patronal, aludiendo a un pedido del propio cura párroco, desmentido posteriormente por el sacerdote. Como resultado de esta campaña, se congregaron alrededor de 300 personas.”
Con la Crónica del libro del Audiovisual del Obispado, como la del Diario el Sol y del u libro “Enrique Angelelli…” de Ricardo Mercado Luna, nos permiten reconstruir todo lo ocurrido el día de la Fiesta Patronal a San Antonio de Anillaco.
-Angelelli y su comitiva penetraron al templo donde se encontraba el padre Ferreyra.
”A partir de la 9 de la mañana, “Los cruzados de la Fe” como se autodenominaban, se congregaron frente al templo, y desde aquí se dirigía a través de indicaciones difundidas por altoparlantes, para que se procediera a recuperar al Padre Virgilio de su supuesto encierro a manos del Obispo. Se advertía que si el Padre Virgilio no era liberado, se optaría a tomar la capilla y la casa parroquial.(del libro
“En tanto, uno de los `activistas`, constituido en vocero del grupo profería insultos, de contenido irreproducibles a viva voz, contra el obispo, sacerdotes y religiosas a quienes reclamaba “mándense a mudar”, Su actitud tuvo otros seguidores entre los manifestantes. Frente a estos desmanes, el jefe Departamental de policía, se limitaba a explicar que tengo directivas de cuidar el orden y garantizar la libertad de culto.”
“Desde los altavoces se “solicitaba al Obispo y demás ocupantes del templo, que hicieran abandono del mismo”. A través de estos altavoces se leían proclamas, como las siguientes:
*“Por el pueblo, por el futuro espiritual de nuestros hijos, por esta Rioja, tradicionalmente católica, terminemos con los impostores, con los ideólogos del comunismo vestidos de sacerdotes”. *“No queremos un Dios comunista, como nos enseñan; un Dios clasista que nos divide en pobres y ricos, en explotadores y explotados”
Recién una hora y media después de iniciada las hostilidades, el Padre Virgilio, se hizo presente en las puertas del templo y dijo: “No estoy por la fuerza, yo estoy aquí por mi propia voluntad, agradezco esta muestra de afecto que me alegra y entristece.
Les pido que depongan esta actitud y entremos al templo como lo pide el señor Obispo” Sus expresiones fueron rechazadas por los cabecillas de la manifestación, quienes condicionaron el ingreso al templo al retiro “del Obispo y los barbudos (sacerdotes).
El cabecilla y otras personas se acercaron al Padre Virgilio, y siguiendo directivas impartidas por los parlantes, lo obligaron participar de una marcha silenciosa alrededor de la plaza a cuyo término el sacerdote impartió una bendición general. Luego, el mismo grupo lo trasladó hasta el domicilio de uno de ellos, mientras los manifestantes permanecían frente al templo.
“A las doce del día, se exigió el retiro del Obispo, quien deliberaba por momentos con algunos representantes de “todos los allí convocados”. Uno de ellos habría manifestado: “lo que Ud. Esta predicando no está acorde con nuestra fe, pedimos que se vaya del departamento, quienes han introducido en nuestra Iglesia ideologías foráneas”
- Angelelli le habría respondido: “Dios quiera que el Señor los bendiga pero también, Dios quiera, que caiga la maldición sobre los responsables de este acto”.
“En esos momentos se escuchó por los parlantes una invitación al Obispo y sacerdotes para que abandonaran la casa parroquial, y otra al público, con el fin de que se reunieran el próximo domingo para que se llevara a cabo las fiestas patronales. Frente a ello, varios sacerdotes, reclamaron otra vez la intervención del jefe de policial, a los efectos que se interrumpieran las transmisiones por parlantes “alternadas con música marciales” , obteniendo la respuesta policial de: “no me hacen caso”
“Inmediatamente después, se leyeron los textos de telegramas, dirigidos al Nuncio Apostólico y al Presidente de la Conferencia Episcopal, en los que se pedía la destitución del Obispo y el reemplazo por otro que estuviera más de acuerdo con lo que ellos consideraban la “línea tradicional de la Iglesia católica, apostólica y romana”. Muletilla, que se repetía sin parar.
“En este estado de cosas, en un tono cada vez más agresivo, continuó hasta las 14 hs. momento en que (los amotinados) decidieron tomar primero el templo y después la casa parroquial, exigiendo por la fuerza y con insultos de color subido, que el Obispo y el grupo que lo acompañaba, abandonaran inmediatamente la casa parroquial, siempre manejados por el mismo grupo.”
“La insidiosa crónica –del Diario El sol- se cuida bien de no consignar el accionar de hecho de los amotinados, que golpeaban el templo con cuanto instrumento estuvo a su alcance, empujando y amenazando a las personas contrarias a este comportamiento.
Precisamente por esta situación, que ponía ya en peligro la integridad física de algunos sectores que pacíficamente se encontraban entre los revoltosos, Angelelli y su comitiva resuelven abandonar el lugar, paralizando a su paso la gritería alquilada.” (Dirá Ricardo Mercado Luna)
“Ante el cariz que tomaban las cosas , los sacerdotes, religiosa y laicos, que estaban con el Obispo, formaron espontáneamente un cordón de seguridad para defender a su pastor, que amenazaba con ser aplastado por la furia de los manifestantes. El pueblo que al principio estaba en silencio, lleno de angustia ya se había retirado.”
“Inmediatamente, los organizadores de esta suerte de “linchamiento”, dan directivas para traer al padre Ferreyra, a quien según argumentaron, habían dejado “en un domicilio particular reponiéndose de las emociones vividas”
Diez minutos más tarde el Comisario de Policía, entrega al Padre Virgilio, un texto manuscrito por Angelelli: “Padre Virgilio: Todos hemos sido forzados por el grupo de los organizadores de la campaña. En ningún templo de la Costa se puede celebrar actos religiosos: misas, sacramentos, etc. hasta nueva determinación. El templo de Anillaco de San Antonio está en entredicho hasta que disponga lo contrario…” Angelelli había tomado la decisión de aplicar sanciones canónicas a los instigadores y organizadores del alzamiento.(Mercado Luna)
Lo ocurrido en esta Jornada del 13-06-73, día de San Antonio, día en que un grupo minúsculo de personas, mancillaron la Fiesta del Santo Patrono de Anillaco, con actos ultrajantes para todos los que lo padecieron: el pueblo en primer lugar, luego a el Obispo con sus religiosas y sacerdotes.
El pueblo de La Costa, no acompañó, no aplaudió estos actos de vandalismo. Algunos fieles fueron espontáneamente a la Fiesta de San Antonio,. Otros fueron a la Fiesta, engañados por los entredichados, que les mintieron que el Padre Virgilio los llamaba a concentrarse ese día.
Claramente fue una Operación de Inteligencia, planificada, con mucha antelación, hasta en los mínimos detalles. Fue programado para ser un atentado secreto, es decir, que solo era conocido por unas 30 personas, que tenían asignado un rol protagónico en los hechos -que cumplieron a rajatabla-, Utilizaron el factor sorpresa, para poner a las víctimas –al Obispo y su comitiva- en una situación límite, que los condicione a reaccionar adecuadamente.
Debe saberse, que Monseñor Angelelli, tenía mucho cuidado en exponer a las personas que lo rodeaban a que corrieran algún riesgo. Solía decir, “saben que estoy siendo perseguido, yo no quiero siquiera reunirme con ustedes, para evitar de que corran algún riesgo por causa mía”. Esto nos permite sostener si Angelelli hubiera mínimamente sospechado, que iba a sufrir una agresión de esa magnitud, con riesgo para los fieles, para sus monjas y curas con seguridad no hubiera ido.
La única posibilidad que tuvo el SIDE de llevarlo a Angelelli a su teatro de operaciones, al lugar de la emboscada, era mediante el engaño. Ellos practican como nadie, el engaño, la mentira, la adulación, la simulación, etc., desde siempre, porque está en la genética de la “infiltración”.
El 21-6-73, Angelelli emite formalmente el Decreto Episcopal, ratificando las disposiciones dictadas en Anillaco, declarando incurso en entredicho a las siguientes personas: Juan Fanor Del Moral; Juan Carlos Cisterna: Amado Menem, Carlos Orellana; Fiore Cecone; Manuel Menem; Cesar Menem; Manuel Yáñez; Roberto Pastor Ávila; Simon Navarro; José Alejandro Lucero; Luis María de la Puente y el Dr. Humberto Páez.
Las Agresiones continuaron
El 29 de Julio, los “cruzados de la fe”, el mismo grupo que había organizado en Anillaco la agresión al Obispo, destruyeron la vivienda y Oratorio de las Hermanas de la Asunción y la sede del Movimiento Rural Diocesano.
Las Hermanas de la Asunción, residentes en Aminga, pueblo aledaño a Anillaco, que desde el 13 de Junio habían estado ausentes en solidaridad con el Obispo, regresaban a Aminga. Poco después de llegar fueron avisadas, que por los parlantes de un Club de Anillaco, se organiza una caravana de que se dirigía hacia el rancho de Las Hermanas para sacarlas a ustedes. Tuvieron tiempo suficiente a refugiarse en la casa de unos vecinos.
Diez minutos más tarde, se empezaron a oír bocinazos e insultos que arreciaron la zona donde estaban las monjas y amenazaban “le damos diez minutos para que salgan y después tiramos” Mientras continuaron los insultos. Por fin –dice la denuncia policial-se invadió el domicilio forzando y rompiendo puertas y ventanas.
Intentaron forzar la puerta del oratorio y solo lograron destrozar los vidrios. Las demás piezas eran objeto de destrucción (repisas, mesas, sillas, libros, papeles, colchones, mantas, cocina y vajilla). El cáliz consagrado arrojado al suelo y otros objetos destruidos. Finalmente prendieron fuego al rancho, el que fue sofocado por un agente de policía.
Rafael Sifre, denunció parecido atropello en la sede del Movimiento Rural, añadiendo que varios de los objetos sustraídos fueron depositados en la policía.
Luego los “cruzados de la fe” se desplazaron luego por las calles de Aminga, agrediendo y amenazando a vecinos indefensos como las señoras: Teodolinda Ocampo (61 años); Arfilofia Ocampo (73) ultrajadas y agraviadas por los vándalos. Argina Díaz de Chumbita (embarazada) vivía con sus hijos pequeños junta a la vivienda de las Hermanas de la Asunción, su esposo no se encontraba en la casa en ese momento, es amenazada salvaje y groseramente. Asustada se vio obligada a abandonar la vivienda, saltando con sus hijos los cercos hasta llegar a la casa de su madre.
Los desmanes duraron aproximadamente una hora. Los agresores se apropiaron de una tres valijas que contenían ropas y efectos personales y documentación de la Congregación. Robaron también una máquina de escribir y unos siete mil pesos de la vieja moneda. Los principales autores de este ataque vandálico fueron Manuel Yánez; Amado Menem; Rufino Bustamante; Omar Menem; Emilio Falón y Ricardo Herrera. Las denuncias llegaron a la justicia y fueron sepultadas.
08-10-73 E Diario “El Sol”, publica una extensa Carta firmada por Manuel Yáñez uno de los “cruzados de la fe” contra el Obiso.
11-11-73 El Obispo, mediante una Carta Pastoral anuncia la llegada de un Representante Personal del Papa Pablo VI
A su llegada, Monseñor Vicente Zaspe, como representante Personal del Papa, quiso conocer la opinión de los fieles de la Costa Riojana. y también de los “cruzados de la fe”. Salvo en Anillaco, fue escasísima la concurrencia de fieles a los templo por indiferencia, pero más posiblemente por miedo a represlia.
El cura Virgilio, como los “cruzados de la fe” se movilizaron delante de la visita de Zaspe por los pueblos de La Costa. En San Pedro el Cura les dijo a los fieles “si quieren que yo continúe aquí me tienen que defender ante Mons. Zaspe”. Los “cruzados de la fe” planteaban a los pueblos de la Costa que debían elegir entre el Obispo o el Padre Virgilio.
En Anjullón el templo estaba cerrado y unos 10 fieles afuera, Zaspe ordenó que se abriera.. En los Molinos, Amado Menem en complicidad con el Padre Virgilio, estaba grabando lo que decía Zaspe, cuando este lo advirtió se lo dijo, Menem negó el hecho, Zaspe le reprocho “No mienta”.
El 23 de Noviembre de 1973, en la misa celebrada en la Iglesia Catedral, Monseñor Zaspe-representante del Papa, ratificara la Pastoral de Angelelli, con estas palabras: “Así es la Iglesia que encontré aquí en La Rioja, por eso puedo afirmar que la Pastoral de la Iglesia Riojana, es la Pastoral de la Iglesia Universal”. “No he venido por mi propia iniciativa, el que me envió tiene un nombre concreto: Pablo VI y las consignas son tan concretas como su nombre: Pedir la confianza para con el Obispo; porque el Papa se la tiene.”
El 28 de Diciembre de 1973; el “Nuevo Diario” de Santa Fe, le hace un reportaje a Zaspe, sobre su misión cumplida en la Iglesia Riojana: En respuesta Zaspe hace un sucinto resumen de las agresiones contra el Obispo Angelelli y agrega: “se lo acusa al señor Obispo de marxista, de estar involucrado en el tráfico de droga, de facilitar en algunas parroquias reuniones clandestinas de tipo subversivos y de su vinculación con el ERP. Una parte de la prensa local –se refiere al Diario El Sol-, recoge estas acusaciones dándoles un carácter de verisimilitud, y llega a confundir a gente sencilla”
Dice Zaspe: El otro objetivo de mi función, consistía en lograr el levantamiento de las sanciones canónicas (entredicho personal) a 13 personas por los sucesos del 13 de Junio, pero no fue posible lograr el mínimo de exigencia que pedía el Papa, (ya que los entredichados) exigían la remoción del Obispo o su destitución.
Sigue diciendo Zaspe. Durante las extenuantes entrevistas que tuve, puede comprobar la falsedad de las acusaciones y la adhesión cariñosa de mucha gente sencilla, que solo en la intimidad de la conversación conmigo abría su pensamiento.
Al final de la entrevista Zaspe dice: Uno de los sancionados, me dijo: O se va Angelelli por las buenas o por las malas, y si no es por las malas será por lo peor. Ya ve usted que postura “cristiana” la de estos cristianos”.
Como se ve, en el año 73, los Servicios de Inteligencia, a los que pertenecían “los cruzados de la fe” ya tenían el proyecto de asesinar al Obispo. Esto reafirma la convicción de Madres de que es falso que al Obispo lo atacaron por CODETRAL, en los hechos de Anillaco o de Aminga y en todas las acusaciones que le hicieron a Zaspe los entredichados., ni se acordaron de Codetral, sino que el Obispo era subversivo.
Angelelli desde siempre conforme a la doctrina de seguridad de EEUU debía morir, como los 30 mil, era una oveja para el matadero, porque su pensamiento, de poner todo los bienes en comunión cristiana era subversivo, para Imperio el Evangelio es comunista y es marxista..
No .lo mataron antes, porque siendo Obispo era una autoridad de la Iglesia esperaban el aval mayoritario de los obispos que conformaban el Episcopado y del nuncio apostólico, cuando lo tuvieron lo asesinaron, y el Episcopado hizo un ominoso silencio cómplice.
AÑO 1974 y 1.975
En los años 1974 y 1975, abortados ya los principales proyectos del campo popular, pareció advertirse una distensión. Sin embargo, la campaña de Prensa contra Angelelli, la Iglesia y los sectores populares no cesaba; para el Diario “El Sol” era “comunista”, “marxista”, “guerrillero” cualquier persona que planteara la más tímida reforma social o económica. Los “cruzados de la fe” se convirtieron en un tribunal de la inquisición; los anatemas fulminantes eran disparados desde las columnas del Diario “El Sol”. Del Libro de Alipio Paoletti “Como los Nazis como en Vietnam”
7-4-1974: Los “cruzados de la fe” de la Costa y de Los Sauces se dirigen por nota al Presidente de la Comisión Permanente del Episcopado Argentino monseñor Adolfo Servando Tórtolo, para decirle que acuden a él, “ante la gravísima situación religiosa que atraviesa la provincia toda” “el cisma religioso en que están cayendo nuestros pueblos, y el sufrimiento de gran parte de los católicos riojanos” “no solamente en un cisma, sino en una general apostasía por parte de un gran número de fieles, que equivocados se desvían del recto camino”. Piden audiencia.
Los firmantes de la Nota (algunos no ponen el Nombre sino los apellidos); por Ej.: T. R. de Polo (esposa del Médico de Los Sauces Osvaldo Polo); N. I. De La Fuente; E. de De La Fuente; Marta de Ottonello; Esther del V. de Quinteros; Isabel de Ortiz; Francisco Mercado; María del V. Granillo de Pereyra; Aristóbulo Ortiz; En total son una 15 firmas.
La Nota a Tórtolo, se encuentra agregada a otra copia de una Presentación que los “cruzados de la fe” de Los Sauces, que se autodenominaban Unidad y Fe –Movimiento para la Unidad de los Católicos Riojanos-, le habían hecho al Papa, que como acotación reza: Texto de la Presentación hecha por el Departamento San Blas de los Sauces, ante el representante del Santo Padre en la Argentina –Monseñor Lino Zanini- el 20 de Agosto de 1973.
En la Nota al Papa, en principio, acusan a la orden religiosa “Los Hermanos del Evangelio” dirigida por Arturo Paoli, de practicar “un cristianismo no católico”. La queja es claramente un pretexto, para que en las siguientes 14 páginas – de 15 en total- decirle al Papa, lo que ellos consideraban era la: Situación de la Iglesia en La Rioja.
En un párrafo final, los cruzados de la fe de Los Sauces dicen: “Mas, porque estamos convencidos ya que nuestro obispo, y gran parte de su clero están en plena HEREJIA Y APOSTASIA, (así con mayúscula), hacemos a usted este llamado a definirse; y en usted a nuestro Santo Padre Paulo VI, a quien Dios conserve, fortalezca y haga feliz en la tierra y no permita que caiga en manos de sus enemigos”.
La Nota al Papa la firman: Teresa Rita Ludueña de Polo; Osvaldo Polo; María Elena Quinteros; Nidia Inés de De La fuente y Esther Scartezzini de Quinteros. Tiene agregada a la misma unas 22 fotocopias de recortes por lo general del Diario El Independiente donde aparece la opinión del Obispo y de distintas organizaciones que apoyan su pastoral, que son un contrasentido con la nota, pero que ellos agregaron como prueba no se sabe de qué, quizá solo para mostrar aparato.
AÑO 1976; DICTADURA; PERSECUCION Y MUERTE
12-02-76: Fue detenido por orden del Ejército en Mendoza, el Vicario General de la Diócesis Riojana Esteban Inestal; Mas tarde es detenido el Párroco de Olta, el Padre Ruiz.
25-2-76: Angelelli se dirige se dirige al Episcopado, en un tramo de la misma les dirá: Necesitamos urgentemente clarificar la misión que nos corresponde a las Diócesis ya la Vicaría Castrense. Es hora que abramos los ojos y no dejemos que Generales del Ejército usurpen la misión de velar por la fe católica.
Hoy cae un Vicario General –por Inestal-, mañana (muy próximo) caerá un Obispo. Y concluye “Este cuestionamiento que se me hace, me replantea, por el bien de la Iglesia y de la paz, la opción que ustedes bien conocen (mi renuncia)
Con la instalación de la dictadura militar del 76 se recrudecieron los ataques a la Diócesis y al Obispo: En su informe la Comisión Provincial de Derechos Humanos, refiriéndose a los derechos humanasen el marco de la Diócesis Riojana dice: “Todo lo que de una manera estuviese vinculado, directa o indirectamente con la Iglesia, quedaba “bajo sospecha”.
Todo tipo de reunión, encuentro, convocatorias de orden formativo en la pastoral, significaba permanente requerimientos de datos personales de los asistentes, seguimientos y controles, en un continuo y premeditado intento de sembrar dudas, crear confusión y conseguir el aislamiento del accionar de la Iglesia”.
Marzo de 1976. Durante la misa de apertura del ciclo lectivo en Chamical, es interrumpido por el Comodoro Lázaro Aguirre, Jefe del CELPA, que le preguntó si era una reunión política o un Acto religioso. El incidente y sus repercusiones llevo a Angelelli a suspender la celebración de la misa en la capilla que está en la jurisdicción de la base Aérea
El Diario EL Sol del SIDE, publica que “Angelelli celebra misa para los montoneros y niega asistencia espiritual a los servidores de la patria”. Al poco tiempo llega a la Base de Chamical el Pro-Vicario Castrense Monseñor Victorio Bonamin, en una homilía dice: “Carecéis de una asistencia espiritual a la que tenéis derecho, y a la que todos deberemos venir en auxilio” de esta manera se pudo al lado de los genocidas.
Mayo 1976: El jefe del Batallón Militar, dispone que la misa que debe transmitirse Radialmente es la del Capellán Militar Pelanda López desde la misma sede del Ejército.
Angelelli se dirige al Zaspe –Vicepresidente del episcopado-, Le dice: ..la alarmante cesantías de gente, está creando un panorama muy doloroso.. la “casa de bruja” anda en toda su euforia. Los protagonistas de La Costa, son los mentores consejeros y quienes confeccionan listas de gente para la cárcel y para ser puestas en el Index”.
“Es hora que la Iglesia de Cristo en la Argentina discierna a nivel nacional nuestra misión y no guardar silencio ante hecho graves que se vienen sucediendo.. Nuevamente pongo a disposición mi renuncia a la Diócesis, si esto es solución, para que no siga La Rioja dando dolores de cabeza ni a la Santa sede, ni al Nuncio, ni a mis hermanos Obispos. O nos respaldamos en serio o que se busque otro pastor para esta Diócesis”
El 18 de Mayo76: Zaspe le contesta a Angelelli:” para comunicarte la visita que hicimos ayer al Gral. Videla.. La importancia para tu caso es que el Cardenal Primatesta, hizo mención específica de tu caso. El presidente escucho atentamente, aunque no dio una respuesta inmediata..”
En Junio/76 El nuncio apostólico Pío Laghi declara respecto a los atropellos, contra obispos, sacerdotes y laicos cometidos a partir del golpe del 76 que: “El país tiene una ideología tradicional, y cuando alguien pretende imponer otro ideario diferente, extraño, la Nación reacciona como un organismo con anticuerpos frente a los gérmenes, generándose así la violencia”. De esta manera aprobaba todo lo actuado hasta ese día y respaldaba todo lo que vendría.
-Durante el proceso militar tanto la nunciatura, pero principalmente en el Vicariato Castrense se conforma una Oficina que tiene contacto directo con las tres fuerzas armadas. donde se le informa a los familiares sobre el destino que habrían tenido los detenidos desparecidos.
El 13-06-76 los cruzados de la fe, vinculado al SIDE, y su diario EL Sol; el día que expulsaron al obispo, celebraron el “Día de la Defensa de la Fe” con todo el apoyo del gobierno militar y desfile militar. Ese día los “entredichados” dijeron “que exasperados por la prédica disolvente y la acción marxistizante de la autodenominada Iglesia Riojana, se vieron en la necesidad de expulsar del Dpto. Castro Barros al propio monseñor Angelelli, como así también a sus sacerdotes y religiosas que compartían su pastoral sociopolítica”
17-6-76: Los Sacerdotes de la diócesis en Carta al Episcopado, denuncian persecución. Que el nombre de nuestro Obispo es señalado como el mayor agitador de la subversión por parte de organismos de seguridad, que se han constituido en los censores de la fe y de la pastoral”
El 25 de Junio/76 el Obispo se dirige al Gobernador Militar, solicitando garantías para que la Iglesia pueda ejercer su misión.
El 18 de Julio los Sacerdotes de Chamical, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longeville son secuestrados y posteriormente asesinados, acribillados a balazos y con evidentes muestras de haber sido torturados.
El 25 de Julio el Laico del Movimiento Rural Wenceslao Pedernera es acribillado en la puerta de su casa en Sañogasta.
Unos días después, fue detenido el Sacerdote Gervasio Mecca, párroco de Aimogasta, y llevado al Batallón de Ingenieros 141, donde lo interrogó el propio Malagamba. Mecca fue a parar a la cárcel y liberado días después del asesinato de Angelelli.
Finalmente, el 4 de Agosto, Angelelli de regreso de Chamical a esta ciudad fue interceptado por otro vehículo que lo encerró bruscamente, provocándole el vuelco, su cuerpo fue arrastrado por los autores del asesinato y lo dejaron a 25 m. del lugar.
En el libro “Vida y Obra de Angelelli”, su autora Alejandra Pérez, destaca que “cuando Angelelli fue a Roma, a la que fue su última visita ad limina de su vida, noto que su audiencia con Pablo VI era continuamente postergada. Cuando por fin lo atendió, el Papa fue muy frio y lo escuchó sin hacer comentarios. Antes de despedirlo le dijo con tono tajante. Monseñor, vuelva mañana y le daré las instrucciones a las que deberá atenerse” Se trataba de una carta del Papa con las normas pastorales que Angelelli debía seguir, excluyendo las “extravagancias”. Por deseo de Pablo VI el fotógrafo pontificio no fue convocado a la reunión con Angelelli por lo que no hay huellas de aquel encuentro.”
Asimismo Pérez, alude a un “libro “El Cardenal y los Desaparecidos” -“I Cardinale e I Desaparecidos”- de Passarelli y Elemberg, donde se narra la siguiente historia: Uno de los ministro del Papa Eduardo Pironio (Cardenal Argentino de Mar del Plata), confió al teólogo Bonino que , tras un informe del nuncio Pío Laghi, los indicios hacían presumir que Angelelli había sido asesinado, “no hay dudas y solo se espera la intervención de la Conferencia Episcopal Argentina para expresar una fuerte e inapelable condena”.
Pero eta condena no se produjo nunca. Al ser consultado sobre la posibilidad de un crimen de mano militar, en 1978, el cardenal Raúl Primatesta dijo: “No digas eso, estuvimos en el lugar con el nuncio apostólico y vimos que había sido un accidente”.
En el requerimiento de elevación a Juicio, por el que actualmente se está desarrollando la Causa `por el Homicidio de Monseñor Enrique Angelelli, tendrá como dos únicos acusados, los represores: Luciano Benjamín Menéndez y el Comodoro Luis Fernando Estrella -ya que los otros acusados, Jorge Videla; Albano Harguindeguy y Juan Carlos Romero, han fallecido- A los dos, se les imputa los delitos de homicidio agravado, asociación ilícita y tentativa de homicidio en perjuicio de Arturo Pinto y Angelelli.
Así las cosas, todo indica, que como en el Caso “Abelardo Ángel y Otros”, la comunidad riojana, solo deberá esperar una condena similar para Menéndez y otro tanto a Estrella. En el requerimiento a juicio los fiscales Darío Illanes y Carlos Gonella; dan cuenta de la acción de los Servicios de Inteligencia; de “Los Cruzados de la Fe” de los “Entredichados”; la complicidad de la cúpula de Iglesia, pero no les imputa cargo alguno de manera que permanecerán impunes.
Las Madres decimos que hay una multitud de cómplices: el Departamento de Estado Norteamericano; el Nuncios Apostólicos representando al Vaticano; militares, miembros del Episcopado Argentino y del Vicariato Castrense, Los Servicios de Inteligencias Coordinados, con su estructura de uniformados y civiles, etc. Todos están quedando impunes, por lo que es menester que la justicia profundice la investigación, para constatar que este crimen no se hubiera producido sin una compleja trama de intereses y complicidades, Juicio y Castigo a todos los culpables.
Por estos días en esta ciudad, se está desarrollando el Juicio por el asesinato a nuestro querido y recordado Pastor: Monseñor Enrique Angelelli. Su muerte es un símbolo del mayor amor, que un ser humano puede experimentar por su pueblo. Un ejemplo de coherencia, de ser consecuente con lo que predicaba. Un ejemplo de lucha inclaudicable. Un hombre dispuesto a dar la vida por lo demás
Como Jesucristo, Angelelli fue signo de contradicción. las definiciones de su pastoral con una opción preferencial a los pobres, los desposeídos, los que sufren, los que no tienen voz, había concitado fervorosas adhesiones en el inmensa mayoría del pueblo humilde que se complace de que su obispo este al lado suyo, reclamando por sus derechos, denunciado que el Agua y la tierra estaba en manos de una minoría, la mortalidad infantil, remedios para unos pocos, la disminución de las fuentes de trabajo y el éxodo, planes de gobierno que no contemplan las necesidades del campesino riojano, en definitiva abre surcos de esperanza en el pueblo.
Pero por otro lado, en la sociedad conservadora riojana y en los sectores de poder riojana, comienzan a surgir odios y difamaciones hacia el obispo. Lo acusan de pervertir el culto católico cristiano. De ser un Obispo que politiza la religión para ponerla al servicio del comunismo.
EL SIDE –Servicio de Inteligencia del Estado- y la Inteligencia Policial, se suman a la campaña contra la Iglesia, con una usina de sospechas, intrigas y amenazas para todos los Agentes de Pastoral.
La Comisión Provincial de Derechos Humanos ha constatado en la SIDE, un plano de la Provincia, con la individualización de cada sacerdote en cada Parroquia de la Diócesis, titulada “Sacerdotes Tercermundistas existentes en La Rioja”, con datos, antecedentes e información tanto de los sacerdotes como de las monjas comprometidas en la tarea pastoral.
A partir de aquí El SIDE, estará detrás de cada hecho contra el Obispo, haciendo operaciones de inteligencia, provocando, teniendo como brazo ejecutor a los informantes de los servicios de inteligencia en cada lugar de la provincia.
El Martirio: Ya en 1970 durante el gobierno militar de Iribarren comienzan las primeras hostilidades al Obispo, señalándole que consideraban negativa su prédica. El SIDE trae a La Rioja a la “Sociedad Argentina de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad”, que en defensa de sus consignas, se pasea por las calles céntricas, inaugurando así un implacable hostigamiento a la Iglesia Riojana.
El obispo, desautoriza las actividades de este grupo, que estaba realizando una campaña de recolección de firmas, para un mensaje al Papa Pablo VI, solicitándole entre otras cosas, que adopte con toda urgencia, medidas, para que sea enteramente eliminada la acción de eclesiásticos y de laicos progresistas favorables al comunismo
Olta, Agosto de 1971: El Padre Ruiz es víctima de un anónimo difamatorio, y amenazado él y el sindicato de La Laja. Angelelli, se solidariza con el Párroco y los mineros de Olta, apoyando sus reclamos.
La Rioja,12 de Diciembre de 1971:Se suspenden las transmisiones de la Misa Radial, por ese medio el Obispo llegaba con la Palabra de Dios a toda la provincia.
Santa Cruz, Famatina: 12-3-1972: Agreden al Padre Pucetta y a sus compañeros laicos. Nueve personas que se movilizaban en dos vehículos, encerraron la camioneta del Sacerdote y los golpearon brutalmente. Los agresores, fueron identificados como peones del latifundio Huiracocha, del Dr. Romero, protegido de los terratenientes de Anillaco.
Angelelli les hace llegar su solidaridad, diciendo entre otros conceptos: “nos duele el dolor de nuestros hermanos, cobardemente golpeados; nos alegra todo lo que tiene de resurrección y de signo de personalización de un pueblo, que cada día toma más conciencia de su propia dignidad.
Suriyaco, San Blas de Los Sauces: Se desata una campaña de difamación contra la Congregación de los Hermanos del Evangelio.
Sierra de Los Quinteros: Se produce un allanamiento en la residencia del Padre Huello.
El 28-4-72 El SIDE funda el Diario “El Sol” aparece como propietario: Tomás Agustín Álvarez Saavedra, vinculado a los Servicios de Inteligencia, , que será el medio por el cual el SIDE iniciara la más tenaz e infame campaña de desprestigio público contra el Obispo y su presbiterio.
La Rioja, 27-8-72, se detiene a los sacerdotes: Antonio Gil y Henry Praolini, se los acusa de practicar tiro, en una estancia, de “La Ramadita” cercana a esta ciudad. De Antonio Gil, el SIDE difundirá la versión y le hará la fama del “cura tira bombas”.
Anillaco, polo de la resistencia contra el Obispo
En la campaña electoral que llevo a la Gobernación a Carlos Menem (11-03-73), éste en encendidos discursos, decía que: “la tierra debe ser de quien la trabaja” por lo tanto “el latifundio de Azzalini será de CODETRAL. Caiga quien caiga”
En el año 73, durante el Gobierno de Carlos Menem, le restituirán las Misas Radiales, suspendidas en el 71, por la que el Obispo se comunicaba con todos los pueblos de la provincia. Pero el Proyecto de ley de expropiación del latifundio de Azzalini, navegará entre la resistencia del radicalismo y la falta de decisión política del justicialismo.
Mientras el Obispo alienta la expropiación y la cooperativa de los trabajadores rurales, que de hecho ya estaban en posesión del latifundio de Azzalini, cuya tierra estaba ociosa, los terratenientes de la Costa del Cerro El Velasco, tenían su propio interés sobre esas tierras, entre ellos la propia familia del Gobernador Carlos Menem.
Como en el Patronazgo, las familias conservadora de la Costa, mediante veladas y explícitas amenazas de que iban perder sus fuentes de trabajo, obligaron a sus peones rurales, a reaccionar en contra de CODETRAL.
Así la Costa Riojana, se transformó en un Centro de Operaciones, en un laboratorio de inteligencia, donde se asentaron los Grupos foráneos, traídos para actuar en contra del Obispo, que estaban claramente identificados. A parte de la Sociedad Tradición Familia y Propiedad, actuaban: la Cruzada Renovadora de la Cristiandad, el Movimiento Católico Seglar; y el Pro Defensa de la Fe.
Estos Grupos, tendrán un rol muy importante, fueron los encargados de ponerle contenido religioso al alzamiento de los complotados “cruzados de la fe”, tal como se autodenominaban. Es decir, le pusieron un manto pretendidamente religioso a lo que en realidad era un ataque político, claramente ideológico, contra la prédica solidariamente cristiana del obispo, en la que ellos veían al comunismo marxista.
Fueron los autores, de todas las presentaciones que realizaron los “Cruzados de la fe” ante las más altas autoridades de la Iglesia Argentina, y ante el Papa, acusando al Obispo y a su presbiterio de no ser fiel al Evangelio de Cristo. Telegramas y Nota con la que se quería lograr la remoción del Obispo o su destitución, y que fueron también motivo para que el Papa enviara a su representante.
Estaba también, el grupo Pro Recuperación del Padre Virgilio –Sacerdote, anciano ya, que durante 50 años había ejercido su ministerio en los pueblos de La Costa. El SIDE lo usó inventando un conflicto inexistente surgido de la nada entre el Cura Párroco y el Obispo con la finalidad de potenciar el enfrentamiento con Angelelli y su presbiterio.
En su libro sobre Angelelli, Ricardo Mercado Luna expresa: Ese pueblito medieval, se convirtió en la década de los años 70, en el centro operativo de la resistencia a la prédica de Angelelli. Y no solo eso, sino que se convirtió también en el núcleo exportador de la repulsa violenta contra el Obispo.
Desde allí, se instigo la agresión física contra el padre Pucheta y los laicos Rivero y Harispe, ocurrida en Famatina el 12-3-72. Desde allí se contribuyó a la alimentación de la injuriosa campaña de desprestigio de la Iglesia riojana vehiculizada por el diario “El Sol”.
El Día de la expulsión y agresión física al Obispo y a su comitiva:
En Anillaco, el 13 de junio de 1973, se celebran las Fiestas Patronales de San Antonio, al que concurren como es común para estas fiestas: el Obispo, acompañado por sacerdotes y religiosas. Ese día será el elegido por los vándalos para expulsarlos violentamente y tirarles tierra y piedra, al Obispo y sus acompañantes - entre éstos, estaban: Aurelio Ortiz y Fabriciano Sigampa-.
En la crónica que se hace, en el libro del Audiovisual: Monseñor Enrique Angelelli, Pastor Riojano dice que, días antes, “el comando Pro-defensa del Padre Virgilio, se había movilizado recorriendo los pueblos de La costa, para invitar a una concentración a realizase el mismo día de la fiesta patronal, aludiendo a un pedido del propio cura párroco, desmentido posteriormente por el sacerdote. Como resultado de esta campaña, se congregaron alrededor de 300 personas.”
Con la Crónica del libro del Audiovisual del Obispado, como la del Diario el Sol y del u libro “Enrique Angelelli…” de Ricardo Mercado Luna, nos permiten reconstruir todo lo ocurrido el día de la Fiesta Patronal a San Antonio de Anillaco.
-Angelelli y su comitiva penetraron al templo donde se encontraba el padre Ferreyra.
”A partir de la 9 de la mañana, “Los cruzados de la Fe” como se autodenominaban, se congregaron frente al templo, y desde aquí se dirigía a través de indicaciones difundidas por altoparlantes, para que se procediera a recuperar al Padre Virgilio de su supuesto encierro a manos del Obispo. Se advertía que si el Padre Virgilio no era liberado, se optaría a tomar la capilla y la casa parroquial.(del libro
“En tanto, uno de los `activistas`, constituido en vocero del grupo profería insultos, de contenido irreproducibles a viva voz, contra el obispo, sacerdotes y religiosas a quienes reclamaba “mándense a mudar”, Su actitud tuvo otros seguidores entre los manifestantes. Frente a estos desmanes, el jefe Departamental de policía, se limitaba a explicar que tengo directivas de cuidar el orden y garantizar la libertad de culto.”
“Desde los altavoces se “solicitaba al Obispo y demás ocupantes del templo, que hicieran abandono del mismo”. A través de estos altavoces se leían proclamas, como las siguientes:
*“Por el pueblo, por el futuro espiritual de nuestros hijos, por esta Rioja, tradicionalmente católica, terminemos con los impostores, con los ideólogos del comunismo vestidos de sacerdotes”. *“No queremos un Dios comunista, como nos enseñan; un Dios clasista que nos divide en pobres y ricos, en explotadores y explotados”
Recién una hora y media después de iniciada las hostilidades, el Padre Virgilio, se hizo presente en las puertas del templo y dijo: “No estoy por la fuerza, yo estoy aquí por mi propia voluntad, agradezco esta muestra de afecto que me alegra y entristece.
Les pido que depongan esta actitud y entremos al templo como lo pide el señor Obispo” Sus expresiones fueron rechazadas por los cabecillas de la manifestación, quienes condicionaron el ingreso al templo al retiro “del Obispo y los barbudos (sacerdotes).
El cabecilla y otras personas se acercaron al Padre Virgilio, y siguiendo directivas impartidas por los parlantes, lo obligaron participar de una marcha silenciosa alrededor de la plaza a cuyo término el sacerdote impartió una bendición general. Luego, el mismo grupo lo trasladó hasta el domicilio de uno de ellos, mientras los manifestantes permanecían frente al templo.
“A las doce del día, se exigió el retiro del Obispo, quien deliberaba por momentos con algunos representantes de “todos los allí convocados”. Uno de ellos habría manifestado: “lo que Ud. Esta predicando no está acorde con nuestra fe, pedimos que se vaya del departamento, quienes han introducido en nuestra Iglesia ideologías foráneas”
- Angelelli le habría respondido: “Dios quiera que el Señor los bendiga pero también, Dios quiera, que caiga la maldición sobre los responsables de este acto”.
“En esos momentos se escuchó por los parlantes una invitación al Obispo y sacerdotes para que abandonaran la casa parroquial, y otra al público, con el fin de que se reunieran el próximo domingo para que se llevara a cabo las fiestas patronales. Frente a ello, varios sacerdotes, reclamaron otra vez la intervención del jefe de policial, a los efectos que se interrumpieran las transmisiones por parlantes “alternadas con música marciales” , obteniendo la respuesta policial de: “no me hacen caso”
“Inmediatamente después, se leyeron los textos de telegramas, dirigidos al Nuncio Apostólico y al Presidente de la Conferencia Episcopal, en los que se pedía la destitución del Obispo y el reemplazo por otro que estuviera más de acuerdo con lo que ellos consideraban la “línea tradicional de la Iglesia católica, apostólica y romana”. Muletilla, que se repetía sin parar.
“En este estado de cosas, en un tono cada vez más agresivo, continuó hasta las 14 hs. momento en que (los amotinados) decidieron tomar primero el templo y después la casa parroquial, exigiendo por la fuerza y con insultos de color subido, que el Obispo y el grupo que lo acompañaba, abandonaran inmediatamente la casa parroquial, siempre manejados por el mismo grupo.”
“La insidiosa crónica –del Diario El sol- se cuida bien de no consignar el accionar de hecho de los amotinados, que golpeaban el templo con cuanto instrumento estuvo a su alcance, empujando y amenazando a las personas contrarias a este comportamiento.
Precisamente por esta situación, que ponía ya en peligro la integridad física de algunos sectores que pacíficamente se encontraban entre los revoltosos, Angelelli y su comitiva resuelven abandonar el lugar, paralizando a su paso la gritería alquilada.” (Dirá Ricardo Mercado Luna)
“Ante el cariz que tomaban las cosas , los sacerdotes, religiosa y laicos, que estaban con el Obispo, formaron espontáneamente un cordón de seguridad para defender a su pastor, que amenazaba con ser aplastado por la furia de los manifestantes. El pueblo que al principio estaba en silencio, lleno de angustia ya se había retirado.”
“Inmediatamente, los organizadores de esta suerte de “linchamiento”, dan directivas para traer al padre Ferreyra, a quien según argumentaron, habían dejado “en un domicilio particular reponiéndose de las emociones vividas”
Diez minutos más tarde el Comisario de Policía, entrega al Padre Virgilio, un texto manuscrito por Angelelli: “Padre Virgilio: Todos hemos sido forzados por el grupo de los organizadores de la campaña. En ningún templo de la Costa se puede celebrar actos religiosos: misas, sacramentos, etc. hasta nueva determinación. El templo de Anillaco de San Antonio está en entredicho hasta que disponga lo contrario…” Angelelli había tomado la decisión de aplicar sanciones canónicas a los instigadores y organizadores del alzamiento.(Mercado Luna)
Lo ocurrido en esta Jornada del 13-06-73, día de San Antonio, día en que un grupo minúsculo de personas, mancillaron la Fiesta del Santo Patrono de Anillaco, con actos ultrajantes para todos los que lo padecieron: el pueblo en primer lugar, luego a el Obispo con sus religiosas y sacerdotes.
El pueblo de La Costa, no acompañó, no aplaudió estos actos de vandalismo. Algunos fieles fueron espontáneamente a la Fiesta de San Antonio,. Otros fueron a la Fiesta, engañados por los entredichados, que les mintieron que el Padre Virgilio los llamaba a concentrarse ese día.
Claramente fue una Operación de Inteligencia, planificada, con mucha antelación, hasta en los mínimos detalles. Fue programado para ser un atentado secreto, es decir, que solo era conocido por unas 30 personas, que tenían asignado un rol protagónico en los hechos -que cumplieron a rajatabla-, Utilizaron el factor sorpresa, para poner a las víctimas –al Obispo y su comitiva- en una situación límite, que los condicione a reaccionar adecuadamente.
Debe saberse, que Monseñor Angelelli, tenía mucho cuidado en exponer a las personas que lo rodeaban a que corrieran algún riesgo. Solía decir, “saben que estoy siendo perseguido, yo no quiero siquiera reunirme con ustedes, para evitar de que corran algún riesgo por causa mía”. Esto nos permite sostener si Angelelli hubiera mínimamente sospechado, que iba a sufrir una agresión de esa magnitud, con riesgo para los fieles, para sus monjas y curas con seguridad no hubiera ido.
La única posibilidad que tuvo el SIDE de llevarlo a Angelelli a su teatro de operaciones, al lugar de la emboscada, era mediante el engaño. Ellos practican como nadie, el engaño, la mentira, la adulación, la simulación, etc., desde siempre, porque está en la genética de la “infiltración”.
El 21-6-73, Angelelli emite formalmente el Decreto Episcopal, ratificando las disposiciones dictadas en Anillaco, declarando incurso en entredicho a las siguientes personas: Juan Fanor Del Moral; Juan Carlos Cisterna: Amado Menem, Carlos Orellana; Fiore Cecone; Manuel Menem; Cesar Menem; Manuel Yáñez; Roberto Pastor Ávila; Simon Navarro; José Alejandro Lucero; Luis María de la Puente y el Dr. Humberto Páez.
Las Agresiones continuaron
El 29 de Julio, los “cruzados de la fe”, el mismo grupo que había organizado en Anillaco la agresión al Obispo, destruyeron la vivienda y Oratorio de las Hermanas de la Asunción y la sede del Movimiento Rural Diocesano.
Las Hermanas de la Asunción, residentes en Aminga, pueblo aledaño a Anillaco, que desde el 13 de Junio habían estado ausentes en solidaridad con el Obispo, regresaban a Aminga. Poco después de llegar fueron avisadas, que por los parlantes de un Club de Anillaco, se organiza una caravana de que se dirigía hacia el rancho de Las Hermanas para sacarlas a ustedes. Tuvieron tiempo suficiente a refugiarse en la casa de unos vecinos.
Diez minutos más tarde, se empezaron a oír bocinazos e insultos que arreciaron la zona donde estaban las monjas y amenazaban “le damos diez minutos para que salgan y después tiramos” Mientras continuaron los insultos. Por fin –dice la denuncia policial-se invadió el domicilio forzando y rompiendo puertas y ventanas.
Intentaron forzar la puerta del oratorio y solo lograron destrozar los vidrios. Las demás piezas eran objeto de destrucción (repisas, mesas, sillas, libros, papeles, colchones, mantas, cocina y vajilla). El cáliz consagrado arrojado al suelo y otros objetos destruidos. Finalmente prendieron fuego al rancho, el que fue sofocado por un agente de policía.
Rafael Sifre, denunció parecido atropello en la sede del Movimiento Rural, añadiendo que varios de los objetos sustraídos fueron depositados en la policía.
Luego los “cruzados de la fe” se desplazaron luego por las calles de Aminga, agrediendo y amenazando a vecinos indefensos como las señoras: Teodolinda Ocampo (61 años); Arfilofia Ocampo (73) ultrajadas y agraviadas por los vándalos. Argina Díaz de Chumbita (embarazada) vivía con sus hijos pequeños junta a la vivienda de las Hermanas de la Asunción, su esposo no se encontraba en la casa en ese momento, es amenazada salvaje y groseramente. Asustada se vio obligada a abandonar la vivienda, saltando con sus hijos los cercos hasta llegar a la casa de su madre.
Los desmanes duraron aproximadamente una hora. Los agresores se apropiaron de una tres valijas que contenían ropas y efectos personales y documentación de la Congregación. Robaron también una máquina de escribir y unos siete mil pesos de la vieja moneda. Los principales autores de este ataque vandálico fueron Manuel Yánez; Amado Menem; Rufino Bustamante; Omar Menem; Emilio Falón y Ricardo Herrera. Las denuncias llegaron a la justicia y fueron sepultadas.
08-10-73 E Diario “El Sol”, publica una extensa Carta firmada por Manuel Yáñez uno de los “cruzados de la fe” contra el Obiso.
11-11-73 El Obispo, mediante una Carta Pastoral anuncia la llegada de un Representante Personal del Papa Pablo VI
A su llegada, Monseñor Vicente Zaspe, como representante Personal del Papa, quiso conocer la opinión de los fieles de la Costa Riojana. y también de los “cruzados de la fe”. Salvo en Anillaco, fue escasísima la concurrencia de fieles a los templo por indiferencia, pero más posiblemente por miedo a represlia.
El cura Virgilio, como los “cruzados de la fe” se movilizaron delante de la visita de Zaspe por los pueblos de La Costa. En San Pedro el Cura les dijo a los fieles “si quieren que yo continúe aquí me tienen que defender ante Mons. Zaspe”. Los “cruzados de la fe” planteaban a los pueblos de la Costa que debían elegir entre el Obispo o el Padre Virgilio.
En Anjullón el templo estaba cerrado y unos 10 fieles afuera, Zaspe ordenó que se abriera.. En los Molinos, Amado Menem en complicidad con el Padre Virgilio, estaba grabando lo que decía Zaspe, cuando este lo advirtió se lo dijo, Menem negó el hecho, Zaspe le reprocho “No mienta”.
El 23 de Noviembre de 1973, en la misa celebrada en la Iglesia Catedral, Monseñor Zaspe-representante del Papa, ratificara la Pastoral de Angelelli, con estas palabras: “Así es la Iglesia que encontré aquí en La Rioja, por eso puedo afirmar que la Pastoral de la Iglesia Riojana, es la Pastoral de la Iglesia Universal”. “No he venido por mi propia iniciativa, el que me envió tiene un nombre concreto: Pablo VI y las consignas son tan concretas como su nombre: Pedir la confianza para con el Obispo; porque el Papa se la tiene.”
El 28 de Diciembre de 1973; el “Nuevo Diario” de Santa Fe, le hace un reportaje a Zaspe, sobre su misión cumplida en la Iglesia Riojana: En respuesta Zaspe hace un sucinto resumen de las agresiones contra el Obispo Angelelli y agrega: “se lo acusa al señor Obispo de marxista, de estar involucrado en el tráfico de droga, de facilitar en algunas parroquias reuniones clandestinas de tipo subversivos y de su vinculación con el ERP. Una parte de la prensa local –se refiere al Diario El Sol-, recoge estas acusaciones dándoles un carácter de verisimilitud, y llega a confundir a gente sencilla”
Dice Zaspe: El otro objetivo de mi función, consistía en lograr el levantamiento de las sanciones canónicas (entredicho personal) a 13 personas por los sucesos del 13 de Junio, pero no fue posible lograr el mínimo de exigencia que pedía el Papa, (ya que los entredichados) exigían la remoción del Obispo o su destitución.
Sigue diciendo Zaspe. Durante las extenuantes entrevistas que tuve, puede comprobar la falsedad de las acusaciones y la adhesión cariñosa de mucha gente sencilla, que solo en la intimidad de la conversación conmigo abría su pensamiento.
Al final de la entrevista Zaspe dice: Uno de los sancionados, me dijo: O se va Angelelli por las buenas o por las malas, y si no es por las malas será por lo peor. Ya ve usted que postura “cristiana” la de estos cristianos”.
Como se ve, en el año 73, los Servicios de Inteligencia, a los que pertenecían “los cruzados de la fe” ya tenían el proyecto de asesinar al Obispo. Esto reafirma la convicción de Madres de que es falso que al Obispo lo atacaron por CODETRAL, en los hechos de Anillaco o de Aminga y en todas las acusaciones que le hicieron a Zaspe los entredichados., ni se acordaron de Codetral, sino que el Obispo era subversivo.
Angelelli desde siempre conforme a la doctrina de seguridad de EEUU debía morir, como los 30 mil, era una oveja para el matadero, porque su pensamiento, de poner todo los bienes en comunión cristiana era subversivo, para Imperio el Evangelio es comunista y es marxista..
No .lo mataron antes, porque siendo Obispo era una autoridad de la Iglesia esperaban el aval mayoritario de los obispos que conformaban el Episcopado y del nuncio apostólico, cuando lo tuvieron lo asesinaron, y el Episcopado hizo un ominoso silencio cómplice.
AÑO 1974 y 1.975
En los años 1974 y 1975, abortados ya los principales proyectos del campo popular, pareció advertirse una distensión. Sin embargo, la campaña de Prensa contra Angelelli, la Iglesia y los sectores populares no cesaba; para el Diario “El Sol” era “comunista”, “marxista”, “guerrillero” cualquier persona que planteara la más tímida reforma social o económica. Los “cruzados de la fe” se convirtieron en un tribunal de la inquisición; los anatemas fulminantes eran disparados desde las columnas del Diario “El Sol”. Del Libro de Alipio Paoletti “Como los Nazis como en Vietnam”
7-4-1974: Los “cruzados de la fe” de la Costa y de Los Sauces se dirigen por nota al Presidente de la Comisión Permanente del Episcopado Argentino monseñor Adolfo Servando Tórtolo, para decirle que acuden a él, “ante la gravísima situación religiosa que atraviesa la provincia toda” “el cisma religioso en que están cayendo nuestros pueblos, y el sufrimiento de gran parte de los católicos riojanos” “no solamente en un cisma, sino en una general apostasía por parte de un gran número de fieles, que equivocados se desvían del recto camino”. Piden audiencia.
Los firmantes de la Nota (algunos no ponen el Nombre sino los apellidos); por Ej.: T. R. de Polo (esposa del Médico de Los Sauces Osvaldo Polo); N. I. De La Fuente; E. de De La Fuente; Marta de Ottonello; Esther del V. de Quinteros; Isabel de Ortiz; Francisco Mercado; María del V. Granillo de Pereyra; Aristóbulo Ortiz; En total son una 15 firmas.
La Nota a Tórtolo, se encuentra agregada a otra copia de una Presentación que los “cruzados de la fe” de Los Sauces, que se autodenominaban Unidad y Fe –Movimiento para la Unidad de los Católicos Riojanos-, le habían hecho al Papa, que como acotación reza: Texto de la Presentación hecha por el Departamento San Blas de los Sauces, ante el representante del Santo Padre en la Argentina –Monseñor Lino Zanini- el 20 de Agosto de 1973.
En la Nota al Papa, en principio, acusan a la orden religiosa “Los Hermanos del Evangelio” dirigida por Arturo Paoli, de practicar “un cristianismo no católico”. La queja es claramente un pretexto, para que en las siguientes 14 páginas – de 15 en total- decirle al Papa, lo que ellos consideraban era la: Situación de la Iglesia en La Rioja.
En un párrafo final, los cruzados de la fe de Los Sauces dicen: “Mas, porque estamos convencidos ya que nuestro obispo, y gran parte de su clero están en plena HEREJIA Y APOSTASIA, (así con mayúscula), hacemos a usted este llamado a definirse; y en usted a nuestro Santo Padre Paulo VI, a quien Dios conserve, fortalezca y haga feliz en la tierra y no permita que caiga en manos de sus enemigos”.
La Nota al Papa la firman: Teresa Rita Ludueña de Polo; Osvaldo Polo; María Elena Quinteros; Nidia Inés de De La fuente y Esther Scartezzini de Quinteros. Tiene agregada a la misma unas 22 fotocopias de recortes por lo general del Diario El Independiente donde aparece la opinión del Obispo y de distintas organizaciones que apoyan su pastoral, que son un contrasentido con la nota, pero que ellos agregaron como prueba no se sabe de qué, quizá solo para mostrar aparato.
AÑO 1976; DICTADURA; PERSECUCION Y MUERTE
12-02-76: Fue detenido por orden del Ejército en Mendoza, el Vicario General de la Diócesis Riojana Esteban Inestal; Mas tarde es detenido el Párroco de Olta, el Padre Ruiz.
25-2-76: Angelelli se dirige se dirige al Episcopado, en un tramo de la misma les dirá: Necesitamos urgentemente clarificar la misión que nos corresponde a las Diócesis ya la Vicaría Castrense. Es hora que abramos los ojos y no dejemos que Generales del Ejército usurpen la misión de velar por la fe católica.
Hoy cae un Vicario General –por Inestal-, mañana (muy próximo) caerá un Obispo. Y concluye “Este cuestionamiento que se me hace, me replantea, por el bien de la Iglesia y de la paz, la opción que ustedes bien conocen (mi renuncia)
Con la instalación de la dictadura militar del 76 se recrudecieron los ataques a la Diócesis y al Obispo: En su informe la Comisión Provincial de Derechos Humanos, refiriéndose a los derechos humanasen el marco de la Diócesis Riojana dice: “Todo lo que de una manera estuviese vinculado, directa o indirectamente con la Iglesia, quedaba “bajo sospecha”.
Todo tipo de reunión, encuentro, convocatorias de orden formativo en la pastoral, significaba permanente requerimientos de datos personales de los asistentes, seguimientos y controles, en un continuo y premeditado intento de sembrar dudas, crear confusión y conseguir el aislamiento del accionar de la Iglesia”.
Marzo de 1976. Durante la misa de apertura del ciclo lectivo en Chamical, es interrumpido por el Comodoro Lázaro Aguirre, Jefe del CELPA, que le preguntó si era una reunión política o un Acto religioso. El incidente y sus repercusiones llevo a Angelelli a suspender la celebración de la misa en la capilla que está en la jurisdicción de la base Aérea
El Diario EL Sol del SIDE, publica que “Angelelli celebra misa para los montoneros y niega asistencia espiritual a los servidores de la patria”. Al poco tiempo llega a la Base de Chamical el Pro-Vicario Castrense Monseñor Victorio Bonamin, en una homilía dice: “Carecéis de una asistencia espiritual a la que tenéis derecho, y a la que todos deberemos venir en auxilio” de esta manera se pudo al lado de los genocidas.
Mayo 1976: El jefe del Batallón Militar, dispone que la misa que debe transmitirse Radialmente es la del Capellán Militar Pelanda López desde la misma sede del Ejército.
Angelelli se dirige al Zaspe –Vicepresidente del episcopado-, Le dice: ..la alarmante cesantías de gente, está creando un panorama muy doloroso.. la “casa de bruja” anda en toda su euforia. Los protagonistas de La Costa, son los mentores consejeros y quienes confeccionan listas de gente para la cárcel y para ser puestas en el Index”.
“Es hora que la Iglesia de Cristo en la Argentina discierna a nivel nacional nuestra misión y no guardar silencio ante hecho graves que se vienen sucediendo.. Nuevamente pongo a disposición mi renuncia a la Diócesis, si esto es solución, para que no siga La Rioja dando dolores de cabeza ni a la Santa sede, ni al Nuncio, ni a mis hermanos Obispos. O nos respaldamos en serio o que se busque otro pastor para esta Diócesis”
El 18 de Mayo76: Zaspe le contesta a Angelelli:” para comunicarte la visita que hicimos ayer al Gral. Videla.. La importancia para tu caso es que el Cardenal Primatesta, hizo mención específica de tu caso. El presidente escucho atentamente, aunque no dio una respuesta inmediata..”
En Junio/76 El nuncio apostólico Pío Laghi declara respecto a los atropellos, contra obispos, sacerdotes y laicos cometidos a partir del golpe del 76 que: “El país tiene una ideología tradicional, y cuando alguien pretende imponer otro ideario diferente, extraño, la Nación reacciona como un organismo con anticuerpos frente a los gérmenes, generándose así la violencia”. De esta manera aprobaba todo lo actuado hasta ese día y respaldaba todo lo que vendría.
-Durante el proceso militar tanto la nunciatura, pero principalmente en el Vicariato Castrense se conforma una Oficina que tiene contacto directo con las tres fuerzas armadas. donde se le informa a los familiares sobre el destino que habrían tenido los detenidos desparecidos.
El 13-06-76 los cruzados de la fe, vinculado al SIDE, y su diario EL Sol; el día que expulsaron al obispo, celebraron el “Día de la Defensa de la Fe” con todo el apoyo del gobierno militar y desfile militar. Ese día los “entredichados” dijeron “que exasperados por la prédica disolvente y la acción marxistizante de la autodenominada Iglesia Riojana, se vieron en la necesidad de expulsar del Dpto. Castro Barros al propio monseñor Angelelli, como así también a sus sacerdotes y religiosas que compartían su pastoral sociopolítica”
17-6-76: Los Sacerdotes de la diócesis en Carta al Episcopado, denuncian persecución. Que el nombre de nuestro Obispo es señalado como el mayor agitador de la subversión por parte de organismos de seguridad, que se han constituido en los censores de la fe y de la pastoral”
El 25 de Junio/76 el Obispo se dirige al Gobernador Militar, solicitando garantías para que la Iglesia pueda ejercer su misión.
El 18 de Julio los Sacerdotes de Chamical, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longeville son secuestrados y posteriormente asesinados, acribillados a balazos y con evidentes muestras de haber sido torturados.
El 25 de Julio el Laico del Movimiento Rural Wenceslao Pedernera es acribillado en la puerta de su casa en Sañogasta.
Unos días después, fue detenido el Sacerdote Gervasio Mecca, párroco de Aimogasta, y llevado al Batallón de Ingenieros 141, donde lo interrogó el propio Malagamba. Mecca fue a parar a la cárcel y liberado días después del asesinato de Angelelli.
Finalmente, el 4 de Agosto, Angelelli de regreso de Chamical a esta ciudad fue interceptado por otro vehículo que lo encerró bruscamente, provocándole el vuelco, su cuerpo fue arrastrado por los autores del asesinato y lo dejaron a 25 m. del lugar.
En el libro “Vida y Obra de Angelelli”, su autora Alejandra Pérez, destaca que “cuando Angelelli fue a Roma, a la que fue su última visita ad limina de su vida, noto que su audiencia con Pablo VI era continuamente postergada. Cuando por fin lo atendió, el Papa fue muy frio y lo escuchó sin hacer comentarios. Antes de despedirlo le dijo con tono tajante. Monseñor, vuelva mañana y le daré las instrucciones a las que deberá atenerse” Se trataba de una carta del Papa con las normas pastorales que Angelelli debía seguir, excluyendo las “extravagancias”. Por deseo de Pablo VI el fotógrafo pontificio no fue convocado a la reunión con Angelelli por lo que no hay huellas de aquel encuentro.”
Asimismo Pérez, alude a un “libro “El Cardenal y los Desaparecidos” -“I Cardinale e I Desaparecidos”- de Passarelli y Elemberg, donde se narra la siguiente historia: Uno de los ministro del Papa Eduardo Pironio (Cardenal Argentino de Mar del Plata), confió al teólogo Bonino que , tras un informe del nuncio Pío Laghi, los indicios hacían presumir que Angelelli había sido asesinado, “no hay dudas y solo se espera la intervención de la Conferencia Episcopal Argentina para expresar una fuerte e inapelable condena”.
Pero eta condena no se produjo nunca. Al ser consultado sobre la posibilidad de un crimen de mano militar, en 1978, el cardenal Raúl Primatesta dijo: “No digas eso, estuvimos en el lugar con el nuncio apostólico y vimos que había sido un accidente”.
En el requerimiento de elevación a Juicio, por el que actualmente se está desarrollando la Causa `por el Homicidio de Monseñor Enrique Angelelli, tendrá como dos únicos acusados, los represores: Luciano Benjamín Menéndez y el Comodoro Luis Fernando Estrella -ya que los otros acusados, Jorge Videla; Albano Harguindeguy y Juan Carlos Romero, han fallecido- A los dos, se les imputa los delitos de homicidio agravado, asociación ilícita y tentativa de homicidio en perjuicio de Arturo Pinto y Angelelli.
Así las cosas, todo indica, que como en el Caso “Abelardo Ángel y Otros”, la comunidad riojana, solo deberá esperar una condena similar para Menéndez y otro tanto a Estrella. En el requerimiento a juicio los fiscales Darío Illanes y Carlos Gonella; dan cuenta de la acción de los Servicios de Inteligencia; de “Los Cruzados de la Fe” de los “Entredichados”; la complicidad de la cúpula de Iglesia, pero no les imputa cargo alguno de manera que permanecerán impunes.
Las Madres decimos que hay una multitud de cómplices: el Departamento de Estado Norteamericano; el Nuncios Apostólicos representando al Vaticano; militares, miembros del Episcopado Argentino y del Vicariato Castrense, Los Servicios de Inteligencias Coordinados, con su estructura de uniformados y civiles, etc. Todos están quedando impunes, por lo que es menester que la justicia profundice la investigación, para constatar que este crimen no se hubiera producido sin una compleja trama de intereses y complicidades, Juicio y Castigo a todos los culpables.
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