- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -
Síganos en Facebook: www.facebook.com/America.Latina.en.Movimiento
y Twitter: @ALAIinfo
Síganos en Facebook: www.facebook.com/America.Latina.en.Movimiento
y Twitter: @ALAIinfo
Honduras:
Elecciones y
narcotráfico
Javier
Suazo
ALAI
AMLATINA, 09/03/2017.-
Los y las hondureñas se aprestan a
concurrir a elecciones primarias el próximo domingo 12 de
marzo de 2017, donde
se elegirían a los candidatos a la presidencia de la
Republica, diputados y
alcaldes por los partidos Liberal, LIBRE y Partido Nacional.
Son elecciones
atípicas, ya que participa como candidato por el Partido
Nacional el actual presidente
de la Republica, Juan Orlando Hernández, amparado en un fallo
ilegal de la
Corte Suprema de Justicia que autoriza la relección
presidencial violando la
Constitución de la República.
Pero
también ocurren en una coyuntura
donde se ha denunciado por una miembro de la banda de
narcotraficantes, los “Cachiros”,
la participación del expresidente Porfirio Lobo Sosa
(2010-2013), el actual Ministro
de Seguridad del presidente Hernández, Julián Pacheco Tinoco,
diputados del
partido nacional y liberal y alcaldes, haber recibido fuertes
sumas de dinero
para permitir la caída de avionetas con drogas y la protección
de la carga,
acompañado del otorgamiento de contratos para la construcción
de obras de
infraestructura a las empresas propiedad de dicha banda
criminal.
Como
sucede en estos casos, todos los
imputados niegan los cargos, aun cuando son resultado de un
testigo confeso y
arreglos en una Tribunal de Justicia Norteamericano en un
caso donde se juzga a un hijo del expresidente Lobo
Sosa, declarado culpable
y que guarda prisión en EEUU. A criterio del Ingeniero
Salvador Nasralla,
coordinador del PAC y virtual candidato de la Alianza
Opositora (LIBRE, PAC y
PINU-SD) a la presidencia de la Republica para las elecciones
generales de
noviembre de 2017, conformada para evitar la relección y
dictadura de JOH; los
imputados deben enfrentar dichos cargos en el país del norte,
para demostrar su
inocencia
Es
también una oportunidad para los
miembros de la Maccih, orientando y asesorando a la Fiscalía
de la República
para conocer y desarrollar este tipo de investigaciones en el
país, partiendo
de la confesión del testigo. La Fiscalía, incluso, en este
caso, debe limpiar
su imagen de ente subordinado a la presidencia de la Republica
y garantizar un
proceso investigativo transparente y apegado a la Ley. Lo
mismo puede decirse
de los tribunales de justicia y la Suprema Corte, que para
muchos solo ha
servido de arriero en el caso de las extradiciones de
narcotraficantes.
En
el frente político es donde se han
producido más reacciones. En el caso del partido de gobierno,
la defensa de sus
miembros cuestionados por estar coludidos con el crimen
organizado es
permanente, aun cuando va apareciendo nueva información que
compromete más a
los imputados. Se le considera una campaña de la oposición
política para
afectar la imagen del presidente Hernández, restar votos y
empañar su triunfo. La
esperanza es que también se investigue, antes de las
elecciones primarias, a
dirigentes del partido liberal, ya que el narcotrafico no
tiene color político.
Algunos dirigentes de este partido no se han pronunciado aún,
pero las
denuncias involucran a diputados actuales y aspirantes a la
reelección. En el caso
de LIBRE, no existe temor en su dirigencia política que sean
investigados sus
candidatos, por cuanto muchas de las imputaciones que se hacen
ocurrieron
después del golpe de Estado (junio de 2009).
Una
lectura rápida del problema del
narcotráfico en el país y la coyuntura política, refiere al
acelerado proceso
de deterioro de los partidos e institucionalidad pública,
copada por el
narcotráfico mediante la captura de los dirigentes políticos.
En Honduras ha
surgido una demanda inusual por aspirar a cargos de elección
popular, incluso a
sabiendas que los salarios pagados son menores a los ingresos
que se obtienen
por el trabajo privado. Implica un fuerte gasto en publicidad
y propaganda, e
incluso contribuciones no despreciables al partido (compra de
la candidatura).
Ello es extensivo a los funcionarios públicos, que responden a
los intereses de
los políticos y narcotraficantes, más que a las demandas y
necesidades de la
población.
Ligado
a ello, destaca la mezcla.
Políticos, funcionarios públicos y militares como avanzada de
apoyo a las
actividades del narcotráfico y la venta de drogas. Se ha
denunciado la colusión
del delito, donde participan policías, políticos y empleados
del gobierno. Es
un sistema integrado donde uno protege, otro vende influencias
y tuerce la
justicia y otro hace los mandados.
Desde
la perspectiva de la sociedad
civil, el problema es mucho mayor, ya que la prensa nacional
mediática reviste
con un baño de pureza y honestidad la imagen de políticos,
militares y
narcotraficantes, al grado de dudar de su culpabilidad sin
tomarse la libertad
de conocer la información de los juicios y aquella
suministrada por la prensa
internacional. Igual sucede con las iglesias que aceptan
contribuciones
monetarias sin investigar la procedencia de los fondos.
Incluso, en algunas
iglesias evangélicas, las personas imputas son destacados
dirigentes invitados
como conferencistas.
La
Academia ha acompañado muy poco los
estudios sobre los impactos y efectos del narcotráfico en la
economía y
sociedad hondureña, más allá de la denuncia y de la
información de prensa. No
hay estudios serios y documentados sobre impactos directos en
la dinamización
de las economías locales, los deportes y el turismo; compra de
tierras, uso y
explotación de los recursos naturales. Asimismo, en la
destrucción de las
economías familiares, la prostitución, la venta y consumo de
droga en los
colegios, la migración, sicariato, extorsión y la corrupción
generalizada.
Este
tema debe estar presente con más
fuerza en las campañas políticas de 2017, donde los dirigentes
de los partidos
deben presentar su hoja limpia a la nación y además propuestas
de cómo combatir
y reducir los impactos negativos del narcotráfico en Honduras.
La comunidad
internacional, hoy más que nunca debe estar vigilante y
ejercer presión a los
gobiernos para transparentar los procesos de cambio en una
incipiente
democracia como la hondureña.
Hay que empezar por tomarle
la palabra al
presidente de los EEUU, de no asignar recursos del gobierno y
pueblo
norteamericano a narco estados y gobiernos corruptos, son muy
valiosos para desperdiciarlos
en una coyuntura de perdida creciente de empleo y
competitividad global.
Tegucigalpa,
9 de
marzo de 2017
URL
de este artículo: http://www.alainet.org/es/articulo/184004
Contribuciones: http://alainet.org/donaciones.php
Mas informacion: http://alainet.org
FaceBook: http://facebook.com/America.Latina.en.Movimiento
Twitter: http://twitter.com/ALAIinfo
RSS: http://alainet.org/rss.phtml
______________________________________
Agencia Latinoamericana de Informacion
email: info@alainet.org
Suscripciones: http://listas.alainet.org/listas/subscribe/alai-amlatina
No hay comentarios:
Publicar un comentario