La venganza terrible, puesta en escena.
A los paladines del diálogo, la concordia y el encuentro de
los argentinos se les quemaron los libros o eran unos excelentes artistas
de ficción.
Todos los días nos ponen en escena una novela que toma
pedacitos que expresan más bien individualidades del gobierno anterior
que han caido en el movedizo terreno de la banquina de la ley y la
oscuridad del dolo, que no condicen ni representan la contrucción
politica e institucional, profundamente popular, democrática, virtuosamente social y dignificadora de las mayorias, que fué y significa el gobierno conducido por Nétor Kirchner y Cristina.
Sin embargo, los actores de esta puesta en escena, cuyos
protagonistas principales son el gobierno de Cambiemos, con un elenco de
co-protagonistas acostumbrados a estos quehaceres: los grandes
medios, con la colaboración estelar de la familia judicial y seguramente
el guiño financiero de los grandes bancos y empresas contratistas, que
para no ocultar sus amores tienen representantes de sus intereses en el
plantel de colaboradores del presidente Macri, se empecinan y esmeran en
"secarnos" la cabeza,o "lavárnosla"a su antojo, con un "bombardeo"
informativo de "ribetes" espectaculares, sensacionalistas, parcializados y cargados de espíritu de venganza y animosidad revanchista.
Esa es la comida cotidiana que se esmeran en darnos, por
las buenas y por las malas sino, como dice una canción de los 70, que
en el fondo es la profecia cumplida de que la Venganza será terrible y
ejecutada, contra los que tuvieron la osadia e insolencia de devolver
derechos a los olvidados de siempre.
Y esta escena repetida y machacada a veces logra su
objetivo de crear una realidad para tapar otra, la verdadera y genuina, la
que no se actúa y sobreactúa, se la vive dramática y dolorosamente, en el
dia a dia del pueblo.
Es la herida abierta de los precios por las nubes, de los
salarios bajos y escasos, de los despedidos cotidianos, de los
tarifazos, de la persecusión al adversario politico para reducirlo a
"paria" y denigrarlo, en nombre de la civilización de los globos y la
alegria.
Y esa herida que nos desangra de a poco hay que curarla
entre todos, con la fuerza de las convicciones, con la nobleza del amor a
nuestro pueblo, con el compromiso de luchar sin odios y la grandeza de
la unidad trabajosa y dificil, pero imprescindible, para recuperar la
patria justa, libre y soberana, que espante la puesta en escena de la
venganza y la revancha y vigorice nuestra amada democracia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario