El guardaespaldas
En una comunicación telefónica desde Miami, la diputada Carrió
amenazó con denuncias y difamaciones si se publicaba este artículo.
Aseguró que había grabado la conversación y que me haría públicamente
responsable de su seguridad. Todo porque no quería que se publique su
curiosa relación con dos policías de la Metropolitana a quienes visita
en el Bar La República, de la localidad de Navarro, y que, pagados por
el gobierno porteño, la acompañan a sus viajes al exterior, sus
vacaciones en Punta del Este y sus fiestas con amigos.
Elisa Carrió me advirtió que si publicaba este artículo ella denunciaría que yo trabajo para Daniel Angelici,
que me haría públicamente responsable de su seguridad y de lo que
pudiera pasarle, y que mostraría todos los viajes que han hecho todos
los diputados en la legislatura porteña en los últimos años.
Pero no desmintió nada de la información que estábamos chequeando. Días atrás publicamos una investigación en Nuestras Voces donde denunciamos que Carrió había viajado a Miami en
primera clase con pasajes pagados por el Congreso y custodia personal
pagada por el Gobierno porteño. También informábamos que ya había
viajado custodiada por expertos de la Policía Metropolitana a Uruguay.
En la misma comunicación telefónica, que según ella dijo (casi al finalizar) estaba grabando, justificó
su viaje de quince días a Miami, con tres colaboradores y un custodio,
todo pagado con fondos públicos, en que se le había realizado una
angioplastía y no podía exponerse a situaciones de stress. Su
vocero Juan López envió por correo electrónico la copia de un
certificado médico manuscrito en el que efectivamente un profesional del
Hospital Austral dice el 10 de octubre pasado que Carrió tiene que
guardar reposo por sesenta días, lo que no condiciría, evidentemente,
con su viaje a Miami.
Su vocero envió por mail la copia de un certificado médico manuscrito en el que efectivamente un profesional del Hospital Austral dice el 10 de octubre pasado que Carrió tiene que guardar reposo por sesenta días, lo que no condiciría, evidentemente, con su viaje a Miami.
Carrió realiza una visita a Miami por
quince días, donde tuvo una conferencia y una entrevista televisiva,
acompañada por López, Juan Calandri y Silvia Jiménez, todos
colaboradores de la diputada, y el policía Juan Manuel Rodríguez
Etcheverry. Se alojan en un departamento alquilado a nombre de López.
Lo que Carrió no pudo explicar es por qué uno de sus custodios, Patricio Moyano, puso un bar y restaurante en Navarro, provincia de Buenos Aires, al que llamaron La República y que ella suele visitar con otro de sus custodios, el mismo que la acompañó ahora a Miami.
El joven de 34 años no se despega de
Carrió: pasó las vacaciones del 2015/2016 con ella en Punta del Este, la
acompañó cuando ella visitó al periodista Gabriel Levinas en su casa
uruguaya, está en todas las fotos de su cumpleaños y ahora fue enviado
con un viático de treinta mil pesos, pasajes y hotel pago a Miami.
Carrió dijo desconocer que el custodio cobraba viáticos, pero admitió que fue a Navarro invitada por Rodríguez Etcheverry, tal
como cuenta el diario del pueblo, que dice además que ella suele
visitar el lugar porque tiene “relaciones personales y laborales”.
Moyano es oficial del Ejército y Rodríguez Etcheverry de la Fuerza Aérea.
Ambos entraron a la Metropolitana en el momento en que ésta se nutrió
de personal exonerado de las fuerzas armadas y de seguridad.
En su página personal de Facebook,
Moyano reivindica a Alfredo Astiz y la represión, por ejemplo. Los dos
repiten en sus posteos en la red social todos los lugares comunes de los
grupos de ultraderecha en elogio del accionar militar y en desprecio
por la democracia. Lejos de privarse de posturas políticas, como
corresponde a los miembros de la policía, junto a Rodríguez Etcheverry
hicieron virulentas campañas a favor del PRO. Los dos policías de
Carrió, que no admiten ningún otro ingreso que el de su modesto sueldo
policial, son amantes de las lujosas motos de motocross y participan habitualmente de rallies.
Rodríguez Etcheverry es de la familia de
Omar Etcheverry, el candidato a intendente de Cambiemos en Navarro. En
noviembre del año pasado recién aparece su alta en Anses y su relación
de dependencia con la PM, aunque él sostiene que lleva más tiempo en la
policía metropolitana. López envió una resolución del año 2009 que
correspondería a su ingreso en la policía metropolitana, pero el listado
de nombres se encuentra en un anexo inaccesible. Lo cierto es que en
los registros oficiales del Anses recién en noviembre de 2015 aparece
registrado. En esa fecha también, Carrió pidió al juez que ampliara su
custodia para viajes al exterior e inmediamente sumó a sus vacaciones en
Punta del Este al joven de Navarro.
El custodio dijo que su alta en Anses de noviembre pasado se debe a que se inscribió en el monotributo,
sin aclarar qué otro trabajo lleva adelante además de ser custodio de
la diputada y policía metropolitano, con las incompatibilidades que esto
detenta.
Carrió respondió ayer que había pedido
la ampliación de su custodia a “viajes al exterior” porque “había
recibido amenazas internacionales” y que había un comando en Perú
dispuesto a matarla. De todas maneras, la custodia no se envió a cubrir
la frontera con Perú: el joven Rodríguez Etcheverry se instaló con ella y
viáticos y pasajes de la policía metropolitana en Punta del Este, para
pasar las fiestas, las vacaciones y el cumpleaños de la diputada.
Carrió respondió ayer que había pedido la ampliación de su custodia a “viajes al exterior” porque “había recibido amenazas internacionales” y que había un comando en Perú dispuesto a matarla.
En febrero, todos fueron a visitar el
nuevo emprendimiento de los custodios en Navarro, el restaurante La
República, nombrado así en honor a la muñequita con que Carrió hizo su
campaña electoral y que denominaba Republiquita. Moyano, el dueño del
restaurante, se instaló allí por su amistad con Rodríguez Etcheverry,
pero es de Salto, donde vivió con su padre, un veterano de Malvinas,
Mario Rodríguez, camarada de José Gómez Centurión en el Ejército.
Ante mi insistencia de por qué solicitaba custodia a la policía metropolitana siendo ella una diputada nacional, Carrió dijo primero, que era porque denunciaba al narcotráfico, o a Aníbal Fernández, o a Berni,
o por la causa Nisman. Finalmente, su vocero envió un mail aclarando
que tenía custodia de la policía metropolitana desde que se había
presentado a declarar en la causa Nisman.
Cuando le recordé que hace más de un año
que la Policía Federal depende de su aliada en el gobierno, Patricia
Bullrich, insistió en que igual no confiaba en esa policía. No le importó saber que la Policía Metropolitana está en su mayor parte formada por personal proveniente de otras fuerzas.
Carrió recibió su custodia personal, por ejemplo, del actual jefe de
policía, Ricardo Pedace, un comisario que fue exonerado de la Policía
Federal.
Este fin de semana, diversos blogs
sostuvieron que la Afip había intimado a Carrió porque no había
presentado sus declaraciones juradas de los años 2012/2013. López negó
que Carrió haya recibido esa intimación. Lo cierto es que las
DDJJ de esos años, que están siendo investigadas porque no coincide su
patrimonio con la adquisición de una chacra en un Club de Campo de
Exaltación de la Cruz, fueron inmediatamente bajadas del sitio oficial de la diputada.
Elisa Carrió dice que grabó la
comunicación que sostuvimos sobre este tema. Si esto es así, podrá
mostrar que trató que no publicara este artículo amenazando con mostrar “todos los pasajes que usaron los diputados en la legislatura”,
suponiendo que esto era una forma de amedrantamiento por mi condición
de ex legisladora. Sería simpático que la diputada cumpla con su
amenaza. Se encontrará con que en ocho años de legisladora, nunca usé un pasaje oficial. Y que, en cambio, el bloque del ARI y el de la Coalición Cívica podrían haber puesto una agencia de turismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario