
Lunes, 12 de Diciembre de 2016
Luis Almagro, secretario general de la OEA: “El sistema político no puede declarar culpable a Milagro Sala”
Por Martín Dinatale
“La
Justicia no se puede administrar por encuestas u opiniones sino en
función de consideraciones objetivas. Por ello, el sistema político no
puede declarar a Milagro Sala culpable.” Las palabras filosas del
secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis
Almagro, tienen un destinatario claro: el gobierno de Mauricio Macri .
Una
semana después de haber enviado una polémica carta a la líder de la
agrupación Túpac Amaru y exigir su liberación en Jujuy, Almagro expresó a
LA NACION que confía en que “la Argentina actuará con apego a los
principios fundamentales del derecho y los derechos humanos” para
cumplir el mandato de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, que bregaron por liberar a Sala. El titular de la OEA equiparó
el caso de la dirigente kirchnerista encarcelada con el opositor al
chavismo Leopoldo López y los presos políticos en Venezuela. No son las
únicas definiciones duras que emitió Almagro en una entrevista via mail.
-¿Por qué cree que Milagro Sala debería ser liberada si hay un proceso de juicio por corrupción en su contra?
-El
único interés que me mueve es el de los principios interamericanos en
materia de derechos humanos. Esto es para mí algo esencial. Da tristeza
pensar que hay quienes siempre tienden a buscar alguna otra explicación y
prefieren adherir al mundo de la post-verdad repitiendo mentira tras
mentira. Todo el problema en este caso, es de qué lado de los principios
te paras. Nada más. Como lo hicimos respecto a Leopoldo López y a los
presos políticos en Venezuela. El tema que se ha planteado es respecto a
garantías procesales, no podemos hacer un pronunciamiento sobre
aspectos de sustancia. Nosotros lo hemos dejado absolutamente claro en
la carta que dirigimos a Milagro Sala, la misma señala que “nadie está
por encima de la ley”, nadie es impune y, por lo tanto, todos deben ser
juzgados por sus faltas.
-¿La
Argentina debería cumplir con el mandato del grupo de trabajo sobre
detención arbitraria de la ONU, que pidió liberar a Sala?-Recientemente,
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó a la
Argentina a cumplir las recomendaciones del grupo de trabajo de la ONU
sobre detenciones arbitrarias, que llama a la liberación de Sala por
considerar que la prisión preventiva en el mes de enero fue arbitraria
ya que según el grupo de trabajo “viola los estándares del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del cual Argentina es
parte”. O sea que tal como señalé en mi carta, se insta a cumplir con el
debido proceso. Nosotros no hemos inventado esta situación, han
referido a la misma Human Rights Watch, Amnistía Internacional, el Grupo
de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de ONU, la propia CIDH. La
apertura del Gobierno para recibir visitas in situ es algo muy positivo.
-¿Cree
que si la Argentina no cumple con su mandato de aceptar los informes
internacionales estaría contradiciendo su política de derechos humanos?
-Por
la trayectoria de la Argentina en el tema, confío en que se actuará en
base a los principios fundamentales del derecho y los derechos humanos.
Lo que indica el Estado de derecho es que debe ser el Poder Judicial el
que otorgue respuestas técnicas sobre este tema. El sistema político no
puede asumir esa representatividad ni prejuzgar situaciones procesales o
jurídicas. La Justicia no se puede administrar por encuestas u
opiniones, sino en función de consideraciones objetivas del caso. El
sistema político no puede declarar a Milagro Sala culpable, ello es
improcedente y genera situaciones no deseadas para el Estado de Derecho.
– Su opinión sobre el caso Sala, ¿es compartida por la CIDH?
-Como
Secretaría General de la OEA hacemos nuestro el comunicado de la CIDH,
así como valoramos que la CIDH haya citado nuestra actuación. Nosotros
no hemos generado la actual situación política. Han referido a la misma
Human Rights Watch, Amnistía Internacional, el Grupo de Trabajo sobre
Detenciones Arbitrarias de la ONU y la propia CIDH. Por alguna razón se
pretende desconocer todo ello, es mucha comunidad internacional que ha
hecho señalamientos. Y todos coincidimos en que debe asegurarse el más
pleno respeto de las garantías procesales para Milagro Sala o para
cualquier detenido, pero que nadie puede considerarse impune en el
sentido de que sus crímenes no sean juzgados. No importa de quién se
trate. Al mismo tiempo, su legítima defensa debe ser asegurada y ello
debe hacerse bajo los más rigurosos estándares internacionales, los que
marcan las instituciones especializadas del sistema interamericano y la
ONU. Lo único que me mueve es pararme del lado de los principios, como
lo hice con el caso de Venezuela y como lo hecho con cualquier otra
situación que genere una legítima preocupación en el continente.
-¿Qué ocurre si la Argentina no cumple con lo que dice la ONU o la CIDH?
-Creo
que la Argentina es un país de profunda vocación democrática y de
defensa de los derechos humanos, especialmente porque a lo largo de su
historia sufrió oscuros períodos. Por ello, confío en que se actuará con
apego a dichos valores, a los principios fundamentales del derecho y
los derechos humanos. No debería ser tan difícil para la Argentina
encontrar una solución para este caso dentro del debido proceso y
aceptar el escrutinio internacional, como su reputación internacional de
país comprometido con los derechos humanos lo exige. Creemos que la
Argentina tiene suficientes elementos y fortalezas institucionales como
para resolver este tema.
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