Boletín diario del Portal Libertario OACA | ![]() |
- Autonomía e innovación radical
- Menguantes y menguados
- Pobreza, renta básica y autoorganización de los excluidos
- Actes de commemoració del 19 de juliol a Barcelona
- [Guatemala] Las chicas malas del Hogar Seguro
- Periódico Siglo XXI nº 24
|
Posted: 11 Jul 2017 10:00 AM PDT
Cornelius Castoriadis es, con seguridad, uno de los socialistas revolucionarios, provenientes del marxismo (cierto es, que nunca fue estalinista y rompió también con el trotskismo), pero cercano finalmente al anarquismo, cuyo pensamiento resulta más de actualidad.El viaje hacia el socialismo libertario de Castoriadis se explica por su rechazo al poder jerárquico, lo que implica una crítica a Marx y a una lucha de clases en base exclusivamente a las condiciones económicas, y en su apuesta por una autonomía radical. Si rompió o no radicalmente con el marxismo, no está del todo claro, pero no creemos que resulte esencial. De hecho, al parecer, cuando funda en 1949 una nueva organización política, en torno a la importante revista Socialismo o barbarie, se ve influido por las experiencias consejistas y trata de profundizar en el análisis marxista, tanto de las sociedades capitalistas como de las pertenecientes al bloque soviético. Lo que sí parece seguro es que su apuesta radical por la autonomía, es decir, por la autorganización política y la autogestión económica, implicaba un análisis previo muy similar al realizado por los anarquistas: los movimientos revolucionarios acaban perdiendo su condición al delegar en una burocracia, en los dirigentes de los partidos y en especialistas económicos. Castoriadis llega a la conclusión de que, a lo largo de la historia, la norma ha sido la heteronomía. Es decir, las sociedades se han cohesionado y ha puesto la confianza de su funcionamiento en reglas externas, que adoptan una condición diferente según los tiempos: la naturaleza, los dioses, los mitos, la tradición, las leyes históricas o economicistas… Sin embargo, Castoriadis considera que las sociedades son, de forma obvia, autónomas, no hay ninguna instancia, exterior y/o trascendente, que dicte sus normas y regule su comportamiento. No obstante, la organización social y política se esfuerza en ocultar a sus miembros esas naturaleza histórica y autoinstituyente, y la muestra como algo ya dado e institucionalizado; así, las personas no pueden cuestionar lo establecido ni otorgarse sus propias normas. Sobre ese análisis, en el que las normas sociales se basan en la heteronomía, Castoriadis, gran conocedor de la historia y del pensamiento, considera que existen dos rupturas históricas. La primera tuvo lugar en la Antigua Grecia, de tal manera que se cuestiona la tradición, se neutraliza esa ocultación de la autonomía social y se inicia un debate para la transformación política. La segunda ruptura se produjo ya en la época contemporánea, en la Europa Occidental, cuando se observa lo político como originado e instituido, por lo que existe la posibilidad de someterlo a debate y transformarlo. Así, hay que comprender que es el propio ser humano el que instituye la sociedad y, consecuentemente, él mismo puede iniciar un nuevo proceso instituyente. Una de las características del pensamiento de Castoriadis es la negación de todo trascendentalismo y las sociedades modernas todavía arrastan esa condición en la que los rasgos divinos se han secularizado, pero conservado en la forma del Estado. Eso supone continuar con la heteronomía social; sin embargo, la autonomía radical es un hecho histórica y sociológicamente comprobable. Otra característica del pensamiento del autor que nos ocupa es el rechazo a todo determinismo, ya que el sujeto debe ser capaz de decidir sobre cómo desea ser y, al contrario de las sociedades instituidas heteronomas, tener la capacidad de un acto creativo "radicalmente innovador". Como dijimos antes, hubiera o no ruptura radical con el marxismo, Castoriadis sí realiza una crítica al mismo que hay que considerar primordial para la renovación del pensamiento revolucionario. Esta crítica puede articularse en base a tres puntos: -Desde un punto de vista económico: la teoría marxista puede considerarse falsa, al no haberse cumplido sus predicciones sobre el desarrollo del capitalismo, y la supuesta base científica da lugar a un modelo mecanicista en el que se excluye la participación del ser humano (que, obviamente, no resulta predecible). -Desde un punto de vista histórico y político, la teoría marxista ya no sería válida para comprender el presente ni para transformar la historia; eso es debido a que no tiene ya una condición "científica" y acabó transformándose en otra ideología, precisamente en el sentido que daba Marx a dicho término como un conjunto de ideas, que se aplican a la realidad, pero no para esclarecerla y transformarla, sino para oscurecerla y justificarla en el imaginario del sistema establecido. -Desde el ámbito filosófico, se critica en la teoría marxista el excesivo peso de la economía y del supuesto desarrollo de las fuerzas productivas, dejando a un lado el resto de las relaciones sociales; aquí se realiza la crítica más feroz al marxismo, por su determinismo hegeliano y por su, a pesar de todo, visión acerca de una naturaleza humana inmutable, ambos aspectos niegan la posiblidad de la autonomía e impiden la innovación radical en la historia. Castoriadis acabará volcándose en aquellos aspectos históricos que han ido conformando la autonomía a lo largo de la historia y, consecuentemente, en provocar aquello que motiva el deseo de la misma en el imaginario de las personas. Como resulta lógico, se dan no pocos obstáculos para sostener el concepto de autonomía. De hecho, existen de entrada dos operaciones aparentemente antagónicas para hacerlo: la autonomía implica la creación de algo que no es deducible a partir de las condiciones antecedentes, es decir, algo que no existe con anterioridad; por otra parte, la autodeterminación parece consistir en la posibilidad de una operación a partir de una determinación previa, es decir, ya establecida con anterioridad. Así, el pensamiento instituido considerará inaceptable, tanto la creación de algo sin existencia previa, como la posibilidad de algo sin determinación, por lo que Castoriadis dedicará su obra a repensarlo.La existencia de la sociedad se produce de un doble modo: por un lado, "lo instituido", instituciones con cierto grado de estabilidad, y, por otro, "lo instituyente", que viene a ser la dinámica que conduce a la transformación social. Si hemos dicho que Castoriadis realiza una crítica furibunda al marxismo, y a su visión acerca de la transformación social en base a condiciones solo materiales, considerará que el imaginario social tiene un papel tan o más importante. Así, la institución no sería algo natural, sino obra de la mano humana, más producto de razones y propósitos, que de causas. Cuando sostiene que la institución es imaginaria, se refiere por un lado a que es obra del espíritu (la interpretación de Castoriadis se aleja de interpretaciones materiales o naturalistas) y, por otro, a que es creada por el ser humano. El imaginario sería social, ya que los fenómenos que lo constituyen trascienden lo psíquico e individual; en otras palabras, la institución de la sociedad no es obra de ningún individuo, o de un grupo de ellos, sino de un colectivo anónimo e invisible, que trasciende a las personas y se impone a ellas. El imaginario social provee a la psique de significaciones y valores, y otorga a los individuos de medios para comunicarse y de formas para cooperar. Precisamente, la noción de imaginario es lo que otorga originalidad al pensamiento de Castoriadis y lo aparta de la visión hegeliana de un espíritu objetivo. Así, las manifestaciones sociales e históricas quedarían agrupadas bajo la expresión de ese imaginario social. La imaginación, tal y como la entiende Castoriadis, puede tener un papel profundo, constructivo y positivo, no tiene que estar necesariamente enfrentada a lo real. Recordemos que la realidad humana no estaría nunca determinada y tendría dos dimesiones: una racional y otra imaginaria. Para este autor, la sociedad precede al individuo, en línea con los autores anarquistas clásicos, aunque se esforzará igualmente en otorgar una gran autonomía a lo individual. Otra característica del pensamiento de Castoriadis, igualmente en sintonía con lo libertario, es escapar de todo reduccionismo, dejar lugar para la pluralidad social y para la diversidad de expresiones culturales. A pesar de este concepto del imaginario, recordaremos que lo que verdaderamente promueve Castoridis es la práctica de la autonomía; el imaginario surge de forma espontánea del ámbito de lo socio-histórico antes de ser recuperado pensado explícitamente como acción creadora. Se trata de un auténtico proyecto de autonomía, por lo que el objetivo sería liberar la potencia del imaginario para rentabilizar su capacidad creativa.
Capi Vidal
Read more ... |
|
Posted: 11 Jul 2017 09:51 AM PDT
Dentro de no mucho tiempo, si no debemos admitir que ya está sucediendo, la mayor parte de la sociedad será completamente ajena a contenidos elementales de las disciplinas de Humanidades. De la misma forma que en las enseñanzas medias su pérdida de protagonismo ya es patente, estas materias no tardarán en desaparecer de las Universidades por cuestiones de una rentabilidad mal entendida. A partir de aquí, la exigua oferta no logrará la suficiente espectacularidad como para salir de los museos y las bibliotecas. Nos estamos adentrando en un nuevo Medioevo cultural, acaso preludio de otro de mayor alcance, y no nos estamos dando cuenta, deslumbrados por las chucherías de una tecnología bien ideologizada.La escasez del hábito de la lectura y la escritura, la ausencia de espacios de crítica y reflexión, el gusto por la velocidad de las píldoras de información digitales, la estudiada permeabilidad a los mantras virales, el tecno-optimismo desbordante, el post-todo, la pre-nada y la inexistencia de una prensa rigurosa y crítica, en lugar de esta consagrada a la propaganda, serán los catalizadores de una reacción que consumirá la creatividad disruptiva, la visión de conjunto y el ya escaso entendimiento de lo colectivo y lo común. ¿Para qué iba a querer esas cosas?, se preguntará alguien entre orejeras. ¿Para qué iba a querer esas cosas?, se preguntará alguien que nunca se pregunta nada. En el ámbito de la Historia, que ya está sometida a un exhaustivo programa de olvido (o des-memoria), se terminará por no saber qué pasó, ni cómo, ni porqué, más allá de resúmenes en los libros de texto tan sesgados como "apretados" y de interesadas recreaciones comerciales. La Geografía, por su parte, no irá más allá de situar las fronteras que definirán las zonas de confort de incuestionados patrones de consumo y de terror. Así, la secuencia histórica del colonialismo, la dependencia económica, el imperialismo y la globalización llegará a resultar conspiranoica, la política local e internacional se reducirá a una clave maniquea de fácil consumo: buenos y malos, nosotros y ellos. Este simplismo trasladado a lo cotidiano generará amplio disconfort en las estructuras de cercanías: laborales, familiares, vecinales... Tampoco se encontrará interés en la Antropología, porque en nuestro egoísmo y en nuestro engreimiento, todo será y todo se explicará, circularmente, como viene siendo habitual, por el Hombre Moderno, que es el Hombre del Norte, infantilizado y cobarde genocida de lo otro. El interés en lo no estandarizado, en lo que no esté sujeto a la norma, a la convención de la epistemología dominante será objeto de rechazo y de distanciamiento por la incomprensión que acompaña a la ignorancia. La imposibilidad de compartir un pensamiento o una alternativa no-convencional puede resultar sencillamente aterrador, pero no son pocos quienes ya se llenan la boca con “los límites de lo posible”, enésima reformulación matemática con pretensiones que no esconde más que una profunda mediocridad. La Literatura más exitosa, como buena gestora de residuos peligrosos, versará, seguramente, sobre la auto-ayuda individual, jamás colectiva, y sobre la neo-nueva empresa. Predominarán las listas de libros que se venden en los aeropuertos, los nuevos libros de poemas serán las in-experiencias de niños pijos que no quieren rimar y el teatro formará parte de los programas del Instituto de Mayores y Servicios Sociales. No habrá nada más clásico que un partido de fútbol entre Fly Emirates y Qatar Airways. La Literatura consolidará el estropicio al que con tanta devoción se han aplicado los medios con el lenguaje. La ciencias de la comunicación se reducirán a los protocolos y procedimientos de los gabinetes de prensa. Al miedo de decir algo se sumará la realidad de no saber qué decir. La Sociología resultará más incómoda todavía porque ya hace siglos que advertía todo lo que se iba a perder con una Economía que no era tal cosa: Igualdad, Libertad, Justicia, Equidad, Comunidad, Colectivo,... y se reducirá a una rama de investigación subsidiaria de la Mercadotecnia, hasta que se popularice la quema de libros; algo parecido sucederá con la Nueva y Única Psicología Positiva de la Necesidad y el Deseo, esa máquina de hacerse con tu dinero que insiste en lo guay y especial que eres y en ese potencial desbordante de tu actitud y en lo provisional de ese Rivotril. Estas Neo-Humanidades se atreverán incluso con la cosa médica y amenazarán, sin rubor, con curar el cáncer. Las Bellas Artes tendrán apellidos conocidos, el Derecho se debatirá entre lo legal y lo legítimo, la Economía se prostituirá, la Filosofía se reducirá, tristemente, al modo en el que uno elija tomarse las cosas... Todo el mundo hablará idiomas con trescientas palabras, qué soberbia, y diría que el CitySpeak de BladeRunner no está tan lejos, especialmente después de oír una mezcla de nigeriano, inglés y canario en un andamio en el que yo también estaba trabajando. Mal asunto para las Filologías. La Política seguirá siendo esa herramienta que permitirá que todo parezca seguir igual, contribuyendo a asimilar con sus deformidades, las más grotescas distopías. Los hombres se menguan los unos a los otros, decía Unamuno en “Del sentimiento trágico de la vida”. Qué razón tenía.
Alejandro Floría Cortés
Read more ... |
|
Posted: 11 Jul 2017 07:18 AM PDT
Según datos del libro “Trabajo y pobreza” de Ana María Rivas, desde que, en 2007, comenzó la crisis global del capitalismo, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social en el Estado español ha pasado de un 24,7 % en 2009, a un 26,1 % en 2010, hasta llegar a un 29, 2 % en 2014. Estamos hablando de 13,6 millones de personas, del total de 46,7 millones de la población española. Este aumento de personas en esta situación en los últimos años, se ha dado a un ritmo mayor que en el conjunto de la Unión Europea.En la primavera de 2014, el 16,1 % de los hogares indicó que llegaba a fin de mes con “mucha dificultad”. El 42, 4% no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos. El 45 % no se podía permitir irse de vacaciones una semana al año fuera de casa. El 10, 2 % tenía retrasos a la hora de pagar los gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca, alquiler, gas, electricidad, comunidad…) en los 12 meses anteriores… Hay que tener en cuenta, además, que esta pobreza está enormemente feminizada, condenando a la precariedad a quienes realizan el trabajo de cuidados y retribuyendo de manera ínfima a los sectores laborales con mayoría de mujeres, como las camareras de pisos o la limpieza de edificios en general, lo que también impacta fuertemente en los menores, que muestran tasas de pobreza y exclusión social inimaginables hace pocos años. Podríamos seguir. Y la tendencia no ha cambiado con la supuesta “recuperación” del último año. Los desahucios siguen contándose por miles. La pobreza energética sigue marcado la depauperada vida de cientos de miles de hogares proletarios. Los sueldos ínfimos y la precariedad laboral y vital son el nuevo paradigma de la gestión del empleo y de lo que puede disciplinar al empleo: el paro y sus secuelas. Lo realmente representativo es la expansión de una figura social hasta ahora marginal en la sociedad española: los working poors. Personas que tienen un empleo (aún eventual y precario), pero que no por ello pueden salir del umbral de la pobreza. La quiebra total del pacto keynesiano que ligaba trabajo con ciudadanía y derechos, Estado de Bienestar con Estado Social y Derecho del Trabajo. Es el resultado de décadas de flexibilización y precarización del mercado laboral. La “flexiseguridad” que se nos prometió se quedó, como adelantamos algunos, en ultra-flexibilidad y desmantelamiento de los diques y las prestaciones sociales del Estado del Bienestar. Seguridad para el empleador, de que tendrá trabajo barato, flexible y servil al final del proceso de depauperación de las clases subalternas en que ha consistido la política laboral de la crisis. Y para disciplinar al trabajo, también hay que disciplinar al paro. Llenar la situación de desempleo de obligaciones administrativas, culpabilidad, humillaciones, y la experiencia sangrante de la precariedad vital y la miseria. Coaching que convenza a los parados de que la culpa de su desempleo es suya, por no ser lo suficientemente emprendedores, y sanciones que les retiren la prestación si emprenden por fuera de lo administrativamente admisible. ¿Hay alternativas? Desde luego. Y hay alternativas para el día de hoy. Alternativas de urgencia como los programas de Trabajo Garantizado que han demostrado su viabilidad en algunos lugares de América Latina, y como las distintas versiones de Renta Básica, que garantizarían un mínimum vital para todos los ciudadanos, un colchón de subsistencia que, a su vez, podría operar como un suelo salarial que permitiese al tiempo el avance de los salarios y, con ellos, de la demanda agregada. Exigencias mínimas para la supervivencia en condiciones básicas de dignidad sobre la base del reparto de la riqueza producida por el conjunto social. Abundancia producto de la cooperación social en todas sus formas, tanto productivas como reproductivas, que, una vez apropiada por una clase concreta de la población (los propietarios de los medios de producción) es restringidamente devuelta a la mayoría en la forma de salarios míseros y pobreza, ya sea con la excusa del régimen laboral capitalista, que implica el plusvalor, ya con la de la división patriarcal del trabajo, que implica la desvalorización forzada del trabajo de cuidados y de reproducción de la vida humana. El modelo de Renta Básica de los iguales, por ejemplo, constituye una plataforma que aúna, al tiempo, la posibilidad de garantizar la subsistencia en régimen de mínima dignidad material para el conjunto de sociedad, con incentivos para la transformación social de tipo progresista, favoreciendo el reparto de la riqueza y la liberación de los flujos de energía del proletariado de las necesidades de la economía capitalista, permitiendo potencialmente a sus perceptores recuperar su tiempo de vida y reordenar su marco de necesidades y de deseos fuera del universo de la mercantilización de la vida humana. Pero no tiremos las campanas al vuelo: el proceso de recuperación, por parte del Capital, de las propuestas de Renta Básica, avanza también a toda máquina. Los proyectos que nos rodean y el sentido común de los medios mainstream apuestan ya por una Renta Básica entendida estrechamente como una renta mínima fuertemente condicionada que, en un contexto de precariedad laboral creciente y degradación de los servicios públicos sin alternativa comunitaria, pueda servir como complemento que garantice la paz social en el proceso de desmantelamiento de lo público y de mercantilización de las necesidades humanas esenciales. Una renta mínima insuficiente, siempre en cuestión y combinada con la pulsión al pago por todas necesidades básicas, como la educación o la jubilación, que garantice que las barriadas no exploten sin permitir el avance salarial, por su exigüidad, ni la liberación del tiempo proletario. Más teniendo en cuenta la desigualdad de partida que implica que estos programas puedan financiarse, sin tocar el corazón del sistema, sólo en espacios especiales y a costa de los pueblos de la Periferia del sistema-mundo capitalista, saqueados y devorados por las dinámicas imperialistas de las grandes potencias y la voracidad de las transnacionales del Centro. Porque, al final, lo que puede ser una magnifica herramienta para el día de hoy no debe hacernos olvidar que el problema es más profundo: es el capitalismo, y no sólo el reparto de parte de la riqueza expropiada por los capitalistas. Para solucionar el problema de fondo, pues, se imponen soluciones más profundas y globales: iniciar el proceso de salida del capitalismo histórico con una dinámica de avance sobre la producción, y no sólo sobre la distribución. Autogestión y socialización de la economía, y gestión comunal-comunitaria de los servicios básicos y comunes, superando al mercado privado y al estatismo estrecho. Eso implica empoderamiento de las clases subalternas, construcción de una red de iniciativas y contrapoderes populares capaz de expropiar, por fin, a los expropiadores que nos han hurtado la dirección y propiedad de la riqueza social que producimos entre todas y todos. La Renta Básica puede liberar tiempos y energías para ello, combinada con la construcción popular, inaugurando un nuevo equilibrio más favorable en el campo de batalla entre clases, o ser un nuevo obstáculo, en la versión que empieza a pergeñar la oligarquía, como versión postmoderna, cicatera y condicionada, del “pan y circo” romano para las zonas centrales del sistema. Pero lo que es cierto es que la pobreza y la exclusión social es nuestra responsabilidad y no puede continuar un día más. Su urgencia es innegable. En esas condiciones, reivindicar un mínimo de subsistencia para todos es inaplazable. Para hacerlo construyendo, al tiempo, contrapoder social, la dirección y la iniciativa de esta lucha ha de partir de los que sufren la precariedad y la miseria. Frente a la miseria, la única alternativa a la beneficencia, siempre condicionada y siempre volátil, es la autoorganización de los excluídos.
José Luis Carretero Miramar
Read more ... |
|
Posted: 11 Jul 2017 04:34 AM PDT
El 19 de juliol de 1936 es va produir un ACTES DE COMMEMORACIÓ DEL 19 DE JULIOL A BARCELONA esdeveniment de vital rellevància històrica a la ciutat de Barcelona. El poble, prèviament organitzat i preparat, es va enfrontar a les tropes franquistes i pràcticament sense ajuda i sense l’armament adequat les va derrotar, donant lloc a l’inici d’una de les revolucions de més trascendentals de la història del moviment obrer. La ciutat de Barcelona va passar a mans de les treballadores. Es van col·lectivitzar fàbriques i tallers, i indústries senceres van passar a gestionar-se per mitjà d’assemblees de treballadors. Es van crear milícies d’obrers que van anar a combatre a les tropes franquistes a nombrosos indrets del territori sublevat, alliberant pobles sencers que decidien convertir-se en col·lectivitats agràries. En alguns llocs es va abolir completament el govern, els diners i la propietat privada, proclamant-se el comunisme llibertari. I tot va començar en els nostres propis barris.El paper de la CNT en aquest procés revolucionari va ser imprescindible. Per això no podem deixar de recordar-ho com un exemple de la capacitat d’una classe treballadora forta, unida i ferma en les seves conviccions. Per tot això, des de la CNT de Barcelona hem organitzat un seguit d’actes en els quals, al mateix temps que recordem les gestes dels nostres avantpassats, exposarem la vigència dels plantejaments que les van inspirar. Aquests actes consistiran en el següents: Dissabte 15 de juliol: 12: 00h Concentració per la llibertat dels anarcosindicalistes represaliats (Pl. Catalunya, davant d’El Corte Inglés). 13: 30h dinar popular 16: 30h xerrada sobre la Revolució al Kurdistán a càrrec d’Azadí, Plataforma en Solidaritat amb el Poble Kurd. 18: 00h espectacle de titelles a càrrec de la companyia “Títeres desde Abajo”. 19: 30h actuació del cor llibertari “CorCó d’ALPS”. (Totes les activitats (excepte la concentració) de la tarda tindran lloc a l”Hort del Xino, C / Reina Amàlia 11, barri del Raval) Dimecres 19 de juliol: 18: 00h ruta històrica per la Barcelona Revolucionària (parada de Metro Sant Antoni L2). 20: 00h Concert de Juan de Diego Trio, presentant un treball basat en el llibre “El Curt Estiu de la Anarquia” (Solar de “Salvem les Drassanes”, Pl. Blanquerna, <M> Drassanes L3) Us hi esperem! Visca la Barcelona Anarquista! El 19 de Julio de 1936 se produjo un acontecimiento importantísimo en la ciudad de Barcelona. El pueblo, previamente organizado y preparado, se enfrentó a las tropas franquistas y prácticamente sin ayuda y sin armamento adecuado las derrotó, dando lugar al inicio de una de las revoluciones de mayor calado en la historia del movimiento obrero. La ciudad de Barcelona pasó a manos de las/os trabajadoras/es. Se colectivizaron fábricas y talleres. Industrias enteras pasaron a gestionarse por medio de asambleas de trabajadores. Se crearon milicias de obreros que partieron a combatir a las tropas franquistas en numerosos lugares del Estado, liberando pueblos enteros que decidían convertirse en colectividades agrarias. En algunos lugares se abolió completamente el gobierno, el dinero y la propiedad privada, proclamándose el comunismo libertario. Y todo empezó en nuestros propios barrios. El papel de la CNT en este proceso revolucionario fue imprescindible. Por ello no podemos dejar de recordarlo como un ejemplo de la capacidad de una clase trabajadora fuerte, unida y firme en sus convicciones. Por todo ello, desde la CNT de Barcelona hemos organizado una serie de actos en los que, al mismo tiempo que recordamos las gestas de nuestros antepasados, expondremos la vigencia de los planteamientos que las inspiraron. Dichos actos consistirán en lo siguiente: Sábado 15 de julio: 12:00h Concentración por la libertad de los anarcosindicalistas represaliados (Pl. Catalunya, delante de El Corte Inglés). 14:00h dinar popular 16:30h charla sobre la Revolución de Rojava. 18:00h espectáculo de títeres a cargo de la compañía “Títeres desde Abajo” 19:30h actuación de coral de canciones revolucionarias (Todas las actividades de la tarde tendrán lugar en l’L’Hort del Xino, C/ Reina Amalia 11, barri del Raval) Miércoles 19 de julio: 18:00h ruta histórica por la Barcelona Revolucionaria (parada de Metro Sant Antoni L2). 20:00h Concierto de Juan de Diego Trio, presentando un trabajo basado en el libro “El Corto Verano de la Anarquia” (Solar de “Salvem les Drassanes”, Pl. Blanquerna, <M> Drassanes L3)
CNT Barcelona
Read more ... |
|
Posted: 10 Jul 2017 10:56 AM PDT
CUALQUIER COSA SE PUEDE DECIR. LO QUE NO SE DICE ES EL PORQUÉ DE LA MARGINACIÓN.
Las hipótesis más descabelladas de labios de las autoridades echan raíces profundas en el imaginario colectivo, vale decir en la muy voluble y bien ponderada “opinión pública”. Esto sucede con las niñas quemadas en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, dependencia estatal de acogida a niñas, niños y adolescentes con problemas de asistencia y resguardo. Este Hogar está a escasos kilómetros de la capital de Guatemala y hace 4 meses fue el escenario de un horrendo acontecimiento dejando a más de 40 niñas convertidas en cenizas, otras mutiladas, otras embarazadas por violación, todas con su vida destrozada para siempre. Como en toda tragedia inexplicable, se suele aprovechar el poder -en cualquiera de sus formas- para cambiar versiones, descalificar a las víctimas y reducir el impacto negativo de las malas decisiones emanadas por quienes lo detentan. Así ha sido a lo largo de la Historia y así continuará siendo.Para quienes ven al toro desde la barrera resulta casi gratificante aceptar las versiones oficiales, dado que ello los exime de asumir posiciones incómodas. Si las chicas eran mal portadas entonces el desarrollo de los acontecimientos era inevitable. Mal portadas significa rebeldes, ariscas, soeces, desafiantes. Mal portadas, ingratas y violentas al negarse a aceptar su situación y pretender cambiar las cosas. Mal portadas al estilo de las novelas de Charles Dickens, mal portadas bajo los códigos de una sociedad tan indiferente a su condición como lo ha sido con respecto a su destino. En fin, esas chicas malas se lo labraron solas. La otra cara del asunto es el escenario completo. Es decir, ¿qué llevó a esas criaturas que al nacer eran unos angelitos caídos del cielo a transformarse, supuestamente, en producto desechable? ¿En qué momento se produjo la metamorfosis, si es que realmente hubo alguna y no estamos simplemente asumiendo lo que no es? Al buscar respuestas estas convergen en las carencias de siempre, producto de la infame manipulación de la riqueza para acrecentar los capitales de unos pocos para privar a todos los demás de las oportunidades de desarrollo que han generado con su trabajo mal pagado, todo ello coronado por la indetenible corrupción de las clases política y económica. En ese cuadro de costumbre campea a sus anchas el crimen organizado, el cual ha invadido todos los espacios y se ha beneficiado largamente de la inercia del Estado y la ciudadanía. Esas niñas malas, quienes de acuerdo con la voz oficial estaban bajo cuidado de psicólogos y personal especializado en cuidado de niñas, niños y adolescentes, no supieron agradecer tanto beneficio y se amotinaron en un acto de inconcebible rebeldía. Por supuesto, no se dice que entre ese personal especializado había ex militares entrenados, había quienes aprovechaban su poder absoluto para abusar a su antojo de las niñas malas y nadie en ese antro de horror era capaz de sentir la menor empatía por esos seres tristes y abandonados a una suerte macabra. El período de la adolescencia no es fácil. No lo es para las niñas y niños nacidos en un ambiente apropiado, mucho menos para quienes fueron a parar a las zonas marginales en un hogar desintegrado y con todas las carencias del catálogo. No existe un solo ser humano capaz de conformarse con la miseria sin rebelarse contra su suerte. No existe tampoco uno que acepte la violencia como forma de vida sin intentar escapar de ella. La pretensión de acusar a las niñas de mentirosas, afirmar que sus violaciones y embarazos son imaginarios, negar la existencia de las redes de trata es abusar de la paciencia de quienes poseen un mínimo de sentido común y algo de capacidad de raciocinio. Esas niñas no nacieron para ser un producto gratuito para el comercio sexual, todas ellas tienen derechos y es obligación de la ciudadanía exigir que sean respetados. NO EXISTE UN SER HUMANO CAPAZ DE CONFORMARSE CON LA MISERIA Y LA VIOLENCIA SIN INTENTAR SALIR DE ELLA.
Carolina Vásquez
Elquintopatio@gmail.com
Read more ... |
|
Posted: 10 Jul 2017 02:39 AM PDT
Nueva edición de Siglo XXI, número 24.El espectáculo debe continuar a toda costa, es el fundamento de todo este montaje que llamamos democracia, y que el engendro compuesto por la fusión del Estado y el Capital necesita para gestionar la mansedumbre de las masas. ¡Ay! Cómo nos duele ese 99 % de ciudadanía manso y necio, que se embriaga de monsergas inútiles, de payasos sonrientes y ladinos, amparados en sus máscaras estrafalarias que ocultan su verdadera condición de sátrapas ambiciosos, dispuestos a realizar cualquier vileza con tal de mantener sus privilegios ancestrales. Los horarios de actuación, en este circo mediocre al que llaman Parlamento, son diversos; hay sesiones matutinas, vespertinas e incluso nocturnas. Sus amables señorías están dispuestas a entretener al público, un público alienado sin proyección transformadora, siempre hambriento de sensaciones fuertes, de disputas barriobajeras, de crímenes pasionales y de exabruptos cómicos. Todo esto y más se escenifica en las diferentes representaciones monotemáticas con que nos regalan los padres de la patria. En unas ocasiones nos toca sesión de investidura, unas veces para subir a un tipo y otras para subir a otro (hasta ahora no ha habido otra en el Parlamento). Se quitan, se ponen, se saludan, se abrazan, se escupen, se sonríen: “Esto no es nada personal. Es solo política”, dicen entre dientes, cuando insultan sin escrúpulos a una oponente. Otras veces se aprueban leyes, con escándalo incluido, pactadas de antemano en los pasillos y oscuros despachos, auspiciadas por las grandes familias económicas (empresas del IBEX 35). [...] Sumario:
Pincha aquí para bajar el nª 24Read more ... |

Cornelius Castoriadis es, con seguridad, uno de los socialistas revolucionarios, provenientes del marxismo (cierto es, que nunca fue estalinista y rompió también con el trotskismo), pero cercano finalmente al anarquismo, cuyo pensamiento resulta más de actualidad.
Dentro de no mucho tiempo, si no debemos admitir que ya está sucediendo, la mayor parte de la sociedad será completamente ajena a contenidos elementales de las disciplinas de Humanidades. De la misma forma que en las enseñanzas medias su pérdida de protagonismo ya es patente, estas materias no tardarán en desaparecer de las Universidades por cuestiones de una rentabilidad mal entendida. A partir de aquí, la exigua oferta no logrará la suficiente espectacularidad como para salir de los museos y las bibliotecas. Nos estamos adentrando en un nuevo Medioevo cultural, acaso preludio de otro de mayor alcance, y no nos estamos dando cuenta, deslumbrados por las chucherías de una tecnología bien ideologizada.
Según datos del libro “Trabajo y pobreza” de Ana María Rivas, desde que, en 2007, comenzó la crisis global del capitalismo, el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social en el Estado español ha pasado de un 24,7 % en 2009, a un 26,1 % en 2010, hasta llegar a un 29, 2 % en 2014. Estamos hablando de 13,6 millones de personas, del total de 46,7 millones de la población española. Este aumento de personas en esta situación en los últimos años, se ha dado a un ritmo mayor que en el conjunto de la Unión Europea.
El 19 de juliol de 1936 es va produir un ACTES DE COMMEMORACIÓ DEL 19 DE JULIOL A BARCELONA esdeveniment de vital rellevància històrica a la ciutat de Barcelona. El poble, prèviament organitzat i preparat, es va enfrontar a les tropes franquistes i pràcticament sense ajuda i sense l’armament adequat les va derrotar, donant lloc a l’inici d’una de les revolucions de més trascendentals de la història del moviment obrer. La ciutat de Barcelona va passar a mans de les treballadores. Es van col·lectivitzar fàbriques i tallers, i indústries senceres van passar a gestionar-se per mitjà d’assemblees de treballadors. Es van crear milícies d’obrers que van anar a combatre a les tropes franquistes a nombrosos indrets del territori sublevat, alliberant pobles sencers que decidien convertir-se en col·lectivitats agràries. En alguns llocs es va abolir completament el govern, els diners i la propietat privada, proclamant-se el comunisme llibertari. I tot va començar en els nostres propis barris.
Las hipótesis más descabelladas de labios de las autoridades echan raíces profundas en el imaginario colectivo, vale decir en la muy voluble y bien ponderada “opinión pública”. Esto sucede con las niñas quemadas en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, dependencia estatal de acogida a niñas, niños y adolescentes con problemas de asistencia y resguardo. Este Hogar está a escasos kilómetros de la capital de Guatemala y hace 4 meses fue el escenario de un horrendo acontecimiento dejando a más de 40 niñas convertidas en cenizas, otras mutiladas, otras embarazadas por violación, todas con su vida destrozada para siempre. Como en toda tragedia inexplicable, se suele aprovechar el poder -en cualquiera de sus formas- para cambiar versiones, descalificar a las víctimas y reducir el impacto negativo de las malas decisiones emanadas por quienes lo detentan. Así ha sido a lo largo de la Historia y así continuará siendo.
Nueva edición de Siglo XXI, número 24.
No hay comentarios:
Publicar un comentario