Boletín diario del Portal Libertario OACA | ![]() |
- Una dosis de nihilismo para el anarquismo
- Aquel 11 de noviembre...
- [Vídeo] Reflexiones sobre anarquismo, con Aníbal D'auria
- Los fondos de inversión siguen haciendo negocio con los hospitales privatizados
- El proyecto político-intelectual del fascismo español
- La OMS seriamente cuestionada durante el proceso de elaboración de su próximo informe sobre radiofrecuencias
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Posted: 12 Nov 2017 04:37 AM PST
Los motivos por los que tantas personas se entregan a causas trascendentes (póngase aquí el término que se quiera, todos trasuntos de la vieja idea de Dios), ajenas en mi opinión a todo valor libertario, se nos antojan tan abstrusos como irritantes; por ello, tal vez el anarquismo necesite siempre de cierto nihilismo, la permanente reflexión crítica con los valores instituidos con el objeto de que germine un nuevo horizonte libertario.Empecemos, una vez más, con que consideramos que el anarquismo no se reduce a ideología o doctrina alguna, y si así lo consideramos caemos en los viejos errores dogmáticos (autoritarios), quizá incluso de forma aún peor al adornarse con una retórica libertaria. Así, cada vez estoy más convencido de que las ideas libertarias necesitan de una buena dosis de nihilismo. Aunque haya quien, seguramente dogmáticos de diverso pelaje, insista en que los nihilistas son seres sin ningún principio moral, ni de tipo alguno, que pretenden seguramente la mera destrucción de la civilización, de nuevo nos encontramos con visiones reduccionistas, superficiales o, directamente, falaces. El nihilismo, tal y como lo veo y sin entrar en densas disquisiciones filosóficas, no es casualidad que a veces se la haya confundido con un escepticismo radical, ya que se trata en mi opinión de la negación de que haya una esencia en la realidad humana. Así, puede entenderse como el rechazo de principios absolutos, lo que consideramos uno de los grandes males que ha llevado al enfrentamiento de la humanidad, y todo se encuentra en movimiento, poco o nada permanece en ese cambio. Entraríamos aquí en una (compleja, es cierto) discusión sobre los valores humanos, de la que ya nos hemos ocupado en otras ocasiones, entre el absolutismo de esos principios esenciales y un relativismo, al que a veces se defenestra con una visión vulgar según la cual se equiparan todos los valores. La negación del absolutismo, que encuentro en la misma línea del nihilismo que nos ocupa en este texto, y que es posible que nos haga tomar partido abiertamente por el relativismo, supone un mayor compromiso con la realidad al buscar los valores en la práctica humana y no en algún tipo de instancia trascendente. El anarquismo, debería resulta obvio, haya su razón de ser en esa práctica social y humana, en la permanente libre experimentación. De ahí que lo identifique, al menos en parte, con el nihilismo, con un constante movimiento que destruye valores en nombre de una nueva realidad. Comprender esto es, precisamente, no incidir en los viejos valores y vías (y, consecuentemente, en los viejos errores), algo que no siempre los anarquistas terminamos de comprender y parece que adoptamos principios absolutos, tendencia del ser humano con la que deberíamos mostrarnos extremadamente críticos al subordinarle a instancias trascendentes, aunque no las queramos llamar Dios o Estado. Este compromiso dogmático con "causas trascendentes" es lo que seguro explica, incluso en algunos libertarios, el permanente despropósito de una humanidad reincidente en soluciones autoritarias. El anarquismo es, como enemigo del dogmatismo e impulsor de la permanente innovación, el mejor preparado para una época posmoderna en que la falta de asideros empuja a tantas personas a adoptar viejas soluciones dogmáticas. Precisamente, es esa falta de seguridad, de un suelo firme sobre nuestros pies, la que puede provocar la lucidez nihilista y libertaria, hacernos comprender que no hay que abrazar nuevas certezas y estrecheces y sí ensanchar nuestro horizonte y multiplicar nuestra existencia. El nihilismo, a pesar de que es cierto que pueda identificarse con una visión meramente negativa, conlleva también la creación de nuevos valores al destruir la pasividad y el conservadurismo de los viejos. El anarquismo, en cualquier caso, no posee esa connotación negativa al tener siempre preocupaciones sociales y ninguna lectura elitista de la realidad humana, pero como dije parece necesitar de cierto afán nihilista. Resulta significativo que los anarquistas clásicos insistieran en esa faceta creadora de la destrucción, ya que había que acabar con los viejos valores instituidos para que germinara algo nuevo. El nihilismo hay que identificarlo también con la rebeldía, con la capacidad para decir no a toda idea trascendente para, precisamente, trasladar esos valores a la realidad humana. Por supuesto, cuando hablamos de idea trascendente, podemos referirnos a Dios, pero también a su trasunto político como es el Estado (o, mejor aún, al Estado-Nación). Por lo tanto, esas ideas trascendentes, "eternas" para los dogmáticos, adoptan diversas caras (Dios, Estado, Nación, Pueblo, Humanidad…) y propician la subordinación del individuo concreto; de esa manera, se impide el movimiento que propicia los nuevos valores trasladados a un ámbito y un compromiso humanos. Si de verdad creemos en la emancipación, deberíamos equilibrar nuestras convicciones con un nihilismo sobre el que emerja un contexto de nuevos valores, que suponga nuevos retos y compromisos. Es cierto que todos, en mayor o en menor medida, estamos impregnados de los viejos valores, somos en algunos aspectos "hijos de nuestros tiempo", algo que tal vez explique los errores que se cometen al insistir en vías que de forma pertinaz la historia demuestra que son erróneas. Por eso, parece imprescindible esa reflexión crítica, que parece cada vez más ausente en la sociedad actual, en forma de un cierto nihilismo que posibilite el movimiento hacia nuevas vías y mejores valores. Un nuevo contexto en el que, de manera más o menos obligada por las circunstancias, se nos empuje, en lugar de a abrazar causas abstractas que conllevan el dogma y la herejía para los otros, a razonar de manera amplia y a la convivencia con nuestros semejantes. Si, en lugar de ello, consciente o inconscientemente, estamos contribuyendo a la construcción de una nueva deidad sobre la que la humanidad debe también postrarse, aunque se adorne con cierta retórica "libertaria" y pretenda abanderar los valores más bellos, nos conducimos de nuevo hacia el abismo.
Capi Vidal
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Posted: 12 Nov 2017 04:30 AM PST
Aunque vivimos en una sociedad de conmemoraciones y cumpleaños, hay ciertas fechas que no se celebran, que se ocultan. Son efemérides incómodas y que, además, no se pueden maquillar para que parezca que se está rememorando otra cosa.Un caso típico es la conmemoración del Primero de Mayo, celebrada como "fiesta" de los trabajadores por todo el mundo. Esté instaurado el régimen político que sea, en todos (o casi todos) los países se celebra el día del trabajador sin apenas alusiones a la reivindicación de la jornada de ocho horas de trabajo como máximo (reivindicación teóricamente superada) ni a la tragedia que se produjo en 1886 en la ciudad norteamericana de Chicago. Creemos oportuno, una vez más, refrescar la memoria. Se había decidido por parte de la clase obrera de todo el mundo que el 1 de mayo de 1886 se reivindicaría la jornada laboral de ocho horas. En Chicago, un gran emporio industrial, se desencadenaron huelgas tendentes a la consecución de esa justa pretensión. El día 4, en la plaza Haymarket, se celebró un mitin con una enorme asistencia de público. La policía intentó por todos los medios impedir el acto. De pronto un artefacto explosivo fue lanzado sobre un grupo de policías, causando la muerte de uno de ellos. La policía respondió con una masacre: numerosos obreros, muertos y heridos, quedaron en el suelo de la plaza y calles adyacentes. No se sabe quién lanzó la bomba, pero fue la excusa para criminalizar al movimiento obrero organizado y especialmente y especialmente a los anarquistas. Fueron detenidos siete anarquistas, los oradores en el mitin. Se les acusó de asesinato y, tras un juicio-farsa, se les condenó a muerte. Y fue en esa fecha olvidada, el 11 de noviembre de 1887, hace ahora 130 años, cuando se les ajustició (a dos de ellos se les conmutó la pena capital por cadena perpetua; otro se suicidó antes de caer en manos del verdugo). El 11 de noviembre fue, junto con el Primero de Mayo, jornada de reivindicación, incluso algún grupo anarquista adoptó esa fecha como nombre como nombre. En estos tiempos que estamos atravesando, con una tremenda involución social y un retroceso manifiesto en los logros de la clase obrera, cuando la jornada laboral y otras reivindicaciones de la clase obrera vuelven a estar sobre el tapete, nos parece importante que no caiga en el olvido el 11 de noviembre, la fatídica fecha en la que la burguesía y el Estado asestaron un golpe mortal contra el movimiento obrero insurgente y contra el anarquismo que lo animaba. Por eso nos ha parecido una buena idea la inmediata publicación, por parte de Ediciones Antorcha, del texto de Ricardo Mella La tragedia de Chicago (Orígenes del Primero de Mayo). En la tumba de los ajusticiados, en el cementerio de Waldheim (Chicago), se puede leer: "Llegará el día en que nuestro silencio será más poderoso que las voces que hoy sofocáis con la muerte".
A. G.
Publicado en el Periódico Anarquista Tierra y Libertad, Noviembre de 2017
Más recursos en el Portal Libertario OACA sobre los Mártires de Chicago y la historia del 1 de Mayo:[Libro] Los orígenes libertarios del Primero de Mayo: de Chicago a América Latina (1886-1930) Historia del primero de mayo [Libro] [Video] Los mártires de Chicago Los Mártires de Chicago. Historia del Primero de Mayo como Día de los Trabajadores Los Mártires De Chicago (La tragedia de Chicago). Ricardo Mella El origen del Primero de Mayo. Un día de lucha de la clase obrera Las últimas palabras de los Mártires de Chicago Mártires de Chicago: Mensaje del Gobernador de Illinois liberando a Fielden, Neebe y Schwab Read more ... |
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Posted: 12 Nov 2017 04:19 AM PST
Anibal D'Auría charla en un tono familiar sobre el anarquismo como teoría política, como ética y como doctrina social, dando pinceladas sobre la nueva izquierda, el nacionalismo, la academia, la percepción del anarquismo por la mayoría de la población... en el Ateneo Anarquista de Constitución [Buenos Aires]
http://www.youtube.com/watch?v=-JRNWjX0TwM
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Posted: 10 Nov 2017 01:34 PM PST
Determinados grupos políticos, curiosamente los que han renunciado a llevar en su programa electoral la derogación de la Ley 15/97, se presentan ante la prensa escandalizados porque los hospitales privatizados de Madrid continúan siendo un excelente negocio para los fondos de inversión.Así, el fondo de inversión holandés DIF ha comprado el Hospital Puerta de Hierro y el británico Aberdeen el de Arganda y parte de los de Parla y el del Henares (Coslada). Todos privados del modelo PFI. Seguro que quieren repetir el pelotazo del fondo de inversión CVC que vendió el Grupo Quirón a la multinacional Fresenius por casi 6.000.-millones de euros (este grupo tiene 4 hospitales privatizados de Madrid el Infanta Elena-Valdemoro, Fundación Jiménez Díaz, el Rey Juan Carlos de Móstoles y el de Villalba). Que la privatización de la asistencia sanitaria es un negocio perfecto, sin riesgos (la Administración no va a dejar quebrar un hospital privatizado) es algo que desde CAS denunciamos desde el minuto uno, allá por el 2004, cuando se puso en marcha el proceso de desmembramiento del Servicio Madrileño de Salud. Por ello, extrañarse ahora de los movimientos entre tiburones financieros para especular con los hospitales, cuando es algo (desgraciadamente) legal, suena a representación teatral. Y aquí está el problema de nuestra clase política: que en un mundo hueco, en el que lo que prevalece es el espectáculo, sobreactúan, tratando de aparentar indignación, llegando incluso a presentar mociones con partidos responsables de esa privatización que dicen criticar, como es el caso de las presentadas conjuntamente con el PSOE. Más seriedad por favor, háganselo mirar, actúen contra los instrumentos que permiten la privatización: reclamen la derogación de la Ley 15/97 antes de que sea tarde, antes de que no quede nada que vender.
CAS 10 de noviembre de 2017.
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Posted: 10 Nov 2017 08:13 AM PST
El siguiente texto es una recensión del artículo "Franquismo o fascismo", por Vicenç Navarro. Disponible en: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1308/franquismo-o-fascismo/
En dos caras, Vicenç Navarro logra una contundencia y una crítica realmente esclarecedora. Hablando de su vuelta al país en la época de la transición, se sorprende de la tendencia que había en la sociedad española a concebir franquismo y fascismo como términos diferenciables, separados. Y esto es, junto al proceso de transición, la prueba del “éxito de un proyecto político-intelectual promovido por los vencedores de la Guerra Civil”. Este éxito queda tanto más claro a medida que pasan los años. En Salamanca, hemos tenido que esperar hasta el 2017 para que simbología franquista se retirara de la Plaza Mayor, mientras en el resto de la ciudad águilas nos siguen recordando las glorias de “una, grande y libre” nación española.El objetivo del siguiente escrito no es el de aclarar ni criticar la polémica de terminología de los años 70, iniciada por Juan J. Linz con su tipología de “régimen autoritario”, diferenciable de los regímenes fascistas, la cual reforzaría la distinción que existía por aquellos años entre ambos términos, entre los dos tipos de modelo de gobierno dictatorial (cabe aclarar que esta tradición de diferenciación se reconoce previamente a la obra de Linz; sin embargo, su aporte teórico fue crucial para el final asentamiento de dicha tradición). Los hechos hablan por sí solos, y aunque algunos hayan intentado entremezclar, confundir y manipular los términos, queda claro el carácter que tuvo la dictadura de los “nacionales”. A lo que nos remitiremos, pues, es a especificar la naturaleza de ese “proyecto político-intelectual”, a cómo se articuló y logró calar en las mentes de la “cultura popular y conciencia colectiva” a la que tanto aludirían los referentes de este sistema. No interesa tampoco discutir los preceptos que este proyecto estableció, y sus posibles errores y las objeciones que pueden hacérseles. Lo que interesa es cómo dicho proyecto se ha internalizado en la población española a lo largo de los años: para ello, daremos cuenta del proceso histórico, y remarcaremos su persistencia hasta el día de hoy en algunos fenómenos sociales que hoy puede reconocerse, aunque esto último se hará de manera muy breve y superficial, pues requeriría toda una labor aparte. Por proyecto intelectual, comprendo que Navarro se refiere al desarrollo teórico y a la confección de textos claramente sesgados que se divulgaron, y que constituyeron la base del sistema educativo; necesariamente, este proyecto procede a mezclarse con el político, pues el franquismo revirtió todo el sistema educativo para que no hubiera recuerdo alguno del pasado republicano. Si bien hasta los textos de aritmética denotaban el adoctrinamiento fascista, pues “en ellos se podía aprender a contar con soldados, batallones, armas o similares”[1], el gran pilar de la propaganda se basó en los manuales de historia. La educación física, sobre la que pueden encontrarse numerosísimos trabajos, fue otro gran eje, pues moldeó los roles de género y reforzó el sistema patriarcal y familiar que caracterizaba al régimen, y que era la base de este. Particularmente interesante resulta la teoría que establecería Wilhelm Reich en su libro “Psicología de masas del fascismo”, aplicado al nazismo, en cuanto a este respecto. Siguiendo la revisión hecha por Frago[2], reconocemos en la confección del sistema educativo franquista dos períodos. A efectos del trabajo que nos concierne, nos centraremos en la primera etapa, pues en esta es donde se ve con perfecta claridad cómo se volcó el modelo ideológico del franquismo en el sistema educativo. De la segunda etapa educativa, que corresponde al desarrollismo tecnocrático, básteme decir que hablar de ella como un avance es un error burdo de interpretación, o en el mejor de los casos, inocencia e ingenuidad en la formulación de la frase, en la utilización de términos. No fue más que una puesta al día, que el propio sistema impidió durante tantos años con su aislamiento y política de abuso y terror. Aquí hago un pequeño inciso: la segunda etapa del franquismo, y esto en términos generales, no fue un progreso, como muchos gustan de afirmar, diferenciando al primer franquismo “malo, autoritario, anquilosado” del segundo “aperturista, modernizado y tolerante”. Un clérigo miembro del Opus Dei y un excombatiente del bando nacional que luego ocuparía cargos en la Delegación de Propaganda del fascismo español, Fernández de Carvajal y Martín de Riquer respectivamente (no sorprendentemente, el segundo, senador de las Cortes Generales de España durante la “transición democrática”), escribirían del segundo franquismo que “es presentado como el régimen que propició el desarrollo económico, la mejora del nivel de vida, y que potenció una dinámica aperturista y tolerante, tanto en lo político como en lo cultural. A este franquismo […] le atribuyen el éxito del proceso de modernización económica y social de España que hizo posible la restauración de la democracia tras la muerte de Franco” (Frago, 2014); una visión claramente obtusa, carente total de contexto. Volviendo a los períodos educativos, el primero, que se corresponde con la etapa de la autarquía y del inicio de la apertura, se caracteriza, como habíamos mencionado, por un proceso de borrón y cuenta nueva. El legado republicano fue aniquilado. Hubo un proceso de cambio de legislación radical: “separación de sexos frente a coeducación, imposición del castellano como lengua escolar frente al bilingüismo, concepción jerárquica de la administración educativa y escolar frente a la participativa, confesionalidad católica extrema frente al laicismo, totalitarismo nacionalista”; un proceso de purga (“La lengua de las mariposas” ha captado, con mucha emoción, este fenómeno). Lo que se aplicó, en definitiva, es lo que Frago llama “pedagogía del terror, del miedo y la delación”. Hubo tres disposiciones legales básicas que establecieron los principios del sistema educativo. La primera, de 1938, estableció un bachillerato elitista y selectivo, donde se oficializaba la enseñanza del alemán, el italiano, Historia del Imperio Español e Historia de la Hispanidad. En 1943, se estableció la universidad católica, falangista, patriótica e imperial. Y en 1945, se entregaba la educación primaria a la Iglesia, con la subsidiariedad estatal. La faceta política de este proyecto ideológico fue muy amplia y claramente totalizante. La faceta intelectual antes explicada se mezclaba e imbricaba en ella. Fue un claro proceso de lo que en ciencia política suele denominarse ingeniería social, por el cual se intentó moldear al ciudadano de acuerdo con una serie de preceptos impuestos por la clase militar y tecnócrata. Haremos un breve resumen de ella, siguiendo el artículo ya citado de José Miguel Delgado Idarreta (2004). El programa de propaganda instaurado por la dictadura fascista en España se ha denominado “cultura de la represión”, pues se aplicó a todas las esferas de la vida cotidiana. Empezando por las menos típicas, si se quiere, al referirnos a propaganda política, se puede mencionar la arquitectura, donde se aprovechó para hablar de una “política social” como la base de la “reconstrucción de España” (dejemos aquí de lado las condiciones miserables en las que se encontró la clase obrera, sobre todo durante el “primer franquismo” del aislamiento); como habíamos mencionado, se intentó crear el prototipo de mujer, pues ella era la pieza básica del sistema familiar; se invadieron las artes plásticas, como la escultura, la fotografía o la pintura; ni falta hacer hablar de la censura ideológica, la gran aniquilación de aquellos pensadores opuestos al régimen, y del exilio de otros tantos en miras de su propia supervivencia, de la censura de montones de libros, y la implantación forzada de otros tantos. Pero el gran peso de la propaganda se ciñó a los medios de comunicación y la prensa, el llamado “cuarto poder”. NO-DO (Noticiarios y Documentales; nivel interno), Agencia Efe (para el control de las noticias internacionales); Ley Súñer de 1938, Ley Fraga de 1966; Delegación Nacional de Prensa y Propaganda, Departamento de Documentación y Auscultación; Radio Nacional de España, Cadena del Movimiento. La lista es interminable, y podrían agregarse aún más elementos. Pero aquí lo que interesa no es hacer una revisión histórica del proceso franquista, sino, como ya hemos afirmado, ver cómo se volcaron los preceptos doctrinarios a la población a través de todas estas instituciones y procesos pseudo-legales. Más allá de las tremendas hipocresías que pueden encontrarse en el pequeño prólogo de la ley Súñer[3], ya mencionada, considero que en éste se entiende perfectamente cuál era ese ideario franquista, y ello de manera muy sucinta y clara. En dicho prólogo, la libertad es entendida como servilismo al Estado. Es libre y digno aquél que sirva a la nación, a la patria, al movimiento; la democracia no es libertad, es un libertinaje que rebaja a la nación a una condición miserable: “Libertad integrada por derechos y deberes que ya nunca podrá desembocar en aquel libertinaje democrático, por virtud del cual pudo discutirse a la Patria y al Estado, atentar contra ellos”. En este sentido, paradójicamente, la libertad se basa en la anulación de sí misma, en la anulación del individuo, supeditado a la comunidad, al interés de la Patria. La prensa “sectaria y antinacional” ha hecho durante años suficientes males al Estado, con su “servidumbre capitalista de las clientelas reaccionarias, o marxistas”, por lo cual ha de despertarse en ella “la idea de servicio al Estado” para “devolver a España su rango de Nación Unida, grande y libre”. Como afirmábamos, en pocas palabras vemos el gran núcleo de la mentalidad fascista. En estas cortas frases no sólo identificamos el pilar del adoctrinamiento de la prensa: vemos las bases sobra la que funcionó esa ingeniería social, aplicada a cada individuo que formara parte de la “Patria”: nacionalismo extremo, autoritarismo, anticomunismo, anticapitalismo (al menos en sus inicios), conservadurismo, imperialismo. Es por esto por lo que interesa este prólogo, además, evidentemente, de por el hecho de que el control de la forma de administración de la propia propaganda, de los mecanismos por los cuales se distribuye, es la base de la eficacia del moldeo del cuerpo social. Hemos visto las facetas que ha tomado el “proyecto político-intelectual”. Hemos referido el sistema por el cual se administraba y se imponía al pueblo, y hemos destacado cómo estas doctrinas invadieron absolutamente la cotidianidad de los hombres, sin posibilidad alguna de recibir estímulos que no fueran los permitidos por la élite dominante; en palabras de Navarro, su aspecto totalizante. Esto, aplicado con una fuerza implacable e indiscutible durante la primera etapa de aislamiento, y aún vigente durante su segunda etapa, aunque con una existencia de oposición gradualmente mayor, necesariamente ha tenido que tener una influencia arrolladora en la mentalidad de los españoles contemporáneos al proceso, y seguramente también la haya tenido sobre los “hijos del franquismo”. Toda posibilidad de pensamiento que pudieran tener los ciudadanos fue restringida por completo, y abocada a los preceptos franquistas. La religiosidad, el machismo, el autoritarismo, la militarización, el nacionalismo, y otras tantas tendencias ideológicas que fueron reforzadas por el pasado régimen perduran hasta hoy, y pueden reconocerse, a veces de manera muy visible, y a veces como una forma subrepticia en el fondo de la mentalidad de los individuos. Esta última resulta, a efectos de nuestro trabajo, la más relevante, pues si queremos ver la influencia que ha tenido el fascismo en la mentalidad española hasta la actualidad, no nos interesa tanto el individuo abiertamente movilizado, que constituye minorías dentro del país (aunque cada vez va tomando mayor fuerza), sino el que, ocultamente, por una cuestión de deseabilidad social y de presión histórica, no manifiesta su pensamiento como realmente es. Recordemos que según todas las encuestas realizadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas, España es un país de centro izquierda (según la escala de auto-ubicación ideológica). Resultado que, claramente, no se ajusta a la realidad. Es una imposibilidad, por cuestiones de espacio y tiempo, acceder a esas minucias del comportamiento que dan idea de unos procesos mentales tan insertos en el fondo de la mentalidad de los individuos (esa suma de comportamientos da cuenta, al fin y al cabo, de cómo es la estructura de pensamiento de un individuo); acceder al discurso social, a la comprensión de por qué se dice cierta cosa, y por qué, en muchos casos, se actúa de una manera completamente contradictoria a la explicación dada. Pero sin duda alguna, existen indicios claros de estos mapas mentales. El comportamiento machista es uno de ellos, y es un fenómeno sumamente vigente que rige la visión que se tiene de la mujer, y por ende, del rol que debe ocupar en la sociedad. El nacionalismo es otro (si bien hay que tener en cuenta la tendencia a nivel mundial que está experimentando, que sin duda requiere un factor explicativo que vaya más allá de la perspectiva aquí tomada): el procés catalán ha dado el aliento a que se manifieste claramente. El racismo sigue vigente: el fenómeno de los hogares sociales, como el de Madrid, es aquí importante, no por la gente que lo conforma y se moviliza de acuerdo a sus principios, sino por el grado de apoyo que logra, y el inmovilismo de gran parte de la población en su contra. Los estigmas sociales también son una consecuencia del pasado fascista, pues lo que rige los principios de moralidad, la “norma social”, encuentra su base en el conjunto de veces que la sociedad se ha manifestado en torno a una cuestión (y, por lo tanto, el peso que el adoctrinamiento franquista ha tenido en ellos). Sin embargo, se ve esperanza. Como indica Vicenç, el fascismo español nunca fue derrotado. Esto es una realidad que nadie puede negar. La nueva estructuración del poder le dio un rol a las antiguas fuerzas franquistas, así como a los nacionalismos del momento, que hasta hoy sigue vigente. Pero la movilización de las nuevas generaciones es cada vez mayor, y los avances del feminismo, de los antifascistas, y de otros tantos grupos reivindicativos, da cuenta de la tendencia cada vez mayor de un sector de la sociedad a erradicar de una vez por todas los legados del pasado. Esa esperanza es la de que la pasión reivindicativa no haga más que dispararse, inundando al pueblo, organizándolo, y encaminándolo a exigir por sus derechos y por el fin de las injusticias que aún lo reprimen.
Juan M. Rojo
[1] Idarreta, J. M. D. (2004). Prensa y propaganda bajo el franquismo. Centros y periferias: prensa, impresos y territorios en el mundo hispánico contemporáneo: homenaje a Jacqueline Covo-Maurice, coor. Nathalie Ludec y Françoise Dubosquet Lairys, 224.[2] Frago, A. V. (2014). Education during francoism (1936-1975). Educar em Revista, (51), 19-35. [3] Ministerio del Interior (1938). Boletín Oficial del Estado, núm 549, p. 6915. Recuperado de: https://legishca.edu.umh.es/2016/07/09/1938-04-22-ley-de-prensa/ Read more ... |
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Posted: 10 Nov 2017 03:44 AM PST
El Proyecto CEM de la OMS y la ICNIRP criticados por la comunidad científica por sus conflictos de interés y por su planteamiento de negación de efectos biológicos no térmicos y consecuencia de la exposición crónica y a largo plazo de la población mundial
Científicos del Grupo BioInitiative y del ECERI han pedido a la OMS que incluya a investigadores que no sean de la ICNIRP en la elaboración de la próxima monografía del Proyecto CEM
Nuevas investigaciones siguen alertando frente a los peligros de la creciente exposición electromagnética
Mientras en el Parlamento Europeo está en proceso una propuesta de resolución para impulsar las redes inalámbricas 5G que incluirán nuevas frecuencias del espectro electromagnético ante las que están alertando expertos científicos por los nuevos peligros para la salud que implicará; el Proyecto CEM –campos electromagnéticos- de la OMS –EMF Project- ultima un documento sobre criterios de salud ambiental envuelto en la polémica desde sus comienzos. La monografía de la OMS sobre radiofrecuencias ha sido criticada tanto por la composición del staff como por los criterios metodológicos del informe. En 2014 el Proyecto CEM presentaba un borrador abierto a consulta en el que no se identificaba a los autores, no se ofrecía los capítulos esenciales ni bibliografía completa, a pesar de que de manera anticipada descartaba toda evidencia de efectos no térmicos para la salud humana. La consulta pública fue considerada por algunos investigadores como farsa pues iba destinada a corroborar la incompleta información ofrecida y no a incorporar nuevas investigaciones.
El Proyecto CEM –campos electromagnéticos- de la OMS –EMF Project- surge en 1996 con el objetivo prioritario farsa de lograr una armonización de las normas de seguridad en cuanto a los límites de emisión de campos electromagnéticos de radiofrecuencia. Aunque países como Rusia y China rechazaron los nuevos baremos, naciones como Polonia y la república Checa aumentaron sus límites a instancias del Proyecto CEM de la OMS. El primer presidente, Michael Repacholi, fue a la vez presidente de la ICNIRP –Comisión internacional para la protección de la radiación no ionizante-, fundada por la IRPA en 1992, y que sigue los postulados y los límites propuestos por el IEEE -Instituto de ingeniería eléctrica y electrónica de los Estados Unidos-. La ICNIRP, que es una institución privada bajo el estatus de Organización No Gubernamental, surge en el ámbito de la industria nuclear, cuyos miembros son por designación interna y de la IRPA y cuyas fuentes de financiación son desconocidas. La ICNIRP ha mantenido una posición de negación de riesgos duramente criticada por excluir múltiples investigaciones científicas que demuestran alteraciones biológicas por debajo de los límites de intensidad de sus recomendaciones. Los Estados Unidos, Canadá y la mayoría de países de la UE como Alemania, Inglaterra o Francia siguen en su normativa los límites marcados por la ICNIRP y apoyados por la OMS. El Proyecto CEM de la OMS en cuanto a planteamientos e investigadores adscritos es indistinguible de la ICNIRP, y la ICNIRP ha sido reiteradamente acusada de seguir las tesis más favorables a la industria de las telecomunicaciones. En la actualidad los seis miembros del grupo principal del Proyecto CEM de la OMS incluida su presidenta pertenecen también a la ICNIRP. Si repasamos los conflictos de interés en el seno de la ICNIRP, nos encontramos con que prácticamente todos sus expertos científicos tiene vínculos con empresas de telecomunicaciones. Mirando los curriculums públicos, pues en muchos casos sus declaraciones de interés ante la ICNIRP omiten información sustancial, este grupo de expertos integrado en su mayor parte por ingenieros, por encima de epidemiólogos o biólogos, trabaja para fundaciones creadas o financiadas por empresas de telecomunicaciones, asesora directamente a asociaciones de ingeniería por el desarrollo tecnológico, tiene investigaciones financiadas por entidades de las empresas de telefonía como la GSM association, la Mobil manufacturer forum o participadas por empresas de telefonía como la MTHR -UK´s Mobile telecommunication and health research program-, o forma parte de fundaciones o programas por la seguridad radiológica de origen público pero financiadas al 50% por fondos privados de la industria como la Fondation santé et radiofréquences de Francia o la Fundación sanidad y radiofrecuencias de Suiza.
En Enero de este año, asociaciones europeas de electrosensibles y en contra de la contaminación electromagnética -entre las que estaban EQSDS y la PECCEM de España- expresaron su adhesión a la carta enviada por el Grupo de trabajo BioInitiative a la OMS pidiendo un panel de expertos equitativo que no estuviera copado por miembros de la ICNIRP afín a la industria de cara a la próxima publicación de la monografía sobre CEM por parte de esta organización. En Marzo, Oleg Grigoriev, presidente de la RNCNIRP –Comisión nacional rusa de protección radiológica- enviaba una carta a María Neira –directora de Salud pública y medioambiente de la OMS y Emilie Van Deventer –directora del Proyecto CEM de la OMS- solicitando un grupo de trabajo de la OMS sobre radiofrecuencias equilibrado en el que estén representados los científicos que corroboran efectos no térmicos, como condición para alcanzar un conclusión creíble. Ese mismo mes, el ECERI -Instituto europeo para la investigación del cáncer y el medioambiente- con sede en Bruselas informa de su reunión con María Neira con la finalidad de que la organización mundial incluya los efectos no térmicos de los campos electromagnéticos en la salud en el documento que se está realizando. En esa reunión, la responsable de la OMS María Neira se mostró abierta a recibir información científica, pero rechazó que se vaya a cambiar la composición del grupo básico de elaboración de la monografía, en el que cinco de los seis miembros pertenecen a la ICNIRP, y se negó a mantener más reuniones. En la actualidad las aportaciones públicas están cerradas y los capítulos 1, 3 y 14 sobre evaluación de riesgos siguen sin estar disponibles para consulta.
En 2006, tras diez años al frente del Proyecto CEM y después de saberse que había estado recibiendo financiación irregular procedente del Mobile Manufactures Forum –MMF- a través de un hospital en Adelaida, Michael Repacholi abandona la OMS. Pocos meses después de dejar el cargo testificaba como perito de la industria ante el consejo designado por el Estado de Connecticut a favor de los trazados de líneas de alta tensión propuestos por la Connecticut Light Power y la United Iluminated Company. Repacholi, que durante su mandato había invitado a las industrias de telecomunicaciones y militar a las reuniones del Proyecto CEM, posteriormente ha participado en actos promocionales de la industria como los realizados por la Association GSM e Hydro Québec. En la actualidad sigue siendo presidente emérito de la ICNIRP. Al frente del Proyecto CEM le sucede Emilie Van Deventer, doctorada en ingeniería eléctrica por la Universidad de Michigan, que entre 1992 al 2000 fue profesora adjunta de ingeniería informática en una cátedra financiada por Bell Canada y Nortel en la Universidad de Toronto. Van Deventer, miembro del IEEE, es contratada en el 2000 para el Proyecto CEM a pesar de no tener conocimientos previos en medicina, biología o epidemiología y haber estado sus investigaciones financiadas por el CRSNG –Consejo de investigación de ciencias naturales e ingeniería de Canadá-, CITO –Communications & Information Technology Ontario- y Nortel. Emilie Van Deventer ha publicado diversos artículos científicos, en su mayoría junto a Michael Repacholi, negando los riesgos para la salud de la radiación de la telefonía móvil. En un artículo científico de 2006, también junto a Michael Repacholi, Van Deventer se posiciona en contra de la aplicación del Principio de Precaución en relación a los riesgos de los Campos electromagnéticos de las tecnologías inalámbricas. Entre las instituciones colaboradoras del Proyecto CEM de la OMS está el ejército de los Estados Unidos, que por medio de la AFORS –Air Force Office of Research Scientif- participa en investigaciones destinadas a descartar los riesgos de las microondas. En este caso los intereses de las compañías de telefonía representados en el Proyecto CEM de la OMS coinciden con los del ejercito de los Estados Unidos en una política para implantar límites permisivos que posibiliten la utilización de radares más potentes y diversos equipos electrónicos militares en todo el mundo.
En 2015 más de 200 científicos expertos en bioelectromagnetismo realizaron un llamamiento a los dirigentes de la ONU y de la OMS alertando sobre el problema para la salud que va a suponer el aumento de campos electromagnéticos de las nuevas tecnologías inalámbricas. En 2011 la IARC clasificó los campos electromagnéticos de radiofrecuencia –emitidos por móviles, wifis y otros dispositivos inteligentes- como categoría 2B o posiblemente cancerígeno. Algunos científicos como Lennart Hardell solicitaron una clasificación más estricta como categoría 1 o demostrado agente cancerígeno. Desde el año 95 en el que Henry Lai demostró un aumento de daños en el ADN consecuencia de la exposición a campos electromagnéticos de microondas las evidencias en cuanto a procesos biológicos, estudios de laboratorio y epidemiológicos respecto de la radiofrecuencia como causante de cáncer se han ido multiplicando. En 2016 el National Toxicology Program –NTP- de los Estados Unidos publicó un avance del estudio encargado por la Food and Drug Administration –FDA- en el que encontraba un aumento de cáncer cerebral y de corazón en ratas expuestas a radiofrecuencia de telefonía. Paralelamente al incremento de la contaminación electromagnética hemos asistido a un aumento de enfermedades como las neurodegenerativas y trastornos de la conducta infantil que diversos autores e informes consideran que están relacionadas con los campos electromagnéticos artificiales. Sin embargo, a pesar de toda esta información científica y de los llamamientos institucionales, científicos y ciudadanos el Proyecto CEM de la OMS prepara una monografía en la cual sólo se considerarán los efectos asociados al calentamiento de los tejidos y descartará cualquier riesgo a largo plazo consecuencia de la exposición crónica a radiofrecuencias a la que está sometida actualmente la población mundial.
Carlos Alvarez Berlana
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Los motivos por los que tantas personas se entregan a causas trascendentes (póngase aquí el término que se quiera, todos trasuntos de la vieja idea de Dios), ajenas en mi opinión a todo valor libertario, se nos antojan tan abstrusos como irritantes; por ello, tal vez el anarquismo necesite siempre de cierto nihilismo, la permanente reflexión crítica con los valores instituidos con el objeto de que germine un nuevo horizonte libertario.
Aunque vivimos en una sociedad de conmemoraciones y cumpleaños, hay ciertas fechas que no se celebran, que se ocultan. Son efemérides incómodas y que, además, no se pueden maquillar para que parezca que se está rememorando otra cosa.
Determinados grupos políticos, curiosamente los que han renunciado a llevar en su programa electoral la derogación de la Ley 15/97, se presentan ante la prensa escandalizados porque los hospitales privatizados de Madrid continúan siendo un excelente negocio para los fondos de inversión.
En dos caras, Vicenç Navarro logra una contundencia y una crítica realmente esclarecedora. Hablando de su vuelta al país en la época de la transición, se sorprende de la tendencia que había en la sociedad española a concebir franquismo y fascismo como términos diferenciables, separados. Y esto es, junto al proceso de transición, la prueba del “éxito de un proyecto político-intelectual promovido por los vencedores de la Guerra Civil”. Este éxito queda tanto más claro a medida que pasan los años. En Salamanca, hemos tenido que esperar hasta el 2017 para que simbología franquista se retirara de la Plaza Mayor, mientras en el resto de la ciudad águilas nos siguen recordando las glorias de “una, grande y libre” nación española.
Mientras en el Parlamento Europeo está en proceso una propuesta de
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