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lunes, 20 de abril de 2020

Tinkunaco 0555/20 - Re: Boletín diario del Portal Libertario OACA

Boletín diario del Portal Libertario OACA

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  • [A-Radio] El primer Congreso Feminista en Polonia - Una entrevista
  • [Vídeo] Rocker y la tradición socialista autoritaria
  • [Libro] Una pandemia llamada autoridad. Compilado anarquista y otros textos sobre el Covid-19, el control social y la crisis permanente del capital
  • Frankenstein o Barbarie: El primer día de la segunda Creación
  • [Radio] La Contratertulia: Coronavirus (con Toño de la CAS)
  • [Publicación] Hackear la pandemia: Estrategias narrativas en tiempos de COVID-19
  • El capitalismo es la pandemia. Coronavirus y trabajadores
Posted: 17 Apr 2020 06:07 AM PDT
A principios de febrero de 2020 la Radio Anarquista de Berlín tuvo la oportunidad de participar en el primer Congreso Feminista en Polonia. En Breslavia le hicimos una pequeña entrevista a una de las organizadoras del congreso sobre la organización del evento y el feminismo en Polonia.
Le agradecemos a las Reporteras del Caos por su apoyo en grabar esta versión en castellano.

Duración: 11 min
Disfruten y pongan la información en sus blogs y páginas web.
Cualquier comentario o sugerencia, por favor al correo: aradio-berlin/at/riseup(.)net.
Más audios en castellano aquí: https://www.aradio-berlin.org/es/audios-3/ 

Entre los audios en castellano recientes se encuentran los siguientes temas:
* Una entrevista desde Concepción sobre el desarrollo, las estrategias y las ideas en la revuelta social en Chile: http://aradio.blogsport.de/2020/02/27/a-radio-auf-spanisch-chile-un-analisis-anarquista-del-estallido-social-desde-concepcion/ 
* Una entrevista sobre Wall Kintun TV, el único canal de TV mapuche en Argentina: https://www.aradio-berlin.org/mapuche-2020-1-wall-kintun-tv-un-canal-mapuche-en-argentina/ 
* Una entrevista sobre trap, anarquismo y revolución en la revuelta social en Chile: http://aradio.blogsport.de/2020/01/24/a-radio-auf-spanisch-chile-dirti-lepra-trap-anarquismo-y-revolucion/ 
* Una entrevista a y un video sobre Rizoma Alzada, una colectiva de música feminista que realiza performances callejeras en la revuelta en Chile: http://aradio.blogsport.de/2020/01/17/a-radio-auf-spanisch-chile-rizoma-alzada-performances-femninistas-como-parte-de-la-revuelta/ 
* Una entrevista con la Coordinadora 18 de Octubre sobre los Presxs Políticxs de la revuelta en Chile: http://aradio.blogsport.de/2020/01/15/a-radio-auf-spanisch-chile-entrevista-con-la-coordinadora-18-de-octubre-sobre-los-presxs-politicxs-de-la-revuelta/ 
ps.: Ahora también estamos en Twitter y Mastodon: Nos pueden seguir por @aradio_berlin!
ps.2: Y por si acaso: Para nuestra labor internacional estamos buscando gente que esté dispuesta a traducir del inglés o alemán al castellano. De esta forma podremos traerles muchos más audios sobre el movimiento anarquista y libertario a nivel mundial.

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Posted: 17 Apr 2020 05:22 AM PDT
Ya Rudolf Rocker, en 1925, denunciaba esa distinción entre socialismo utópico, supuestamente todo el anterior a Marx, y socialismo científico, resultado de las ideas de Marx y Engels. Después de la consolidación del totalitarismo, fascista y comunista, Rocker no podía por menos de realizar una enorme crítica al socialismo autoritario con el título de "La influencia de las ideas absolutistas en el socialismo".
La supuesta "misión histórica del proletariado" solo podía ser ya puesta en entredicho; a una clase social, además de ser imposible establecer los límites para dicho concepto, no puede atribuírsele ciertas tareas históricas ni convertirla en representante de determinadas corrientes ideológicas. Como es lógico, pertenecer a un determinado estrato social no garantiza el pensamiento y la acción de los individuos. Se critica así desde el anarquismo el determinismo económico e histórico, cualquier tipo de proceso natural que se desarrolle al margen de la voluntad humana. Rocker se atreve incluso de acusar al marxismo de absolutista y de hacer un daño irreparable al socialismo al confiar en un desarrollo mecánico y prescindir de las premisas éticas. No puede más que reivindicar a Proudhon, entre los antiguos socialistas, ya que fue el que más insistió en negar una panacea universal que solucionara todos los problemas sociales; encontramos en el francés, aunque existan como es lógico aspectos de sus propuestas que hayan sido superados con el tiempo, una critica feroz a cualquier tendencia absolutista y a todo sistema cerrado. Es un legado incuestionable para el anarquismo, la negación de todo dogmatismo y sectarismo, y la confianza plena en la pluralidad social.
https://www.youtube.com/watch?v=yPpFq2REkmI

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Posted: 17 Apr 2020 05:13 AM PDT
Este compilado nace de la necesidad de aunar puntos de vista de distintxs compañerxs y algunos textos que consideramos pertinentes para profundizar la crítica al fenómeno social de la pandemia del coronavirus, ademas de apuntar a la práctica, en una sociedad de control cada vez más violenta y una crisis que manifiesta nuevamente el fracaso de la sociedad capitalista. El propósito es conformar perspectivas anárquicas / antiautotitarias en una realidad donde la información es aislada, superficial y tecnocrata, y que es resguardada para instituciones, donde los discursos fluctúan entre la socialdemocracia y posturas ecofascistas, racistas y patriarcales; otorgándole más poder a los aparatos represivos, generando discursos fragmentarios que se pierden entre tanta letra, entre la condición evasiva del mundo virtual, donde se desconectan las practicas y análisis de las resistencias contra el nuevo modelo de control social.
Por otro lado la información está al alcance de la mano, donde sólo se decidió compilarla para proponer un mapeo general de los acontecimiento y análisis desde distintos enfoques y experiencias acerca del virus, y plantear perspectivas que señalen a la autoridad como principal responsable de la miseria social, de la devastación de los ecosistemas, sea capitalista o estatal. Ademas de la necesidad del auto cuidado y la conformación de lazos en un contexto cada vez más difícil para cualquier forma de vida. No se trata de ser especialistas ni tecnocratas; se trata , más bien, de conformar maneras de resguardo, enfrentamiento y estrategias de acción, de generar preguntas y profundizaciones sobre una realidad que tiene muchas aristas, pero que no difumina el carácter explotador de la civilización del capitalismo, como tecnomundo, como control social y mental.
Los textos provienen de diversos orígenes, como webs anarquistas, foros, periódicos. Varios de ellos se producen en el desarrollo mismo de los acontecimientos; otros se centran en las posibles consecuencias y causas del fenómeno, y distintos tipos de enfoques en su dimensión devastadora, tanto practica como social, ademas de guías de autocuidado hecho por compañerxs. Es evidente que puede sobrar o faltar material, y hay vasta información y puntos de vista que se pueden seguir adheriendo. Pero lo importante es sugerir un, seguro incompleto, mapeo actual sobre los últimos acontecimientos acerca de la pandemia tanto en su análisis como la multiformidad de enfoques que se están llevando a cabo, que sirva como material de apoyo agitativo, para reflexionar y decidirse a conformar formas de vida horizontales y de respeto con la naturaleza, comprender que estamos en una situación donde el apoyo mutuo es capaz de vencer la paranoia, donde el autocuidado y autonomías son fundamentales para seguir adelante entre compas y cercanxs, en que no estamxs solxs ni lo estaremos nunca en la lucha contra toda forma de control, para la necesidad de pasar a la acción contra el sistema de dominación, aprender críticamente acerca de lo que está sucediendo, y no menos importante: afilar la lucha permanente contra toda miseria autoritaria.
El libro está dividida por temáticas que en muchos casos se pueden confundir, pero es para darle una estructura pensando en lxs lectorxs , y que sea más ágil en la búsqueda. Los textos de análisis engloban gran parte de la extensión debido a que es lo que más encontramos, y también para visualizar las diferentes posturas que se han ido desarrollando a medida que evoluciona la crisis y los estados de excepción.
Por ultimo, el libro no tiene como propósito erigir una verdad acerca de la significación de todas las variantes del conflicto, tampoco existen respuestas claras que se interpreten de la misma manera. Su objetivo, más bien, es plantear, evidenciar y reflexionar acerca de algunas posturas desde una iniciativa individual con apañe colectivx, y abrir preguntas con fines prácticos y contrainformativos para el enfrentamiento contra la autoridad y otros virus en la crisis permanente del capital, y por sobre todo, por la expansión de la anarquía.
Abajo los muros de las cárceles!
Solidaridad y apoyo mutuo contra paranoias y pandemias!
Contra la miseria la rebelión!
Viva la anarquía!

Descargar Libro [PDF]

Algunxs anarquistas

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Posted: 17 Apr 2020 04:59 AM PDT
Con la rigurosidad del taxidermista, Frankenstein rinde tributo a la Ilustración, el periodo de la historia en que se idearon las herramientas con las que se daría forma al socialismo moderno. A medio camino entre la religión, la política y la ciencia, el moderno Prometeo se nos presenta como una profecía sobre el primer día de la segunda creación, monstruosa, pero creación de cabo a rabo.
Que Frankenstein siga vigente con todo lo que se ha escrito de esta novela en los últimos 200 años, es una prueba de su originalidad. En nuestra opinión, si ha sobrevivido al paso del tiempo se debe en gran medida a su propuesta ultramoderna de Prometeo, cuyo significado, como veremos aquí, no se reduce a un mensaje genérico o un adorno del título.
Como todo lo que se sale del tiesto, el relato no fue bien recibido salvo excepciones. La mayoría de los críticos lo obviaron, cuando no tacharon de inmoral o extravagante. Sin embargo, al público le entusiasmó y no tardaría en ser traducida al francés, 1821, apareciendo una segunda edición en 1823.
El éxito sobrevenido era la primera buena noticia en mucho tiempo. Por una vez, Mary Shelley ganaba dinero con su trabajo, y se aliviaban los problemas económicos. La ocasión lo merecía. Lanzaría una tercera edición en 1831 modificando el prólogo donde explicaba el origen de la obra, y retocando algunos pasajes. La decisión resultó fatal, hasta el punto que existen al menos dos Frankenstein, uno el de 1818 y otro el de 1831.
A partir de la revisión de la novela de 1831, un nuevo lenguaje transforma a la criatura en un monstruo, desesperado y sediento de sangre, más que desvalido y confuso. Representando al monstruo como un demonio y a Frankenstein consciente de sus actos y arrepentido, la autora unificaba el mensaje moral de la novela.”1
Con los cambios introducidos, la autora no soló desvirtuó el mensaje original, sino que transformó a su criatura en un monstruo inhumano y vengativo; reforzando también la visión cenital de Víctor Frankenstein como víctima y culpable de todos sus males, por jugar a ser aprendiz de dios; ya que ..espantosas que deben ser las consecuencias de cualquier tentativa de imitar el asombroso mecanismo del creador del mundo.
Imposible escapar a los designios divinos. Los dioses autoritarios, y más aun los que creían en ellos, salían victoriosos. O por decirlo de otra forma, más que un drama de consuelo y esperanza inspirado en la versión de Eschilo, que es tal y como fue concebida; tras la resignificación de los protagonistas se había convertido en un relato de terror o de desaliento. Como si quisiera así, volver a la versión del mito que dejara Hesiodo, quien culpaba a Prometeo de provocar el fin de la Edad de Oro de la humanidad.
La fábula del hombre de Prometeo, y Pandora, la primera mujer, tenía la intención de transmitir un mensaje alegórico. […] no podían admitir de ninguna manera seguir siendo la criatura de Júpiter; daba a entender que Júpiter era, desde siempre, su enemigo”2
Para averiguar las razones por las que la autora se vio forzada a transformar a su Moderno Prometeo, debemos remontarnos algunos siglos atrás, ya que no había sido la primera vez que molestaba la figura del héroe griego. Convertido en un personaje incómodo para las autoridades católicas, su uso en entornos religiosos había sido terminantemente prohibido durante el Concilio de Trento, a mediados del siglo XVI. Las razones de esta medida apuntan a que Prometeo siempre fue considerado uno de los primeros ateos, puesto que el mito negaba que un dios hubiera creado al ser humano. Por descontado, también pesaron en esta decisión los paralelismos existentes entre Prometeo y algunos homólogos bíblicos, entre ellos el mismísimo Jesús, compitiendo ambos por ser el primer redentor, compartiendo tremendo suplicio y un delirante amor por la humanidad.
El caso es que las correspondencias entre ambos personajes míticos provienen de algunas versiones tardías del mito de Prometeo, que sostenían que había creado a los humanos moldeándolos con arcilla, aunque el título de primer alfarero se lo disputaba con su hermano Epimeteo, según Leoncio. La comparación dio de si, ya fuera por las correspondencias entre Eva-Adán y Pandora-Epimeteo, o las supuestas influencias del suplicio de Prometeo en el evangelio de San Juan. Tal fue su popularidad entre los primeros sabios cristianos, que ha llegado a hablarse de un Prometeo cristiano, por ejemplo a partir de San Ambrosio.
..La tierra fue dada en común a todos los hombres, nadie puede llamarse propietario de lo que sobre, después de satisfechas sus necesidades. Lo sacó del fondo común y solo por la violencia puede conservarlo..”3
Cabe añadir que Prometeo no fue el único mito ex-purgado, relegado a la segunda división de las mitologías, ya que aquel concilio censuró a su vez todo tipo de simbología pagana. Prometeo y el resto de divinidades paganas a las que la plebe era tan aficionada, no debían mezclarse con las divinidades oficiales ni en los libros, ni menos en las paredes de recintos sagrados. Este hecho, vendría a confirmar la frase de William Godwin, padre de Mary Shelley, quien solía repetir que toda obra de arte era una forma de autoridad.
Estas palabras valientes para su época, sin embargo, repetían en síntesis libertaria lo mismo que leemos en casi todas las leyendas populares del planeta. La rebelión es la vida, la sumisión la muerte como dijo un mejicano libre. Es decir, la idea fuerza de que la lucha entre los de abajo y los de arriba era parte esencial de la naturaleza humana, y que la perfectibilidad de la especie siempre comenzaba por el más débil, eso sí, con la ayuda de los audaces, como Prometeo.
..la rebeldía del hombre es tal, que todas las religiones la simbolizan en sus mitos. Prometeo arrebatando el fuego del Olimpo, los gigantes escalando el cielo, Satanás y sus ángeles disputando el trono a Jehová, Adán y Eva comiendo la fruta del árbol prohibido, los hombres fabricando la torre de Babel, símbolos son, y no más de esta rebeldía”4
Sirva esta introducción, para exponer las razones por las que Prometeo era un personaje controvertido en la época de Frankenstein. Por así decirlo, estorbaba en el imaginario de la Europa post-napoleónica, donde el fanatismo religioso campaba a sus anchas. Frankenstein había venido al mundo, en uno de aquellos momentos de la historia contrarios a la interpretación libre de las cosas divinas y humanas.
Pero volvamos al mensaje original de la novela. Ante todo, hemos de considerar que Prometeo pertenece al patrimonio de la humanidad, y es uno de los mitos más misteriosos por su antiguo significado. Trata ni más ni menos que del creador de la humanidad, es decir, la representación de las fuerzas primigenias que modelaron nuestra especie.
El Prometeo clásico, entre otras hazañas que se le atribuyen, robó el fuego del Olimpo símbolo de la inteligencia creativa, en principio más por amor al género humano, que por odio a sus superiores. Quería beneficiar a la especie humana permitiendo que se orientaran de modo consciente en la senda de la evolución, pasando de ser el más perfecto de los animales, a transformarse en un dios en potencia, dotado de razón y de cultura. Por tanto, uno de los ejes de Frankenstein giraría en torno al tema de la rebeldía contra la autoridad, una rebeldía que va dirigida a subvertir el orden natural y social.
O por concretar un poco. Como el Prometeo de siempre, Frankenstein muestra un deseo inagotable de saber, el esfuerzo no solo de dar solución a los problemas derivados de la hostilidad de la naturaleza y de la imperfección del mundo, sino de crear vida. Por tanto, si el Prometeo griego es el progenitor de la humanidad con el beneplácito divino, el Prometeo de Mary Shelley propone la creación de una nueva estirpe humana prescindiendo de los dioses, regenerada por procedimientos secretos en un laboratorio. Sin embargo, tratar de alterar ritmos evolutivos para crear un hombre por medios mecánicos tenía sus riesgos.
Me faltaba embalar mis instrumentos de química; para ello, debía entrar en la habitación que había sido el teatro de mi odioso trabajo, y tocar estos utensilios que, de solo verlos, me puse pálido.”5
Este extraño gusto por recrearse en animales y personajes monstruosos con atributos humanos, partía de la necesidad de aportar visiones racionales sobre las rarezas y singularidades que se iban encontrando en la naturaleza; o que eran generadas artificialmente o contra-natura. Todo ello con argumentos cada vez más distanciados de justificaciones mitológicas o religiosas. Básicamente, los monstruos servían para hacerse una pregunta, ¿eran obra de la naturaleza o un aviso de los dioses?
Todo es grandioso y admirable en la naturaleza; y no se ve nada que impida su trabajo al artesano [..] No te pido que te metas en tu taller para dar forma a un hombre de espíritu, un hombre bien hecho, una mujer hermosa: la empresa es dura y está fuera de tu alcance; me contento con que intentes tan solo hacer un jorobado, un loco, un monstruo..”6
Casualidades de la historia, o no, casi al mismo tiempo que nació Mary Shelley, habría aparecido una nueva disciplina, la teratología o ciencia de las monstruosidades orgánicas. Uno de sus precursores fue Étienne Geoffroy Saint-Hilaire [1772-1844], quien desarrolló sus teorías a partir de las investigaciones que hizo en Egipto, en paralelo a la invasión napoleónica; por eso la piel de la criatura de la novela es descrita como la de una momia. Según Saint-Hilaire, los monstruos no solo eran necesarios, sino la mejor forma de estudiarnos a nosotros mismos.
En paralelo a lo anterior, si Prometeo representa a la especie humana, Frankenstein nos hablaría de nuestra evolución como especie cuando aun no se habían establecido las bases teóricas del evolucionismo. Por ello, se cita en el prólogo a Erasmus Darwin, abuelo paterno del famoso Darwin, quien siguiendo la idea de que no existían barreras entre las especies, experimentaba con la electricidad y la creación de vida artificial.
A pesar del interés mostrado en la novela por los estudios sobre genealogía evolutiva, no se cita al padre del evolucionismo Jean Baptiste Lamarck; cosa extraña, ya que su libro Filosofía zoológica, 1809, circuló ampliamente por Inglaterra. En cualquier caso, algunas de las ideas de Lamarck sí pueden rastrearse en Frankenstein; por ejemplo, que todos los seres tenían un origen común, enlazándose entre ellos formando una larga cadena, o aquella idea de la influencia del medio en la evolución de las seres vivos.
Las obras de hombres geniales (la de los filósofos modernos), aunque erróneas, siempre terminan convirtiéndose en beneficiosas para la especie humana..”7
Tomando a Frankenstein como distopía teratológica, en la que confluyen los últimos descubrimientos en ciencias naturales y las primeras ideas socialistas, procederemos a una adecuada clasificación del singular monstruo de Frankenstein dentro de la galería de híbridos antropoides –hombre máquina, hombre vegetal, hombre mineral..-; entendidos estos, como arquetipos antropomorfos que tendía a asimilar las pasiones humanas a las de otros seres vivos, o no tanto.
La criatura de Frankesntein sería pues, catalogable como una variante artificial del hombre animal. Esto nos lleva a pensar que, si Prometeo había creado a los humanos a partir de trozos de diferentes animales, después de escoger la cualidad dominante en cada especie, Víctor Frankenstein recogió las partes más armoniosas de cada humano, queriendo componer en su criatura las mejores cualidades de toda la especie.
La naturaleza contiene los fondos para todas sus variaciones posibles; pero solo el azar o el arte los pone en juego. Así es que aquellos cuya industria se dirige a satisfacer el gusto de los curiosos son, por así decirlo, creadores de nuevas especies..”8
Hermano hombre, hermano lobo, hermano sol!. Ya que nos movemos en el plano entre naturaleza y sociedad, más concretamente en el ámbito de la zoología social, podríamos hacer un paralelismo entre el monstruo de Mary Shelley, y aquellos especímenes extinguidos que aparecían de tanto en tanto en las excavaciones geológicas de la época.
Como representación del mito de la metamorfosis, la criatura de Frankenstein sería pues, un humano mutante que, por prematuro en la línea de la evolución, no prosperó. Más allá de sus deficiencias o características más o menos monstruosas, o de que aparentemente no prosperara, anunciaba y preparaba el terreno para su eclosión definitiva en un momento evolutivo posterior, cuando las condiciones fueran más favorables. El biólogo Oswald Heer las llamaría especies proféticas.
Los individuos en quienes la potencia cerebral es suficientemente intensa para vencer la herencia y el miedo [..] forman la falange de los precursores, los cuales, nueve de cada diez, son los perseguidos. Aparecen como esos seres que la paleontología ha llamado especies proféticas..”9
Tras pesar, medir y clasificar a nuestra criatura dentro del universo de los monstruos, podemos decir, que la quimera de Frankenstein estaría encuadrada dentro del orden híbrido de los animales políticos –Prolem Sine Matre Creatam-, y habría sido el primer individuo de una nueva especie, aparecida por mutación social y ambiental inducida.
Los tiempos estaban cambiando, y para siempre. Si para Voltaire, los sabios insobornables y temidos por los poderosos eran los primogénitos de Prometeo, la autora noveló en clave científica y utópica la vida del que fue el primer eugenista contemporáneo. En este sentido, el Dr. Frankenstein, sería el responsable de haber creado en su taller al primer rebelde contemporáneo, un prenauta de la revolución apretando el paso biológico en una nueva reformulación de Prometeo; un fantasma del futuro que amenazaba con colonizar el planeta como si se tratara de una plaga universal.
¿Por qué tú, madre y artista, no has sabido llegar hasta el fin? Escultora humana, cruel y trágica, que rompes la vida de tu obra hecha carne de tu carne. Ante su rebeldía, la deshaces en un gesto monstruosamente sereno..”10
Como hemos señalado antes, se trataría específicamente de una variante artificial de animal político, lo que nos conduce a otro de los fenómenos sociales de la época, ya que el hombre autómata estaba mutando en el obrero máquina.
Si el ingeniero francés Jacques de Vaucanson [1709-1782], siguiendo escrupulosamente los principios de la anatomía y la fisiología, fue el creador de los primeros robots, y luego el inventor del primer telar completamente mecanizado que abría camino al capitalismo industrial; Mary Shelley, partiendo de los últimos descubrimientos en física y zoología, se dedicó a diseñar -sin trucos de por medio- al primer humanoide consciente nacido de la Ilustración y animado por la razón y la libertad, un ser quimérico que reunía la unidad del individuo contemporáneo y la multitud de sus manifestaciones colectivas; es decir, al primer proletario moderno.
Una Constitución escrita, tal y como la que rige hoy día a los franceses, es un autómata, que solo posee la apariencia de algo vivo. El hombre, por sus propios medios, es a lo sumo un Vaucanson; para ser Prometeo, hace falta subir al cielo..”11
Este nuevo mensajero de la humanidad, cuyo objetivo no era otro que salvar a la especie de su auto-liquidación, en nada se parece a la imagen que el cine ha creado de la criatura de Mary Shelley, torpe, patoso y sin destrezas físicas.
Por contra, la autora concibió inicialmente a la criatura proto-típica de Frankenstein como un revolucionario de complexión, es decir, todo fuerza y cerebro, con una voz bronca y de una estatura superior a lo normal. En el mismo sentido, también le atribuye otros súper-poderes que podemos asociar con el frenesí revolucionario; como la fuerza física, la agilidad, la velocidad, o la capacidad de soportar bajas temperaturas. Además, puede pasar mucho tiempo sin comer, y no le gusta ni la carne y ni el alcohol.
..Yo no era de la misma naturaleza que el hombre [..] Mirando a mi creador, no veía ni escuchaba nada que se me pareciera. En estos momentos, me preguntaba si yo era un monstruo, una deformidad que todo el mundo rehuía y repudiaba” 12
Frankenstein entendido como individuo colectivo, sería aquel que nunca muere según la frase de Auguste Compte, o para ajustarnos mejor al final que nos plantea la novela, el que siempre vuelve como sucede con la revolución.
Un humanoide monstruosamente bello al que la autora le atribuye rasgos propios del humano del Porvenir, un ser que habría alcanzado un estado de desarrollo mental más completo en todos los aspectos. Es decir, no aspiraba solamente a cumplir con el ideal griego de hombres bellos, sabios y fuertes, sino que busca además que sea naturalmente bueno y con un irrefrenable deseo de libertad, porque la vida sin libertad no es digna de ser vivida.
Si Diderot se imaginó al hombre del futuro como una calabaza con patas, por aquello de que viviríamos del aire y solo necesitaríamos pensar y movernos; de forma similar, el monstruo de Frankenstein aparecería dotado de mayor inteligencia y capacidad de razonamiento gracias a las aplicaciones de la electricidad, pero a su vez cada vez más solo y asilado de sus semejantes como en la más real de las distopías contemporáneas.
..Se acercó: su figura transmitía un dolor amargo, mezcla de desdén y de perversidad, y llevaba al mismo tiempo la huella de una fealdad demasiado horrible, para ser soportable a los ojos de los hombres.”13
Tras apuntar los datos taxonómicos de la criatura, debemos certificar que Frankenstein tuvo una de sus fuentes de inspiración en el escritor francés Félix Nogaret [1740-1831]. Parece evidente que Mary Shelley tuvo acceso a su libro Le Miroir des événements actuels, ou La belle au plus offrant. Histoire à deux visages, 1790; novela política donde aparecía un inventor llamado Frankenstein, que tenía una imperiosa necesidad de encontrar una mujer. Para ello creaba un autómata, símbolo de una Francia regenerada donde triunfaba la ciencia sobre la superstición, el cual, se encargaba de seducir a una joven con el objetivo de que se uniera al nuevo Prometeo para instaurar una sociedad secularizada, enfocada al progreso humano.
Chaque homme trouve sur la terre
Quelque attribut d’ambition
Qui décèle son caractère.
Chaque homme prise sa chimère;
Et meurt dans son illusion”14
Si esta obra es curiosa por su evidente conexión con Frankenstein, no lo es menos la trayectoria de Nogaret, al que intentaron relegar al olvido por haber difundido en sus libros una visión libertina del amor. Sin embargo, sus gustos eran bastante más amplios, caracterizando sus escritos por un tono cínico y vanguardista muy aplaudido entre otros por Voltaire, Restif de la Bretonne, con los que intimó. Nogaret no solo era un escritor de éxito a finales del siglo XVIII, que se manejaba con elegancia entre los clásicos griegos, sino que además fue iniciador de diversas sociedades científicas, y sobre todo un gran divulgador. En un pequeño laboratorio que tenía en su casa de Versalles, junto a su colección de pájaros disecados y extraños minerales, Nogaret llevaba a cabo sus investigaciones en el campo de la química o de la electricidad, y recibía la visita de eminencias de la época como Buffon o Benjamin Franklin.
..¿Qué pasa si meto en escena a un físico en lugar de un naturalista? -Te equivocarías, harás que tu personaje tenga que andar a cuestas con los instrumentos, sería una especie de máquina de laboratorio, con aires de charlatán. Mejor sería que dejaras al físico meditar profundamente en su gabinete, y que aprenda en crudo las lecciones necesarias para el hombre condenado por sistema a vivir encerrado en un recinto estrecho..”15
Su condición de burgués ilustrado cambiaría después de 1789. Nogaret no dudó en adscribirse al jacobinismo más intransigente, asumiendo cargos municipales y por encima de todo, convirtiéndose en uno de los poetas de la revolución, aclamado por sus cantos patrióticos –Le Proces de l’Age d’Or, l’Ode a la Nation, 1792-. Más interesante si cabe, es que desde la primavera de 1793 debió caer en desgracia, ya que se apartó de sus actividades políticas de forma súbita, pasando a colaborar en el ministerio de Instrucción Pública, cercano por tanto a algunos de los amigos de Mary Wollstonecraft. En concreto, interesa su trabajo hasta 1795 como bibliotecario del depósito del Arsenal de París, donde se concentraron además el grueso de las incautaciones de papel impreso que se realizaron, un fondo documental que la madre de la autora pudo haber consultado para su investigación sobre la historia francesa.
Creadores de los derechos humanos, a vosotros os lo debo. Filósofos plebeyos, fuisteis los primeros en levantar la frente majestuosa, durante demasiado tiempo curvada hacia el suelo, como la frente servil de los animales [..] Mejor dicho, animasteis con un fuego divino los mármoles insensibles. Entre estos hombres nuevos, aun veo algunos inmóviles; que dudan de sus facultades; que temen dar un paso; que se asustan cuando hablaban de libertad: si bien todos conocemos su forma de moverse, la experiencia endurece a los más tímidos; los resortes se han activado y el prodigio tiene lugar..” 16
No sabemos si la autora tuvo conocimiento del autómata sensible de Nogaret a través de los documentos de su madre, o rebuscando en la librería de su padre, pero una cosa está clara: la revolución es el marco histórico y político en el que se desarrolla la novela de Mary Shelley.
A los que consideren que sufrimos los primeros síntomas de la enfermedad del ergotismo, como le sucedía a Marat, debemos recordar que estas ideas cargadas de milenarismo flotaban en la atmósfera de la época, y no solo porque tras la erupción del volcán Tambora en Indonesia en 1815, los atardeceres enrojecidos, o las nevadas de color sangre hubieran desatado una ola de fanatismo por Europa.
Más que una anécdota, estas circunstancias debemos elevarlas al nivel de categoría, al menos en los círculos en los que se movía la familia Godwin. Así, como Prometeo encadenado que espera a Epimeteo libertador, encontramos al científico y teólogo fundador del unitarismo, Joseph Priestley, quien después de comparar las profecías bíblicas y sucesos históricos recientes, había llegado a la conclusión de que la llegada de la revolución francesa era el anuncio de la Segunda venida de Cristo. Incluso le concretaba poco después a un amigo, en una carta, que tendría lugar en unos 20 años. En esta misma línea, podríamos citar la obra The Rights of Men de Thomas Paine; o incluso a Coleridge y Southey, quienes comenzarían a escribir juntos en 1796 un poema que se inspiraba en la figura prometéica de Juana de Arco, que regresaba en clave revolucionaria para conducir a la humanidad a un mundo mejor.
La revolución no había durado más de cinco años. Estos cinco años son para Francia cinco siglos. Quizás jamas sobre la tierra, en ninguna época, salvo la era de la encarnación de la idea cristiana, ningún país produjo en tan corto espacio de tiempo una semejante erupción de ideas, de hombres, de naturalezas, de caracteres, de talentos, de crímenes, de virtudes..”17.
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Y si la revolución francesa está considerado el origen directo de la política contemporánea, el momento clave en que el modelo democrático se impuso a las tiranías monárquicas, se debió a Prometeos como Mary Wollstonecraft, inductiva, profética y volcánica, en estrecha colaboración con Epimeteos como William Godwin, deductivo, tranquilo y de reflexiones lentas.
Como ya nos hemos ocupado en otro lugar de la Ciudadana Frankenstein, hablaremos del abuelo de la criatura; ex-clérigo unitarista que si bien no destacó en su vida por haber arriesgado el pellejo, como sí hizo su compañera, debemos atribuirle una relevancia equivalente en el plano filosófico. No por nada, está considerado uno de los precursores del socialismo libertario, y eso sin salir de casa por así decirlo, ya que no consta que nunca viajara fuera de Inglaterra. Su mayor mérito, haber imaginado un sistema de gobierno radicalmente nuevo, basado en la justicia social, y materializarlo en su libro Investigación acerca de la Justicia Política, 1793.
Si pudiera probarse que una sana institución política es, entre todas, el instrumento más poderoso para promover el bien general, o, por otra parte, que un gobierno erróneo y corrompido es el más formidable adversario del mejoramiento de la especie, se concluirá de ahí que la política fue el primero y más importante motivo de la investigación humana..”18
Si la trilogía de Esquilo divulgaba doctrinas esotéricas, hasta entonces transmitidas sólo a los iniciados y custodiadas celosamente en el seno de colegios sacerdotales; lo que hizo Godwin fue difundir, de una forma sistemática y accesible, los principios fundamentales de la ciencia política moderna basada en la razón y la libertad. La apuesta era radicalmente nueva, ya que suponía llevar hasta las últimas consecuencias teóricas los postulados de la revolución francesa.
Este libro, sueño utópico de progreso humano y de justicia, ha sido equiparado a los grandes tratados de la Grecia clásica por su influencia. Sin embargo, no tuvo apenas eco fuera de Inglaterra y más allá de los círculos intelectuales. Sus ideas, como gérmenes de esperanza en busca de huésped, quedarían desactivadas durante varias décadas por los acontecimientos que ensombrecieron el continente europeo. Todo ello hasta que uno de los fundadores del socialismo, Jean Jacques Proudhon, comenzara a hablar de las mismas cosas en la década de 1840, según él, sin haber leído a Godwin.
Nada parece más monstruoso que lo que se mira demasiado cerca. Nada es más inverosímil muchas veces que la realidad misma”19
No entraremos en controversias sobre la paternidad de la idea, puesto que lo interesante es resaltar que Prometeo, símbolo de la especie humana, se emanciparía por medio de su esfuerzo y de su trabajo, frente a lo que sucedía con los dioses autoritarios, que concedían arbitrariamente la salvación como una gracia.
Si el Prometeo clásico robó en su momento el fuego, que por cierto siempre fue de propiedad exclusiva de las divinidades, y lo repartió entre los humanos -con la colaboración de Epimeteo-, para crear así las artes y los oficios, es decir, el reparto de las cargas del trabajo como explicó Platón. Lo que Proudhon propuso, era la necesidad de abolir la propiedad del fuego en nuestra era, es decir la propiedad privadaCon esta afirmación, el más moderado de los anarquistas atacaba directamente al totem del capitalismo. Su objetivo era ponerlo al servicio de la colectividad, nueva encarnación moderna de Prometeo.
Dios imbécil, tu reinado ha concluido: busca entre las bestias otras víctimas. Sé que no soy ni podré jamás llegar a ser santo; ¿y cómo lo habrías de ser tú si te pareces a mí? Padre Eterno, Júpiter o Jehová, hemos aprendido a conocerte: tú eres, tú has sido, tú serás siempre el rival de Adán, el tirano de Prometeo…”20
Partiendo de la idea de la sociedad como artificio humano revolucionario, Proudhon oponía a los fenómenos puramente individuales la fuerza de la colectividad, y para hacer comprensibles las necesidades económicas de los grupos humanos, llamó Prometeo a su idea de la sociedad-persona, es decir, la sociedad como ser único. En un tono entre mecanicista y misticista, llegó a considerar el trabajo como el origen de todos los bienes de la sociedad, y por tanto, la única esperanza para regenerar la especie. Para Proudhon, la promesa del progreso surgía de la organización del trabajo, rito y base fundamental de la vida moderna, donde la función reemplazaría a la clase social, organizando no solo la producción, sino la distribución de las relaciones entre humanos. Incluso llegó a hablar de una segunda creación en el seno de la creación humana
..es máxima admitida en las sociedades modernas que el verdadero culto a la humanidad es el trabajo, la nivelación de las condiciones de existencia, la guerra a la molicie y a lo frívolo, la solidaridad jurídica y económica, algo, en fin, que haga a nuestra especie recorrer en todas direcciones la historia sin separarse un solo momento de la órbita infinita de la justicia”21
Partiendo de que Frankenstein es una inversión iconoclasta y algo perversa del mito de la creación, creación infausta, pero creación al fin y al cabo, la prometéica criatura de Frankenstein supone un desafío al orden natural y divino existente, proponiendo un nuevo orden desacralizado basado en el hombre, donde la sociedad es el sujeto principal de la historia.
Si el sociobiológo Edward O. Wilson, ha sugerido que el mito clásico de Prometeo es la manifestación de una memoria arcaica proveniente de la fase en la que el Homo Habilis adoptó por primera vez la herramienta, comenzando el viaje evolutivo de animal a humano; es decir, el responsable de que comenzáramos a caminar erguidos. El Prometeo de Mary Shelley también nos presenta por medio de su criatura monstruosa una regeneracíón de la condición humana en toda regla; estaríamos por tanto, ante el primer hijo de la revolución, ante una fábula futurista sobre el primer día de la Segunda Creación. Frankenstein, reencarnación del Prometeo portador del fuego de la civilización, se nos presenta pues, como presagio de la era del socialismo, nueva era que inauguraba el reino de la libertad sobre la necesidad.
La humanidad está hace muchos años en un período trabajoso, como todos los periodos revolucionarios. Sólo a la luz de la ciencia se le puede abrir otra época más afortunada, y urge que, cual otro Prometeo, se empeñen las nuevas generaciones en arrebatar esta luz del fondo de los cielos. Pesa sobre ellas este deber sagrado..”22
Podríamos decir, que si el Prometeo clásico robó el fuego de los dioses para entregarlo a los hombres y poder crear con él todas las artes y las ciencias que posibilitaron el desarrollo de la civilización, el moderno Prometo se ve obligado a regresar de nuevo y tratar de reparar los desastres generados en su primera visita. Estos errores responderían a ciertos aspectos negativos de su personalidad, que pese a su audacia y sus buenas intenciones como benefactor de la humanidad que era, tenía también, todo hay que decirlo, un toque bipolar, paternalista y tramposillo.
De alguna manera, estos detalles demasiado humanos de Prometo habrían sido transmitidos a los humanos en forma de buena disposición para el uso del fuego y para adquirir la técnica con que desarrollar las artes o los oficios, pero sin una base moral y política sólida. Podría hablarse de ciertos efectos secundarios, trasmitidos a lo largo de las generaciones en forma de deseos de bienes materiales exacerbados, provocando que una parte de ellos decidiera apropiarse de los medios de producción de la mayoría, esclavizando a sus iguales con el yugo del trabajo. Y lógicamente, que para defenderse de los previsibles ataques, se hubieran creado monstruos como el estado, los reyes o los ejércitos.
Hércules al libertar a Prometeo se olvidó o no le fue posible aplastar para siempre más al perverso buitre, que desde entonces ha seguido acosando a la humanidad laboriosa”23
Llegados al final, hemos de reconocer que no hemos aportado mucho al conocimiento ni de la novela, ni puede que del viejo Prometeo; pero sí abrimos una puerta a futuras investigaciones. Si el hombre está emparentado con el mono, el socialista vendría de la familia del monstruo.
Mientras el reloj de la historia seguía fuera de hora y aprovechando el vacío de poder, había aparecido un extraño ser al que no todos se atrevieron a mirar a la cara. Su fama le precedía. Se trataba del genio de la revolución, retador y fiero, que se asomaba desde la entrañas de la humanidad junto a su vástago más temido, un monstruo con cara de ángel que al que poco después llamaron socialismo, y al que algunos creyeron capaz de zamparse a la humanidad entera de un solo bocado. Sus palabras no eran de este mundo.
Suprimid la administración, ahogad al monstruo, derribad al minotauro, demoled la fortaleza, ¿qué queda? Las doctrinas ¡nada más! ¡Las doctrinas individuales que no tienen medio alguno para imponerse! Doctrinas aisladas, tímidas, confusas que veréis correr, sofocadas, para encontrar protección y garantía en el seno de la gran doctrina humana: la equidad..”24.
Para no extendernos en ello, pondremos un ejemplo concreto del paso del mito al logos de la revolución; y nos centraremos en la península ibérica, tierra de Sísifos, Tántalos y Prometeos.
Monstruo del hambre-El Pancaro x Andalucia_La Campana de Gracia 31-03-1894El monstruo del socialismo, auténtico bú de la burguesía y los sectores reaccionarios, no se hizo esperar. La primera vez que se oyó hablar de él fue en la década de 1840, justo cuando empezaba a circular la palabra socialismo, aunque aun de manera vaga e imprecisa. Al mismo tiempo, se estaban fraguando en la clandestinidad las primeras sociedades obreras y comenzaban a ser declaradas las primeras huelgas de orden laboral.
No tardaría en salir de su antro el Pancaro, definido como monstruo de los motines de subsistencias provocados por el aumento en el precio de los bienes de primera necesidad -sobre todo el Pan-. Autentico precursor simbólico del socialismo ibérico, los primeros avistamientos del bicho fueron en Andalucía, y el saber popular decía que venía de América y que su grado de destrucción se equiparaba al del cólera, la guerra o la usura. No iban desencaminados, ya que el incremento del precio del pan fue el desencadenante habitual de revoluciones, entre ellas la francesa de 1789; de hecho, a lo largo de todo el siglo XIX, el hambre o el despotismo se convirtieron en las principales causas de la conflictividad.
Olvidemos un momento el formidable monstruo, causa de todas las revueltas y desdichas y al que un poeta español llamaba Pancaro en tiempos en que todavía no se conocían más Huelgas que las de Burgos..”25
Si Diderot decía que la más alta misión del artista era la creación de monstruos, la del historiador sería recuperarlos y catalogarlos.
Frankenstein sería pues, un relato fantástico sobre un humano regenerado construido desde la razón y la ciencia, pero que se rige por la lecciones de cosas extraídas de la revolución francesa. Producto mismo de la colectividad humana, anti-paradigma de la cultura capitalista y reflejo deformado de la modernidad naciente, el moderno Prometeo se presenta como esperanza de la revolución. Pero lejos de ofrecernos una determinada visión sobre las insurrecciones populares, es un grito que afirma un destino colectivo. Preparar las conciencias para una revolución personal que ha de preceder al gran terremoto.
Jamás la revolución había sido más completa que aquella qui había tenido lugar en mis sentimientos después de la tarde de la aparición del Démonio…”26
Frankenstein, esfinge misteriosa que se pierde en la oscuridad y la distancia, nos plantea un final abierto, un enigma sobre nuestra supervivencia como especie.
El monstruo de la revolución, tan bárbaro como bondadoso, ¿acabará por traernos la edad de oro de la humanidad o el fin del mundo tal cual lo conocemos?.
Alacant Obrera
NOTAS:
  • TYLER: Frankenstein. A cultural History. Norton, New York, 2007, p. 98. Sin duda, lo que más ayudo al éxito de la novela fueron sus adaptaciones teatrales, no solo en Inglaterra, sino también en Francia. En todos los casos, y no fueron pocas, se reforzaba aquella visión conservadora y maligna del personaje central que ha sido la más habitual luego en el cine. Incluso se popularizó entre los ingleses una expresión; ..Ser perseguido o arrastrado por su propio Frankenstein.
  • BALDWIN, Eduard (seud. William Godwin): The Pantheon, or Ancient History of the Gods of Greece and Rome. London, 1806, p. 97. A Eschilo, como a Mary Shelley, tampoco le fue muy bien que digamos tras escribir su famosa trilogía sobre Prometeo. Cuentan que tras augurarle los oráculos que, por impío, se le caería la casa encima y tendría una muerte trágica, se fue a vivir al raso, pero no se salvó, ya que le mató la mismísima águila de Zeus, dejando caer una tortuga sobre su calva.
  • AMBROSIO de Milán: Las Dominicales del Librepensamiento 20-01-1892. Tras la muerte de Godwin en 1836, cuyas ideas combinaban la moral cristiana con principios de la escuela estoica, Mary Shelley no quiso publicar Genius of Christianity Unveiled, serie de ensayos donde su padre trataba asuntos religiosos, y que no vería la luz hasta 1873. Godwin se oponía a todo tipo de doctrinas totalitarias, especialmente las que imponían el servilismo; ideas que influyeron en Percy Shelley, capaz de unir en su Prometeo Liberado los ideales de fraternidad revolucionaria y la evocación panteista de Cristo -su obra se ha definido como poética del futuro de la humanidad-.
  • PI i MARGALL: La Ilustración Artística 02-11-1885. Ni Godwin ni Shelley eran ateos, aunque éste, al inscribirse en un hotel de Ginebra, dijera que su profesión era Ateo. Provocador nato, tan solo buscaba que le echaran como pasó en la universidad, tras su Manifiesto en defensa del ateísmo, 1811Pero su ateísmo era lógico, espiritual en la línea de Voltaire, quien los consideraba unos impostores, comparables a los creyentes más fanáticos, ..“Basta de creer que la religión pueda ser útil al hombre. Tengamos buenas leyes, y podremos prescindir de la religión. Pero se necesita una para el pueblo, dicen; lo divierte, lo contiene. ¡En buena hora! Dadnos pues, en ese caso, la que conviene a los hombres libres. Devolvednos los dioses del paganismo”, Sade: Franceses, un esfuerzo más si queréis ser republicanos. Filosofía en el Tocador. Librodot, 2002, p.71.
  • SHELLEY, Mary: Frankenstein, ou le Prométhée moderne. Tomo 2. Imp. Corréard, París, 1821, p. 74. Estos métodos experimentales nos remiten primero al Golem de la tradición judía, o al Homúnculus del alquimista Paracelso; y de todo ello publicaría William Godwin un libro en 1834, The lives of the Necromancers. Además, la propia Mary contaba en su novela, The Mortal inmortal, 1833, la vida de un alumno de Cornelius Agripa, que alcanzaba a negar la muerte tras beber un elixir alquímico.
  • La BRUYERE: Les Caracteres ou les Moeurs de ce siècle. 1688, pp. 483-484. Del gabinete a las calles parisinas, después de la revolución fue imponiéndose una moda arquitectónica que incluía gárgolas monstruosas como ornamento en iglesias o edificios públicos. El ejemplo más bizarro serían las ferias populares, donde jorobados, enanos, tullidos y todo tipo de caprichos de la naturaleza eran exhibidos ante el público. En España, incluso aparecieron los compra-niños, individuos que compraban niños e incluso bebés para producir un monstruo de feria, deformando sus extremidades durante el crecimiento. También, Brunet: l’Appel du monstruoeux, pensées et poétiques du desordre en France au XVIII siecle. París, 2008, pp. 32-34.
  • KREMPE, Profesor de Filosofía Natural en la Universidad de Ingolstad, Shelley: Frankenstein, ou le Prométhée moderne. Tomo 1. Ob. Cit, p. 106. Inspirados en las teorías de Keppler o del pre-darwinista Buffon sobre la influencia del medio en los organismos, Diderot y Maupertuis habían desarrollado una teoría del universo diseñada para restaurar los valores del ser humano. Su propósito era que, a partir de bases teóricas evolucionistas, el mundo material se constituyera como un ser vivo organizado, estableciendo un orden natural que partía desde las moléculas, y entendía el universo como un Todo, ..“Aquí yace D. D.: Que fue Dios, que fue animal prototipo, que fue perro, que fue gato, que fue árbol, que fue hombre, que fue mujer, que fue filósofo, que no es ya, y que será todo lo que fue”, Diderot: Epitafio. También, Lecercle: Frankenstein. Mythe et philosophie. París, PUF, 1988, p. 20.
  • MAUPERTUIS: Vénus physique, suivi de la Lettre sur le progrès des sciences. 1980, p. 134. Julien Offray de La Mettrie [1709 -1751] fue un médico y filósofo pre-evolucionista que dejó obras como El Hombre Planta el Hombre Máquina, 1747. En ésta, venía a sostener que el humano era una máquina en manos del nuevo Prometeo, o dicho con sus palabras, un autómata de alta complejidad, …“Es, de hecho, solo una maquina del estado, que imprime el nombre del rey a las decisiones del gobierno, el cual, para evitar riesgos, no tienen más valor, a menos que sean refrendados por el príncipe real…”, Carta de Mary Wollstonecraft, en Letters written in Sweden, Norway, and Denmark. Oxford University press, 2009, p. 103.
  • MALATO, Carlos: La eterna lucha, El Porvenir del Obrero 19-11-1901. Cuando aun no se habían descubierto los dinosaurios, en 1785 apareció en Argentina el Megaterio, gran bestia en griego, nombre popularizado por el naturalista Georges Cuvier desde 1796, que gracias a su principio de correlación anatómica fue capaz de reconstruir su esqueleto. Ese año, Thomas Jefferson describiría en Filadelfia unos huesos similares, Megalonix, conocido como el Ohio Animal, aunque él afirmaba que no estaba extinguido. Casualmente, Cuvier llegó a París en la primavera de 1795, y un año después sería profesor de historia natural en la Escuela del Panteón. Además, su libro más famoso, exponente del debate en torno a la evolución, El Reino Animal, apareció en 1817. También, Malato: Las clases sociales desde el punto de vista zoológico. Barcelona, 1906, p. 43.
  • 10 SILVEIRA: Hildegart, La Libertad 11-06-1933. El extraño suicidio de Fanny Imlay en 1816, educada por Godwin, nos recuerda a Hildegart Rodríguez [1914-1933]; joven socialista que escribió mucho sobre eugenesia, llegando a defender posiciones de libertad sexual total al comienzo de la década de 1930. Su madre, que había tutelado su educación para convertirla en la representación ideal de la nueva mujer, decidió poner fin a la deriva libertaria y asesinarla por haberse desviado de aquello para lo que había sido formada. Basada en un novela de H. G. Wells, se estrenó en 1932 una película titulada La Isla de las Almas perdidas, en la que sus pobladores eran mutantes correspondientes a estadios evolutivos incompletos del humano, a los que operaba un doctor sin escrúpulos para transformarlos totalmente en humanos.
  • 11 MAISTRE, Joseph Marie: Considérations sur la France. 1797, p. 111. Vaucason, considerado por Voltaire y La Mettrie como el nuevo Prometeo, está comprobado que hizo algunas trampas con sus anímales autómatas para hacerlos más reales. La mirada anatómica de Frankenstein, nos remitiría al fisiólogo Louis Auzoux, también nacido en 1797 como Mary Shelley, quien comenzó en 1816 sus investigaciones en la academia de medicina de París, patentando en 1831 el primer maniquí anatómico.
  • 12 SHELLEY: Frankenstein, ou le Prométhée moderne. Tomo 2. Ob. Cit, pp. 108-109. Esto nos recuerda que Robespierre era muy frugal, alimentándose casi exclusivamente a base de naranjas, y por supuesto no tomaba alcohol; y que durante los años del poder jacobino, y hasta muchos años después, la carne era casi inexistente en París, como escaseaban también los cereales, las legumbres, los huevos, la mantequilla y hasta lo necesario para la calefacción.
  • 13 SHELLEY: Frankenstein, ou le Prométhée moderne. Tomo 2. Ob. Cit, p. 35. La autora no dota de rasgos físicos concretos a su criatura, más allá del grabado que incluye la edición de 1831, y descripciones como las anteriores, que nos remiten al pastor protestante y fundador de la fisonomía moderna, el suizo Johann Lavater [1741-1801], quien solía advertir que ..no se podía embellecer al hombre sin mejorarle. Personaje controvertido por explicar las pasiones humanas a través de los rostros, en el círculo de los padres de la autora sus ideas sí eran muy apreciadas; en especial Mary Wollstonecraft, quien participó en la traducción de alguna de sus obras. Además, días después de nacer su hija Mary, fue sometida a un examen fisionómico por uno de los seguidores de Lavater. También, VVAA: Psychology and Philosophy. Inquiries into the Soul from Late Scholasticism to Contemporary Thought. Springer Science, New York, 2009, p. 159 y ss.
  • 14 NOGARET: La Terre est un animal, ouvrage suivi d’une Epître à M. de Buffon, sur les trois règnes. París, 1805. La atracción por los autómatas que simulaban seres vivos venía de antes, pero la revolución francesa los popularizó como espectáculo, dejando de ser un producto solo para ricos y adquiriendo una nueva significación política, por ejemplo equiparando autómatas a esclavos o autócratas, ..“Para ser un mecánico mediano, preciso es tener alguna habilidad, mas para ser Rey, no se necesita más que la figura de un animal semejante al hombre, una especie de autómata con aliento”, Paine: The Rights of Men. También, Douthwaite: The Frankenstein of 1790 and other lost chapters from revolutionary France, Annales historiques de la révolution française, 376, 2014, 224-225.
  • 15 NOGARET: Podalire et Dirphé, ou La couronne tient la jarretière. T. 1. París, 1800, p. 23. Entre 1792 y 1795 dirigió una fábrica de nitrato de potasio en Arnouville, el sitio adecuado para desarrollar sus experimentos. También, Revue de l’histoire de Versailles et de Seine-et-Oise. Versailles, 1904, pp. 2-21, 131-151.
  • 16 NOGARET: Harange a la Liberté, Versalles, 1 de marzo de 1790. Probablemente Nogaret supo del Frankenstein de Mary Shelley, cuanto menos de su traducción al francés en 1821, y más aun de su exitosa adaptación a los escenarios galos en 1826; porque el propio Nogaret había sido censor de teatros durante el tiempo de Napoleón, porque la pieza se estrenó con el título de Le Monstre et le Magicien, y porque el personaje del Dr. Frankenstein tenía otro nombre. Además, sorprende la coincidencia entre la edición retocada de 1831, y la muerte de Nogaret ese mismo año.
  • 17 LAMARTINE: El Diluvio 27-03-1932. La criatura de Frankenstein aprendió sociología con Les Ruines de Palmira, ou méditations sur les révolutions des empires, de Volney, publicada en Inglaterra en 1792. Su autor veía el mito mesiánico de Jesús como un remake del culto al Sol, como Osiris, Hércules, Baco, etc..; personajes asociados con los elementos luz, fuego, volcán o sol; muy presentes en la iconografía revolucionaria, ..“En un último análisis, todos los nombres de la divinidad proceden de algún objeto material que le sirve de asiento [..] Y si, como es de verdad, los nombres son los signos representativos de las ideas, la genealogía de unos se emparenta con la de los otros, y un buen diccionario etimológico sería la más perfecta historia del entendimiento humano”, Volney: L’Amie du Peuple 03-09-1868. Ver, Garrett: Joseph Priestley, the Millennium, and the French Revolution. Journal of the History of Ideas, nº 34, 1973, p. 62. También, Coleridge: The Collected Works of Samuel Taylor Coleridge: Poetical Works I Vol I.I. Princeton University Press, 2001, p. 280.
  • 19 PROUDHON: Que es la propiedad. Investigaciones sobre el principio del derecho y del gobierno. Anarrés, Buenos Aires, 2005, pp. 110-111. La trayectoria de Godwin se truncó en este punto. Aunque cediera a las numerosas críticas, modificando algunas partes significativas de la obra en una segunda edición, 1796, nunca volvería a escribir nada tan audaz. Relegado al olvido, sus ideas serían recuperadas desde 1860, coincidiendo con la muerte de Proudhon y la fundación de la AIT, ..“El pensamiento de Diderot y de Maréchal, por ejemplo, fue interrumpido como por un cataclismo geológico hasta mediados del siglo XIX, cuando reapareció con Proudhon, y hasta el último tercio de ese siglo, cuando fue reanimado por Eliseo Reclus”, William Godwin. De la impostura política. FAL, Madrid, 1993, p. 17. También, Woodcock: Anarchism. A history of libertarian ideas and movements. Penguin, Hardmondsworth, 1963, p. 84.
  • 20 PROUDHON: Sistema de las contradicciones económicas o filosofía de la miseria. Biblioteca Juncar, 1975, p. 226. Proudhon fue atacado duramente por Marx, diciendo que su Prometeo era más judío que griego, y que sus ideas estaban impregnadas de logomaquia bíblica, de la idea de un paraíso en la tierra, ..”Y es que era preciso algo más que valor para vencer al monstruo; estaba escrito que no había de morir hasta que un proletario, armado de una varita mágica, saliera a combatirlo y aniquilarlo..”, Proudhon: Que es la propiedad. Ob. Cit, pp. 133. También, Marx: Misère de la philosophie, Editions sociales, 1947, pp. 78-80.
  • 21 GONZÁLEZ Blanco: La España Moderna 01-05-1903. Proudhon, y casi todos los primeros socialistas, recuperarían aquella visión positiva e incluso redentora del trabajo, que era una herencia de la revolución francesa; en cierto punto equiparable a la que tenían los primeros cristianos, o los calvinistas; es decir, contraría a la interpretación tormentosa y esclavista propia de romanos o griegos, y que había sido una constante en los últimos siglos, ..“Fiesta del Trabajo: El trabajo es la suerte y el honor de los mortales, el guardián de las virtudes, y el autor de la prosperidad pública..”, Pensées républicaines pour tous les jours de l’année; à l’usage, sur-tout, des enfants. París, 1793, p. 108.
  • 22 PI i MARGALL: La reacción y la revolución. Ed. La Revista Blanca, Barcelona, s.f., p. 427. Algunos han señalado que uno de los fundamentos del llamado secreto masónico, consistiría en la transmutación del hombre-animal en hombre-dios. En este punto, volvemos a Nogaret, que además de masón y benefactor de los pobres, fue teofilántropo -como Mary Wollstonecraft-; entendida como reacción deista no dogmática frente al fanatismo religioso, pero también ante el anticlericalismo. Entre la naturaleza y la religión, creían en la inmortalidad del alma, y difundían el llamado culto a la humanidad; proceso de perfeccionamiento moral regido por la fraternidad y la solidaridad que tomó forma en las Fiestas de la Razón y del Ser Supremo. Ver, Vannoni: Masoneria, fascismo e Chiesa Cattolica. Laterza, Bari, 1980, p. 11.
  • 23 PUIG: El individuo y la humanidad, La Revista Blanca 01-03-1932. Prometeo se emparenta con Foroneo, quien se supone enseñó a los humanos a valerse del fuego tras robarlo Prometeo. Considerado el padre de los mortales, Foroneo consiguió reunir en una ciudad a los humanos, hasta entonces salvajes y errantes, y se autoproclamó rey de Argos, dictando las primeras leyes e iniciando el culto a la divinidad. Por otro lado, el primer invento de Prometeo fue el yugo, que sirvió tanto para esclavizar a animales, como a humanos. Esta ambivalencia de los objetos asociados a Prometeo, se aprecia en su famoso anillo de hierro, o en aquel trozo de madera que le sirvió para guardar el fuego del Olimpo. Se trataba del tallo de la férula, planta muy extendida y utilizada para diferentes usos benéficos en la antigüedad; pero también como cetro de autoridades -báculo pastoral-, e incluso dio nombre a la tabla con la que los maestros castigaban a los alumnos.
  • 24 BELLEGARRIGUE: Au fait, au fait! Interprelation de l’idée democraíique. Toulouse, 1848, en LRB 01-01-1925. Marx siempre se mostró interesado en abatir las monstruosidades del capitalismo que según dijo, surgían del mar social como un monstruo que chorreaba sangre; incluso se dice que le gustaba contar fabulas de terror a sus hijos. Evocando lo monstruoso para señalar las causas del desorden social o caricaturizar las instituciones corrompidas, criticaba las leyes del mercado hablando de las furias del interés privado que transforman la sociedad en un desierto poblado de bestias, ..“Es un morenazo de Treves, un monstruo blando -markhaft-. Anda sin saltar, y si salta lo hace sobre los talones; se excita hasta el colmo del furor, y como si quisiera hacerse con el cielo y traerlo a la tierra, extiende las manos. Tiene el puño cerrado y rabia sin tregua como si diez mil diablos le tiraran de los pelos..”, Engels: Sobre Karl Marx, aprox. 1841-42, La Revista Blanca 15-03-1935. También, McNally: Monsters of the Market. Zombies, Vampires and Global Capitalism. Leiden, 2011.
  • 25 La LUCHA 16-05-1901. De paternidad incierta como todos los monstruos, Frankenstein incluido, parece que el Pancaro tomó forma a partir de la imaginación de Fray Gerundio, periodista que utilizaba la sátira como arma política y artificio para salvar la censura; en unos años, en los que por descontado estaba prohibido referirse a las causas que originaban las huelgas -se hablaba de ocurrencias-; y comenzaban a circular expresiones como reuniones monstruo, proclamas monstruo..;.. “Tiene pelo como los cuadrúpedos; cola, y muy larga; la risa del conejo; rechina y enseña los dientes; hay que sujetarle como al perro de presa, y no hay bando ni ley que lo mande, cuando está haciendo mas daño que la langosta…”, Zea: El Páncaro: Obras en verso y prosa. Madrid, 1858, p. 539.
  • 26 SHELLEY: Frankenstein, ou le Prométhée moderne. Tomo 3. Ob. Cit, p.76. De manera inversa, en 1826 Mary Shelley publicaría The Last Man, una historia futurista que trascurre a finales del siglo XXI, donde narraba la vida del último hombre vivo tras el aniquilamiento de la humanidad a raíz de una epidemia, que cobra especial actualidad en estos días.

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Posted: 17 Apr 2020 04:51 AM PDT
Entrevistamos a Toño, de la Coordinadora Anti-Privatización de la Sanidad Pública de Madrid «CAS»
(http://casmadrid.org) para que nos ayude a comprender esta situación apocalíptica y excepcional que estamos viviendo.
Cuatro contratertulianos y un invitado, desde diferentes puntos de la geografía peninsular.
La calidad técnica del programa es dificilmente empeorable, lo sabemos, pero con nuestro denodado esfuerzo seguro que seremos capaces de hacerlo… ¡aún peor!

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Posted: 17 Apr 2020 04:42 AM PDT
Un virus ha puesto en jaque el sistema económico – social – espiritual hegemónico. La pandemia del #COVID_19 logró frenar en seco la cotidianidad de una parte del mundo, pero también puso de manifiesto el alcance de las desigualdades sociales y la enorme tendencia a la concentración de la riqueza.
Las grandes empresas eligen las ganancias por encima de la salud, los gobiernos continúan sus políticas de despojo institucional, mientras los medios de comunicación impulsan el miedo y una narrativa apocalíptica. Los sistemas de opresión quieren hacernos pagar la continuidad de su existencia con nuestras vidas.
El presente documento es parte de un ejercicio de síntesis y sistematización de las narrativas dominantes que han pasado por nuestro radar y hemos visto reproducirse entiempos de pandemia; también están los anticuerpos, las reflexiones, discusiones y sueños con las que nos hemos cruzado en las últimas semanas. Esperamos que sirva para iniciar una reflexión colectiva: ¿qué es lo que este momento requiere de nosotres?
Como narradores, cuenta cuentos, artistas, comunicadores, radialistas, periodistas, hackers culturales, tenemos una responsabilidad sumamente importante en la crisis extendida que se avecina: hacer de lo radical un sentido común, crear relatos que agrieten los muros, que abran la imaginación para crear otros futuros posibles.

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Posted: 16 Apr 2020 09:17 PM PDT
El 31 de diciembre del pasado 2019 China dio al mundo la noticia de una nueva cepa de coronavirus que poseía las condiciones de poder transmitirse al ser humano.
Ahorro al lector dar una charla sobre la naturaleza del virus que, como es sabido, se ha difundido abundantemente provocando una considerable cantidad de infectados en todo el mundo.
Preferiré hablar sobre cosas más de interés para los trabajadores.
Aspectos económicos
En las prácticas del capitalismo es casi un ritual la especulación económica porque, como bien se sabe, entre menos productos haya más caro se venden estos y entre más productos haya estos bajan de precio.
Así es que, en vías de obtener ganancias suficientes, el capitalismo hace que se produzca no en virtud de la demanda, sino en vistas a obtener una reducida oferta que haga subir sus precios (1), lo cual veremos un poco más adelante en el tema petrolero.
De esta manera tenemos muchos ejemplos en los que las fábricas no se ponen a trabajar al 100%, sino solo lo suficiente para mantener abastecida la demanda (2); tenemos también el ejemplo de barcos arrojando alimento por la borda en el mar antes de regalarla o venderla a bajo costo; incluso podríamos hablar de las llamadas “huelgas a la japonesa”, una leyenda (no se ha comprobado su existencia) en la que los trabajadores en huelga en lugar de detener la producción trabajan a todo vapor, produciendo así un sobre abasto de mercancías y la consecuente caída de precios con el daño lógico a la empresa.
Tenemos, pues, un hecho reconocido por la economía, y que aplicado al contexto de la pandemia se traduce en lo siguiente: al parar los trabajadores la producción debido a la pandemia los productos se irán agotando en corto tiempo y la subida de precios es la secuela lógica de ello.
Es claro que no todos los trabajadores pararán, pero sí una mayoría (3).
Algunos de estos trabajadores irán a casa con goce de sueldo, pero muchos de ellos irán a casa con los bolsillos vacíos.
¿Qué significa esto?
Los trabajadores que gocen de sueldo tendrán poder adquisitivo, pero las mercancías habrán subido de precio, por lo que su situación no será del todo la mejor, porque el dinero le rendirá menos; los trabajadores que no gocen de sueldo, al no tener poder adquisitivo, no podrán adquirir lo necesario para su supervivencia y esta se hará mucho más precaria de lo que ya era.
En cuanto a la economía, al no haber un poder adquisitivo estable, las mercancías van a escasear por la falta de productores, por un lado, y por el otro no podrán ser fácilmente adquiridas; la mercancía que haya será vendida a precios altos, con lo que de forma inmediata aparecerá una condición de pobreza peor para los trabajadores.
El dólar se ha posicionado en un sitio de privilegio; las mercancías aumentan de precio exponencialmente a nivel mundial, y la especulación de ciertos productos es un hecho palpable.
A los capitalistas les viene de perlas este virus, porque si bien sus almacenes no estarán al 100%, ello les asegura una subida de precios.
Se trata, ahora, de que el Estado, esa institución de protección al capitalismo, se dedique a asegurar un mínimo de poder adquisitivo a los trabajadores, tanto para que la producción no se detenga del todo, como para que los trabajadores tengan la posibilidad de adquirir sus productos. A precios altos y con consecuencias desastrosas, pero poderlos adquirir.
En el fondo nos encontramos con las prácticas diarias del capitalismo, pero de una manera emergente: hacer que los trabajadores vivan en unas condiciones de pobreza, pero no tanta para que puedan seguir vivos; sumir al pueblo en la miseria, pero darle un mínimo de dinero para que puedan seguir consumiendo.
De esta manera vemos al gobierno “preocupado” porque no se produzcan recesiones económicas. Dando créditos a las empresas, a los trabajadores. Facilidades de pago para ciertas cosas, descanso con goce de sueldo para unos trabajadores y pagos medios a otros.
No se ocupan de impedir la especulación, sino de dar un mínimo de posibilidades de compra a los trabajadores. No es gratis, desde luego.
Los créditos y facilidades de pago a los trabajadores no significan otra cosa que los trabajadores no solamente estarán explotados, en la miseria y sin un trabajo que les permita salir un poco adelante, sino que además estarán endeudados hasta el cuello.
No detienen la especulación, he dicho líneas más arriba.
Efectivamente: los productos suben de precio de forma exponencial sin que los Estados se ocupen de detener esto. Harán, si acaso, alguna cosa contra algún establecimiento, pero dejarán en total impunidad a grandes empresas para que especulen con los precios, o como mucho les impondrán multas que no significan apenas nada en comparación con las jugosas ganancias que estos obtienen.
Y es que la especulación no se circunscribe al mero hecho de subir los precios, sino que se realiza incluso cuando estos se mantienen iguales a los tiempos anteriores a la pandemia. Me explico.
A mediados de marzo del presente año, ya en presencia del coronavirus, Arabia Saudita lanzó una ofensiva petrolera realizando una sobreproducción petrolera (hasta 1,000,000 de barriles diarios) que obligó a Estados Unidos a bajar sus precios y con ello a todos los países petroleros.
Hemos visto antes que entre menos productos haya se venden más caros, y entre más producto haya se vende más barato.
Pues bien. La ofensiva petrolera de Arabia Saudita trajo consigo una caída mundial del precio del petróleo.
Esta baja de precios significa que baja también la gasolina. Es bien sabido que la gasolina determina también la subida o bajada de precios en las mercancías. Al tener menor coste la gasolina el coste de traslado de mercancías se reduce también.
Pues bien, con la caída del petróleo el precio de la gasolina también bajó… pero contrariamente a lo que indicaría la lógica, las mercancías suben de precio.
Tenemos así que el capitalismo busca subir los precios con la especulación, pero al mismo tiempo los precios deberían bajar por la reducción del costo del petróleo ¿cómo poner a punto la máquina que por una punta tira para un lado y por la otra punta tira para otro sitio distinto?
Normalizando los precios del petróleo.
Esto ha llevado a que en México AMLO anunciara hace unos días la reducción en la producción petrolera en un grado de 100,000 barriles diarios; Trump, por su parte, reduce en 250,000 barriles diarios la producción estadounidense.
Esto tendrá como consecuencia que, al producirse menos, el precio del barril de petróleo se normalizará a los precios anteriores a la ofensiva petrolera de Arabia Saudita.
Tenemos entonces que mientras el capitalismo busca especular con los precios, el Estado, el perro guardián del capitalismo, se encarga de normalizar los precios del petróleo para que esto impida cualquier bajada de precios de las mercancías.
¿Nos damos cuenta del actuar criminal del Estado y del capitalismo?
La gente muere en los hospitales por un virus; los despiden del trabajo y, con goce de sueldo, sin goce de sueldo o con paga disminuida, las mercancías suben de precio.
En este contexto, cuando la gente más necesita comer y consumir, el Estado y el capitalismo, esos dos criminales, se dan un abrazo fraterno para estrangular más al pueblo.
Así es que incluso cuando el capitalismo no especulara con los precios y no aumentara los mismos, la bajada del precio del petróleo obliga a bajar los precios y si estos se mantienen es también una forma de especulación. Situación que se agrava cuando no solo se mantienen, sino que se elevan ¿cabe mayor sinvergüenzada?
Irse a casa, que es lo que se recomienda en estos casos, se convierte, se vea como se vea, en una cosa racional en cuanto a la contención de la pandemia se refiere, pero en una auténtica ofensiva contra los trabajadores por parte del Estado y el capitalismo por otra.
Lo racional en estos casos implicaría la socialización de los medios de consumo, pero no vayamos tan lejos. Una economía medianamente justa implicaría un inmediato paro de los pagos de alquiler, créditos y deudas, así como una bajada de precio de los productos y aislamiento laboral con total goce de sueldo. De esta manera al terminar la pandemia la economía apenas se habría resentido porque el poder adquisitivo del trabajador no sería mínimo y la economía se recuperaría pronto.
Pero ni siquiera estas medidas tibias son tomadas. Se deja actuar al capitalismo en un auténtico bandolerismo económico agudizando las condiciones de precariedad justamente cuando se vive una pandemia.
La actuación, pues, no puede ser más criminal.
¿Verdad o mentira?
Ahora bien ¿el virus existe o no existe?
Evidentemente hay también una inflación de las cifras de muertos e infectados por el virus que daría para otro artículo, pero el virus existe, es real, y es tan real que, si bien no tiene el poder de mortalidad de otras pandemias, ya ha cobrado la vida de compañeros anarquistas.
Este mero dato sería suficiente para que quienes se asumen de estas ideas no dudarán un minuto de la existencia del virus.
Esos compañeros anarquistas fallecidos por el virus, cuya memoria abrazo y quiero por ser hermanos de ideas, deben ser una muestra de que esto es algo serio.
La tasa de mortalidad del virus es baja, es cierto, pero es una verdad indudable que el virus existe.
Lo peor de este virus no es su tasa de mortalidad, sino la utilización que se hace del mismo: creación de un pánico que tiene consecuencias desastrosas para el trabajador. La economía aplasta al trabajador con un peso terrible, y esto, amigos y amigas, no es ninguna invención.
Esto, que es real, se transforma en un arma más del capitalismo, enemigo implacable del pueblo trabajador.
Autodisciplina
Ahora bien ¿qué hacer?
Se trata de una contingencia, y como tal, impone condiciones propias por sí misma, al margen de lo que diga el Estado.
Salir a las calles propagaría el virus; virus que pueden solventar en gastos los que mejor posición ocupan, porque estar infectado no implica solamente medicinas que pueden (o no) ser gratuitas, sino también el traslado de familiares a los hospitales y los gastos que esto genera, aislamiento de la persona infectada cuando a veces se carece hasta de casa propia, persona que además no puede aportar a la ya precaria situación familiar.
En estas condiciones, me parece, es necesario tener autodisciplina y mantenerse aislados.
El Estado puede decir misa. Jamás en la historia humana los trabajadores tienen nada bueno de escuchar al Estado. Pero en una pandemia da igual lo que el Estado opine.
Los trabajadores deben aislarse todo lo posible no por lo que diga su enemigo, sino por responsabilidad propia.
¿Deben salir a trabajar porque de lo contrario no comen? ¡Entendible! Me parece que nadie ha pensado en decir a los trabajadores que se queden en casa aun cuando se mueran de hambre.
¿Deben salir a comprar alimento? ¡Desde luego! Creo que nadie ha dicho que se alimenten de piedras.
Pero fuera de esas necesidades vitales para el ser humano hemos de mantener una disciplina propia que ahogue el virus, porque entre más rápido pase será mejor para todos.
No podemos esperar absolutamente nada del Estado, que como ya vimos se funde en abrazo fraterno con el capitalismo para matar de hambre al pueblo; no podemos esperar nada de nadie que no seamos nosotros mismos ¿No es algo que han repetido los anarquistas durante casi dos siglos de existencia?
Sepamos estar a la altura de las circunstancias compañeros. Demos al pueblo una muestra de responsabilidad.
Algunos compañeros hacen lo que pueden para no detener sus actividades anarquistas: escribir, editar libros y periódicos, huelga de alquileres, donación de elementos de salud a sectores precarizados, presión a las instituciones estatales para dotar de elementos sanitarios a los hospitales, y un largo etcétera de cosas que son dignas de aplaudir, porque ni siquiera en plena pandemia se detiene el impulso anarquista.
Esto pasará compañeros, pasará indudablemente dejando una huella de desastre para la ya precaria economía de los trabajadores. Pero mientras pase no debemos parar nuestras actividades, sino llevarlas a cabo con otras características como están haciendo compañeros y compañeras en todo el mundo.
A la pregunta inicial “¿Qué hacer?” solo le puede corresponder una respuesta: continuar siendo anarquistas en pandemia o sin pandemia, en la contingencia y cuando esta pase, porque de mantener una estricta conducta anarquista depende el presente y el porvenir de nuestras ideas.
Mantener una autodisciplina y llamar a todos a la misma, de manera que nuestra conducta de responsabilidad contraste con la estupidez e irresponsabilidades del Estado y haga ver a los ojos de los trabajadores quienes son sus enemigos.
Mantengamos nuestras posiciones. Inflexibles a todo reformismo. A la altura de las circunstancias. Prestos a regresar a las calles y los locales en el primer minuto que podamos.
Erick Benítez Martínez. Abril del 2020
Notas:
1.- Es mentira que los almacenes estén en la actualidad abarrotados como a veces repiten algunos escritores anclados en prácticas del siglo XIX.
Es verdad que entonces los almacenes rebosaban de mercancías, pero esto tenía como consecuencia la parálisis de la producción, el desempleo, el nulo poder adquisitivo y las acostumbradas “crisis económicas” por sobreproducción, lo que generó en su momento intensas revueltas sociales y revoluciones en todo el siglo XIX y XX.
En la actualidad, y por inspiración de Keynes, el capitalismo produce lo que se puede consumir solamente, generando con esto una producción carente de intensidad, permitiendo así algo de descanso al trabajador para producir después, pero también algunos ingresos económicos que le permiten tener poder adquisitivo, con lo cual el consumo no se detiene, la producción se mantiene y la economía carece de esas constantes crisis económicas. De ahí, en parte, que las agitaciones sociales, si bien se producen, no son tan intensas como antes.
Así es que tenemos que al capitalismo le conviene producir no en forma acelerada, sino de manera suficiente para que la producción no se detenga, pero que tampoco le genere sobreproducción con las consecuentes crisis y paralización de la producción.
Es mentira, pues, que los almacenes estén abarrotados y que en una revolución se puedan todos dedicar a la fiesta revolucionaria y gritar “¡Abajo el trabajo!”.
Los almacenes resistirán un par de días, pero habrá que continuar produciendo si no se quiere llegar a situaciones de carencias y con ello el desastre de todo movimiento revolucionario.
El capitalismo muta, no es el mismo del siglo XIX, y debemos entender sus movimientos para saber cómo actuar contra él.
2.- Los actuales medios de producción son suficientes para que, puestos a trabajar intensamente, den productos suficientes a la población sin que esta apenas labore un par de horas.
Las fábricas que ahora producen X cantidad de productos podrían producir el doble o el triple, pero se las explota solamente lo suficiente para mantener el abasto necesario.
Tenemos, pues, que a pesar de poder eliminar la pobreza esto no se realiza y se prefiere mantener los privilegios de unos cuantos basados en la miseria general. En síntesis: ellos son ricos porque nosotros carecemos de todo.
3.- Nuestros demócratas liberales se pisan la lengua diciendo que gracias al patrón hay trabajo y los trabajadores pueden vivir, pero vemos en esta pandemia que la clase política no produce absolutamente nada necesario, los burgueses y capitalistas se han ido a sus casas en la playa a pasar la pandemia, y son los trabajadores los únicos que mantienen a flote a la sociedad.

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